En la villa de Orisoain, del partido judicial de Tafalla, en Navarra. Miguel de Arzapalo y Jiménez fue reconocido como noble por la Real Audiencia de Pamplona, en 1693.
Escudo de Armas:
La Nobleza Executoriada de Navarra las describe así: «Es escudo, en cuatro cuarteles: en el primero, un ajedrez, en el otro, unas barras; en el tercero, tres calderas, y en el cuarto un león, con el rostro para adentro.»
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia.
