Dice Lope García de Salazar que un sobrino de Martín Martínez de Zurbarán, llamado Juan Martínez, tomó el apellido Arana y procreó un hijo de nombre Martín de Arana, que casó con una hija de Ruy Martínez de Solórzano. Dicho Juan era, en vida del cronista, uno de los mejores caballeros del linaje de Zurbarán. De los solares más antiguos de este apellido, acaso el primitivo, es el que radicó en la anteiglesia de Ceberio-Olabarrieta, del Valle de Ceberio y partido judicial de Bilbao, y de ese solar dimanaron la casa de la anteiglesia de Abando, del mismo partido; las de la villa de Bilbao; la de la anteiglesia de Ispáster, del partido judicial de Marquina; la de la villa de Ochandiano y la casa armera de la anteiglesia de Mañaria, ambas del partido judicial de Durango. Otras casas hubo en Ceánuri, Guernica y Bérriz. También proceden del solar de Ceberio-Olabarrieta las casas de Arana, en Guipúzcoa, sitas en la villa de Beasain, del partido judicial de Tolosa; en la anteiglesia de Apozaga, del partido judicial de Vergara, y en la villa de Irún, del partido de San Sebastián. Igual procedencia tienen en la provincia de Santander la casa del lugar de Isla, de las antiguas Juntas de Cudeyo y Merindad de Trasmiera, hoy partido judicial de Santoña, y en Álava la casa de la villa de Aramayona, del partido judicial de Vitoria, con línea en esta capital. R. Pereda dice que un caballero en el reinado de Alfonso X el Sabio, mereció por sus hazañas durante las batallas de Granada contra los musulmanes, plácemes del Rey que le distinguió con el nombre del lugar donde había nacido. La rama de Isla tuvo entre sus hijos ilustres, al Caballero de Santiago Don Diego de Arana e Isla, que se cruzó en el año de 1678. Algunas ramas pasaron a la provincia de Burgos, extendiéndose por los partidos judiciales de Miranda de Ebro y de Villarcayo. En el Condado de Treviño, del primero de esos partidos, hay un lugar denominado Arana, al que debió dar nombre el linaje que nos ocupa. Estas líneas o ramas burgalesas pasaron también a la Rioja y a la provincia de Palencia. Otra rama de Arana radicó en Portugal y tuvo línea en Galicia. Uno de los más antiguos varones de los del apellido Arana que citan los autores que hemos consultado, es Furtún Arana, que se halló con sus deudos vizcaínos en las guerras contra los navarros. Tuvo dos hijos, uno de los cuales murió en dichas guerras. El otro fue Pedro de Arana, que sucedió en la casa solar y contrajo matrimonio con doña Fausta Urquizu, de la que tuvo a Fausto de Arana y Urquizu, que pasó a Castilla a servir al Rey Fernando III el Santo y se halló en la toma de Baeza. Había casado con doña Ana de Ubarrieta, patrona de la iglesia de Ochandiano, y tuvo de ella larga descendencia, de la proceden algunas líneas de Vizcaya, entre ellas una de Bilbao y otras que pasaron a Jaén. Lozano cita a Enrique Pérez de Arana, Ricohombre y Repostero mayor de Alfonso X el Sabio, quien lo heredó en Sevilla, y a Fray Gonzalo de Arana, Comendador de Alceda en la Orden de Calatrava, en 1224. En nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica» pueden verse filiaciones continuadas de las diversas casas que hemos citado, y que no reproducimos aquí por carecer de espacio. Pedro de Arana y María Sánchez de Arana, eran vecinos de Beasain, en 1399; Pedro de Arana, de Léniz, en 1461, y Juan de Arana, descendiente de la casa de Arana, en Vergara, vecino de San Sebastián en 1566. Probaron su hidalguía Juan Francisco de Arana, en Zumárraga, en 1773; Juan de Arana, en Ichaso, en 1734; Domingo y Santiago de Arana, en Elgueta, en 1632; Juan Antonio, José y Baltasar de Arana, hermanos, en Motrico, en 1741, y Domingo y Santiago de Arana, en Eibar, en 1631. Dionisio López de Arana, vecino de Mendivil, incoó expediente de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid y obtuvo Real provisión el 17 de Abril de 1788. De la casa de la anteiglesia de Bérriz procedió Fray Buenaventura de Arana e Idígoras, Carmelita Descalzo, nacido en la mencionada anteiglesia el 22 de Enero de 1880, y consagrado primer Obispo de Nijayapuran (India Oriental), el 5 de Abril de 1931. Mario de Arana y Mendivil, fue Abogado y Alcalde del Ayuntamiento de Bilbao, en 1918, distinguiéndose por su gestión acertada. Nacido en la villa burgalesa de Medina de Pomar, pero descendiente por línea materna de los Arana de Bilbao, era don Manuel López Arana, Obispo titular de Curio y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Rodrigo (Salamanca), consagrado el 2 de Junio de 1929 en la Catedral de Santander, de la que era Canónigo Doctoral, por el Nuncio Monseñor Tedeschini. Numerosos caballeros Arana vistieron los hábitos de las cuatro Ordenes Militares. Sus genealogías pueden verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». En 1909, Su Santidad Pío X concedió a don Teodoro de Arana Belaustegui, Jefe señorial de la Comunión católico-monárquica de Vizcaya, el título de Conde de Arana.
Escudo de Armas:
La casa de Ceberio-Olabarrieta: De plata, con un árbol de sinople, frutado de oro, y dos leones de gules empinados al tronco. Algunos añaden a este escudo una bordura de gules con ocho sotueres de oro. La casa de Ispáster y su línea de Bilbao, traen las mismas armas, con la sola diferencia de sustituir los dos leones de gules con dos lobos de sable. La casa de Abando, ostentó primeramente: De azur, con cinco panelas de plata puestas en sotuer; cortado, de plata, con tres fajas ondeadas de azur. Después esa misma casa de Abando, la de Ochandiano y las líneas de ambas en Bilbao, trajeron: De oro, con cinco panelas de sinople puestas en sotuer. Estas armas, muy generalizadas entre los Arana, constan en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Alcántara Martín de Arana y Zubiaur, natural de Bilbao y descendiente de la casa de la anteiglesia de Abando. Las usan también los Arana de Andalucía, y según Escagedo Salmón, los de Cantabria. Otros, en Bilbao, pintan de gules las panelas de ese escudo, en vez de sinople. Divisa: «Quien teme a Dios es feliz», puesta en letras de gules sobre un volante de oro. También en Vizcaya, usaron algunos Arana este escudo cortado: 1º, de oro, con un ciruelo de sinople, y dos lobos de sable empinados a su tronco, y 2º, de plata, con tres fajas ondeadas de azur. Bordura de oro con ocho sotueres de gules. Los de Beasain y Apozaga, en Guipúzcoa, trajeron esas últimas armas, pero con estas diferencias: De oro, con un pino, arrancado, de sinople, frutado de oro, y dos lobos de su color empinados al tronco; cortado de plata, con tres fajas, ondeadas de azur. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. Los de Irún: De oro, con un pino de sinople, frutado de oro. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. La rama de Portugal: De azur, con un chevrón de oro, acompañado de tres flores de lis de mismo metal. En punta, un escudete de plata con una banda de gules, cargada de tres flores de lis de oro.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El ciruelo simboliza la juventud y la suerte.
