Tienda online de heráldica en diversos materiales

Tuvo su primitivo solar en la villa de Lazcano, del partido judicial de Tolosa (Guipúzcoa). Una rama pasó a Aragón, otra se estableció en Madrid y otra radicó en Portugal. Este linaje entroncó con los Arizcorreta. Tuvo su casa solar en el caserío de Olavezar, del Ayuntamiento de Ayala y partido judicial de Amurrio (Álava). Es linaje que al parecer procede del anterior de la villa guipuzcoana de Lazcano, donde es célebre su solar.

Escudo de Armas:
De oro, con un roble de sinople, frutado de oro, y dos jabalíes de sable empinados al tronco y comiendo de la hoja. De oro, con un arce de sinople, terrasado de lo mismo, y dos osos de sable, empinados al tronco, comiendo de las hojas de la copa. Divisa: «Audacter nocte folia omnia xapuerunt», puesta en letras de sinople, sobre un volante de oro. Dícese que la divisa y piezas de esta casa, hacen referencia al curioso hecho siguiente: Condenados a confiscación, por sentencia firme de la Audiencia de Méjico, dos hermanos de esta casa, llamados Simón y Eusebio, residentes ambos en las cercanías de la capital de Nueva España, se ingeniaron para robar una noche el atestado, pruebas procesales y sentencia dada contra ellos, lo que desconcertó a los Oidores de S. M., quienes, muy luego, supieron que los Arzá se habían comido los pergaminos puestos en salsa, acompañándoles en la mesa algunos otros militares amigos suyos, a los que convidaron.

Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.