Dicen algunos autores que este linaje es originariamente navarro, hallándose su solar primitivo en la villa de Leiza, del partido judicial de Pamplona, a donde llegó del pueblo de Ascarat, Benabarre, Baja Navarra (Francia), fuente total de la progenie. Otros tratadistas afirman, y consta también así en la Nobleza Executoriada de Navarra, que procede del lugar de Azcárate, del Ayuntamiento de Araiz y partido judicial de Pamplona. Juan de Azcárate, Señor del lugar de Azcárate, en Navarra, fue padre de Martín Francisco de Azcárate, y éste de José Francisco y de Matías de Azcárate, Caballeros de la Orden de Santiago, desde 1761. Una rama pasó a la villa de Anzuola, del partido judicial de Vergara (Guipúzcoa), y de ella fue Gabriel Raimundo de Azcárate y Lascurain, bautizado en Anzuola el 1º de Octubre de 1714. Muy joven marchó a la Habana, donde vivió muchos años y después dio poder para que la villa de Anzuola le declarase hijodalgo y le admitiese como tal a los empleos honoríficos. Obtuvo sentencia favorable el 18 de Junio de 1784. Llevado el asunto a la Chancillería de Valladolid, obtuvo Real provisión de hidalguía el 11 de Octubre de 1786. También en Guipúzcoa radicaron ramas de Azcárate en las villas de Elduayen, Oñate, Tolosa y Berástegui. Navarro. Del lugar de su nombre, partido judicial de Pamplona, de donde pasó a Guipúzcoa y Castilla.
Escudo de Armas:
Algunos autores estiman que las primitivas del solar navarro, fueron: Partido: 1º, de oro, con una cruz de Calatrava, de gules, y 2º, de azur, con un león rampante de oro. En ejecutorias de los años 1755 y 1798, se describen las armas del palacio de Azcárate, del lugar de este nombre, del Ayuntamiento y Valle de Araiz (Navarra), en los siguientes términos: «El escudo es cuatro cuarteles; en el primero y cuarto, cruzados, dos pájaros o grajos sobre un peñasco, uno en cada cuartel, y en el segundo y tercero a nueve lobos en cada uno en tres hileras con tres bandas, que las divide de tres en tres.» No se indican en esta descripción los esmaltes, y, a más, se llama equivocadamente bandas a las piezas de los cuarteles 2º y 3º, que son, sin duda alguna, fajas. También los pájaros o grajos, del mismo blasón deben ser águilas, según consignan el Nobiliario Vascongado, anónimo, Baños de Velasco y otros tratadistas, que completan la descripción de dicho escudo en esta forma: Cuartelado: 1º y 4º, de plata, con un peñasco de sinople, y posada en él, un águila de sable, con las alas abiertas en actitud de emprender el vuelo, y 2º y 3º, de azur, con tres lajas de plata cargadas de nueve lobos andantes de sable puestos de tres en tres. Otros Azcárate, igualmente en Navarra, usaron: Cuartelado: 1º y 4º, de azur, con un águila de oro, armada de gules y posada sobre un peñasco en actitud de emprender el vuelo. En la base del peñasco, hecha sobre la propia roca, una puerta de gules, medio abierta; en el jefe, dos flores de lis de oro, puestas en situación de faja, y 2º y 3º, de oro, con cuatro palos de gules, y brochante sobre ellos una cotiza de sable. Bordura general de plata con tres menguantes de azur, dos en los flancos y uno en punta, alternando con tres sotueres de gules y dos luceros de sinople. Divisa: «Altam super stat aquila portam», puesta en letras de oro sobre un volante de azur. La casa de Anzuola: De oro, con un águila de sable; cortado de oro con cinco palos de gules, y medio partido de azur con un sotuer de oro, acompañado en lo alto de una estrella de oro, y en lo bajo de un creciente de plata. Bordura general de gules, con ocho sotueres de oro. Una rama que radicó en Segovia, ostentaba estas mismas armas. También usaron los de la misma casa de Anzuola este escudo cuartelado: 1º, de azur, con tres flores de lis de oro mal ordenadas; 2º, de plata, con una cotiza de gules, acompañada en lo alto de un creciente de azur siniestrado, y en lo bajo, de una estrella del mismo color; 3º, de oro, con una cruz flordelisada de gules, y 4º, de sinople, con un castillo de plata, y en su homenaje un hombre armado del mismo metal, con una espada desnuda en la mano. Estos dos últimos blasones también los ostentaron los Azcárate de las ramas de Elduayen. En campo de oro, una cruz de Calatrava de gules; partido de azur, con un león rampante de oro; Los de Guipúzcoa traen: escudo cuartelado: 1.º, en campo de azur, tres flores de lis de oro; 2.º, en campo de plata, una cotiza de gules, acompañada en lo alto de un creciente de azur, y en lo bajo, de una estrella, también de azur; 3.º, en campo de oro, una cruz flordelisada de gules, y 4.º, en campo de sinople, un castillo de plata, y, en su homenaje, un hombre armado, del mismo metal, con una espada desnuda en la mano. Los de Castilla y algunos de Guipúzcoa traen: en campo de oro, un águila de sable; cortado también de oro, con cinco palos de gules, y medio partido de azur, con un sotuer de oro, acompañado en lo alto de una estrella de oro, y en lo bajo, de una estrella de plata. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
