Gallego. De Betanzos (La Coruña). El solar primitivo de los Andrade se halla en las inmediaciones de la villa de Puentedeume, en el lugar que lleva ese nombre, que a veces también aparece en los documentos como Andrada. Todavía se yergue majestuoso el castillo de Noguerosa, donde nació el linaje y desde el cual estos señores dominaban toda la extensión de tierra que se extendía en su derredor; pero ya no queda en pie sino la torre del homenaje y muy pocos otros restos de la antigua fortaleza. Estos señores se apellidaron desde muy antiguo Freire y Andrade, juntamente. Como acertadamente dice don Francisco Piferrer, a veces resulta harto difícil separar uno del otro. El famoso apellido Freire tuvo su casa solar y raíz en el lugar de este nombre, Freire, que dista dos leguas de la ciudad de Braga y otras dos de la de Castro. Se supone, por los datos que se utilizan, fue fundado por Gómez Freire, descendiente de uno de los cinco caballeros godos que llegaron a Galicia con el conde don Mendo. Descendían de los antiguos y poderosos condes de Traba, y se aludía a ellos al llamar a las tierras de las Mariñas, Mariñas de los Condes y Mariñas de los Freires. Los señores más antiguos de este linaje eligieron para su enterramiento el templo conventual de Monfero, no lejos de Puentedeume. Por distintas sucesivas uniones llegaron a emparentar con las primeras familias de Galicia: con los ULLOA, condes de Monterrey, con los MOSCOSO, condes de Altamira; con los FERNÁNDEZ DE CASTRO, condes de Lemos; con los de la CUEVA, duques de Alburquerque; los SARMIENTO DE SOTOMAYOR, etc. Por la escritura de institución de mayorazgo, que otorgó D. Fernando de Andrade, juntamente con su esposa Dª Francisca de Zúñiga otorgada, en La Coruña, en 1-II-1315, ante el secretario Diego Montoto, en cabeza de su hija primogénita, Dª Teresa de Andrade y Ulloa, se colige el poderío inmenso que logró la Casa de Andrade, que por entonces podía incluir en el vínculo los siguientes bienes y señoríos, la villa y Castillo de Puentedeume, con todas sus feligresías, alfoces, jurisdicciones, vasallos, etc. cotos de Noguerosa, Andrade, Centroña, Miño; villa del Ferrol, con su alfoz y cotos, juntamente con los cotos de Serantes, con sus frutos, vasallos, etc.; la villa y castillo de Villalba, con todas sus feligresías, términos y alfoz, frutos, rentas y vasallos, el castillo de Narahío, con las feligresías de Narahío, Irexafeita, Lamás, Recemel y Ferreira, con vasallos, jurisdicciones, etc.; la tierra de Pruzos, después de sus días y los de su esposa, por cuanto eran arras de esta señora los Villares de Parga, Santa Cruz, la mitad de la tierra de Faro, y la Mariña de los Freires, con sus vasallos, señorío, etc. Los bienes y estados agregados por entonces, que había aportado Dª Francisca al casarse con D. Fernando, pueden verse en ULLOA. En la antigua abadía cisterciense de Santa María de Monfero, no lejos de la villa de Puentedeume, tuvieron su enterramiento sus primeros señores. Allí yacen: Nuño Freire de Andrade, Fernán Pérez de Andrade y D. Diego de Andrade. Don Fernando de Andrade recibió sepultura en la Capilla Mayor de la iglesia parroquial de su villa de Puentedeume, y sus restos fueron trasladados en 1758 a otro sepulcro labrado en dicha Capilla, al lado del Evangelio: enterrado en 11 de octubre de 1540, y se trasladaron sus huesos a este nicho en 28 de febrero del año de 1758, reza la inscripción de su sepulcro. Dª Teresa de Andrade, hija de D. Diego de Andrade y de Dª María das Mariñas, la que casó con D. Rodrigo Osorio de Moscoso II, conde de Altamira, falleció en la fortaleza de Altamira y fue sepultada en magnífico sepulcro en la Capilla Mayor del convento de Santo Domingo de Santiago, el primero al lado del Evangelio. Pero el sepulcro más hermoso de los individuos de este linaje es, sin género de duda, el que se dedicó a guardar los restos mortales de aquel Fernán Pérez de Andrade, o Boo, verdadero artífice de la grandeza de esta familia gallega, y que se admira en la iglesia franciscana de Betanzos, por él edificada. Lo mismo por éste que por otros sepulcros bellísimos que allí se custodian, el templo franciscano de Betanzos es el gran panteón histórico de Galicia. Los ANDRADE fueron grandes fundadores de conventos y protectores de los religiosos mendicantes, como tendremos ocasión de ver al estudiar las genealogías de la Rama Troncal. Además de Montefaro, Puentedeume y Betanzos, que todavía ostentan estas muestras de la religiosidad de sus señores, sitios apartados, como San Sadorniño (ayuntamiento de su nombre, en el partido judicial del Ferrol), contó con un convento dominicano, levantado por D. Pedro de Andrade, que estableció allí cátedras de Gramática y de Latinidad, como nos informa el P. Aureliano Pardo. También los de este apellido en Pontevedra sintieron las ansias fundadoras de los del Noroeste de Galicia; y así vemos a D. Jorge de Andrade, hijo de la villa pontevedresa, empleando grandes sumás en la erección del Colegio de la Compañía de Jesús en su villa natal; y a su hijo, D. Jorge de Andrade, distinguido marino de Indias, que se constituyó en fundador de la Obra Pía en el colegio mencionado, levantado por su piadoso padre. Famosos fueron los arquitectos apellidados Andrade, como Domingo de Andrade, que hizo los planos para la capilla del Pilar, en la catedral compostelana, destinada en un principio para sacristía; a cuya muerte continuó los trabajos Fernando de Casas Novoa. Otro alarde de la imaginación de Domingo Antonio de Andrade fue la triple escalera de caracol del convento de Santo Domingo de Santiago, donde parece haber agotado los recursos de su técnica. El célebre arquitecto recibió sepultura en la capilla de la Concepción de la catedral compostelana. Probaron innumerables veces su nobleza en la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, cuyo riquísimo archivo nos permite asistir a su expansión en Galicia y fuera de ella. He aquí los nombres de los que pleitearon por el reconocimiento de sus derechos de hidalgos: D. Alejandro de Andrade, que vivía en San Juan de Guntimil (ayuntamiento de Ginzo de Limia, provincia de Orense) en 1817; D. Veremundo Andrade, de Verín, por 1799; D. Manuel Andrade, de San Juan de Guntimil, en 1817; D. Pedro Andrade, de Monforte de Lemos, en 1807; D. Rafael Andrade, de la feligresía de San Mamed, en la jurisdicción de Ginzo de Limia, en 1814; D. Salvador de Andrade, de Santa María de Pexeiros (ayuntamiento de Blancos, en Orense), en 1757; D. Sebastián Antonio de Andrade, de San Juan de Guntimil con otros más, en 1817; D. Luis José Andrade y Luaces, de Santa Miría de Rus (ayuntamiento de Carballo, Cor.), en 1755; D. Jacobo Andrade y Luaces, de Santa María de Bardaos (municipio de Tordoya, en el partido judicial de Ordenes, Cor.), en 1797; D. Silvestre Andrade y Luaces, de San Salvador de Pazos (ayuntamiento de Puenteceso, partido de Carballo, Coruña), en 1781; D. Fernando José de Andrade Mata y Montero. Ron y Tovar, de la Coruña, en 1766; D. Antonio de Andrade, de Fuentearcada (feligresía de San Martín de Aguís, ayuntamiento de Blancos, Or.), en 1757; lo mismo que D. Francisco y D. José de Andrade, del mismo lugar, en 1816. Ingresaron en la Orden de Santiago: D. Fernando de Andrade Ulloa, en 1544; D. Luis de Andrade y Vargas, natural de Madrid, en 1634; el capitán D. Lucas Andrade Benavides, natural de Toledo, en 1642; D. Juan Francisco Andrade y Alcázar, de la misma naturaleza, en 1672; D. Juan Antonio Andrade y Peñaranda, natural de Valladolid, en 1693; D. Manuel y D. Miguel Andrade y Alvarado, natural de Badajoz, en 1775. En la Orden de Calatrava: D. Antonio de Andrade y Salazar, natural de Sevilla; y el capitán D. Baltasar de Andrade y Alcaraz y su hermano D. Rodrigo, naturales de Toledo, en 1702. En la Orden de Alcántara: D. Bernabé Andrade y Funes, natural de Villel de Mesa y señor de esta villa de Guadalajara; y D. Gonzalo Andrade y Quiñones, natural de Cáceres, en 1641. En la de San Juan de Jerusalén: D. Gil de Andrade en 1540). Los de este linaje se fueron esparciendo por distintas regiones españolas, particularmente por las de Ponferrada, Soria, Guadalajara, Toledo, Talavera, Cáceres y Badajoz, Sevilla, Canarias, Portugal y varias partes de América, como el nuevo reino de Granada, Argentina, etc. El Título de conde de Andrade fue otorgado por el Emperador Carlos V, en 1º de mayo de 1543, al gran D. Fernando de Andrade das Mariñas, célebre general en las luchas de España en Italia, II conde de Villalba, príncipe temporal de Caserta, señor de Puentedeume, del Ferrol y de Villalba.VIII señor de Andrade (VER Genealogías), actualmente era XVIII conde, el Duque de Alba, recientemente fallecido. Llevaron este Título los apellidos de Andrade, Castro, Zúñiga y Fizt Stuart. D. Diego de Andrade obtuvo el título de conde de Villalba en 22-III-1486, que recayó también en el Duque de Alba, que fue el XIX conde. Figuras principales de esta familia importantísima fueron Fernán Pérez de Andrade, o Boo; Diego de Andrade; pero principalmente el hijo de éste, D. Fernando de Andrade das Mariñas, de la casa de Puentedeume. Rama troncal Dejando a un lado la leyenda del caudillo Rausona y de aquellos cinco caballeros que habría traído consigo a luchar contra los moros en España, sábese documentalmente, tras los estudios concienzudos del siempre bien documentado D. César Vaamonde Lores, que JUAN FREIRE (que, según Bethencourt, T. IV, p. 836 de su Historia General..., casó con Dª María Alfonsa, fue señor del castillo de Andrade y vivía por 1270), tuvo por hijos a ROI FREIRE DE ANDRADE, quien casó con Inés Gonzálvez de Souto Mayor (y según Bethencourt vivía por los años anteriores al 1352, en que falleció ). A Ruy Freire lo nombra Vasco da Ponte; tuvo por hijos a FERNÁN PÉREZ DE ANDRADE, o Boo, de quien cuentan el licenciado Molina, Argote de Molina, el P. Felipe de la Gándara, Pedro Lezcano y otros autores, la intervención decisiva que tuvo en la lucha fratricida entre D. Pedro y su hermano D. Enrique, que combatieron en la tienda de campaña de Beltrán Du Guesclin; y al cual atribuyen la célebre frase: "yo no quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor"; "y por este buen hecho le dio el rey D. Enrique las villas de las Puentes Deume y Ferrol y otras muchas tierras...". Y en efecto, D. Enrique le hizo espléndida donación de toda la tierra que se ve desde el castillo y torre de Andrade, que él mismo había fabricado, hasta el cabo de Prioiro. Fue, pues, el I señor feudal de Andrade, levantó en el siglo XIV las fortalezas de Puentedeume (aunque ya existía otra anterior, por 1270, que quiz había sido erigida al ser fundada la villa, por orden de Alfonso X), Moeche (municipio del mismo nombre, en el partido del Ferrol), Narahío (municipio de San Sadorniño, Partido judicial del Ferrol) así como la de Villalba. Por el año de 1369 intentó levantar su castillo sobre la peña de Leboreiro, arrebatando tierras a los monjes de Sobrado. En 1380 dio cima a los trabajos de la fortaleza de Noguerosa (conocido por el nombre de castillo de Andrade), obligándose a pagar un foro anual de diez maravedises a los monjes. Edificó un palacio en Puentedeume y allí tenía su residencia habitual; y allí construyó a su costa el famoso puente, antes de madera, colocando una capilla en medio, con una fundación de misas por el alma del rey D. Enrique. Casó con Dª Constanza de Moscoso, tía del primer conde de Altamira, la cual no le dio sucesión. En una escritura en favor de Fernán Pérez Parragués (Lugo, 4-V-1470), Fernán Pérez de Andrade llama a su esposa Dª María de Moscoso. (Archivo de Medinaceli, Sección Parga, Legado 1º , nº 6: VER PARGA), pero este Fernán Pérez de Andrade fue el padre de D. Diego de Andrade. Fernán Pérez, o Boo, es una mezcla de déspota feudal y de caballero cristiano, que lo mismo se apropia de varios cotos que tenía en encomienda contra la voluntad de los monjes de Sobrado, como el de San Payo de Aranga (municipio del mismo nombre en el partido judicial de Betanzos) el de Cambanes (hoy Cambán, feligresía del ayuntamiento de Aranga), el de Zeredelo (Cerdelo, lugar de la feligresía de San Cristóbal de Muniferral, en el mismo ayuntamiento ) etc., y que hace lo propio con algunos pequeños monasterios.como el de Bergondo, etc.; que funda el convento franciscano de Montefaro, en las cercanías de Mugardos, y le da parte de la iglesia de Sta. María de Miño, que había sido de los Templarios, así como los cotos de Miño y de Bemantes, así como las tierras que en los mismos habían sido de dichos caballeros; y en 21-III-1373 les hace donación de los cuantiosos bienes que poseía en Ortigueira para que funden la granja de Saa. También construyó los puentes del Porco, de Jubia, etc. Tanto el convento de Montefaro como la ermita de Chanteiro (ambos en la feligresía de San Pedro de Cervás) quedan exentos por él de los rectores de esta última feligresía, por licencia del arzobispo, dada en Burgos a 3-VIII-l393 Chanteiro fue dado a los frailes de Montefaro, con todos sus diezmos, y lo mismo la villa de Mugardos con sus ricas rentas (1396). Falleció a últimos de julio o a primeros de agosto de 1397. Sus cenizas yacen en Betanzos. Hermano de Fernán Pérez de Andrade, o Boo, fue Juan Freire de Andrade, el cual casó con María Afonso (Bethencourt le da por hermanos a Nuño Freire de Andrade, Maestre de la Orden de Cristo, María Peláez, Lope Núñez de Andrade y Sancha Núñez). El 1º tuvo a: D. PEDRO FERNÁNDEZ DE ANDRADE, II señor de Puentedeume, Ferrol, etc., a quien los canónigos y el prior del monasterio de Caaveiro, cerca de Puentedeume, dan el nombramiento de encomendero del coto y monasterio en 1382 (Cf. Vaamonde Lores, o. cit., Apéndice 3). Heredó D. Pedro todos los estados de su tío (obra citada, pagina 7, nota). Vasco da Ponte refiere este casamiento al comienzo de la obra; tuvo por hijos a D. NUÑO FREIRE DE ANDRADE, el señor más poderoso de Galicia en su tiempo, si hemos de creer a los antiguos genealogistas, pero también el más déspota, cruel y sanguinario. Fue III señor de Puentedeume, Ferrol, etc., y era enemigo de los monjes de Sobrado, así como favorecedor de los de Monfero; falleció en 1431 y su sepulcro se encuentra entre la pared de la iglesia y el claustro de este monasterio, debajo de la entrada del coro alto; tuvo por hijos a: 1. D. Pedro Fernández de Andrade, quien sigue la línea. 2. D. Fernán Pérez de Andrade, quien seguirá la línea, como veremos. D. PEDRO FERNÁNDEZ DE ANDRADE fue el IV señor del Ferrol, Puentedeume y demás estados heredados de sus mayores; era vecino de Santa Marina del Villar (municipio de Serantes), donde testó en 1435, siendo su heredera una hija suya llamada Dª MARIA DE ANDRADE, V señora de los estados mencionados, que gobernó bajo la tutela de su tío Fernán Pérez. Esta señora falleció sin descendencia antes del 22-II-1443, pues en una escritura foral de entonces, autorizada por el notario John Sennor, éste se llama a sí mismo notario público por el señor Fernán Pérez de Andrade. Tenemos, pues, que D. FERNÁN PÉREZ DE ANDRADE, segundo hijo de D. Nuño Fernández de Andrade, fue el VI señor feudal de los estados dichos. El Nobiliario de López de Haro dice que hermano de D. Pedro Fernández de Andrade y de D. Fernán Pérez de Andrade, así como de D. Nuño Freire de Andrade, fue su sucesor D. Diego. Nos atenemos a Vaamonde Lores, quien dice (Gómez Pérez das Mariñas, pagina 44) que hijo de Fernán Pérez de Andrade y de Dª María de Moscoso fue D. DIEGO DE ANDRADE, VII señor de los estados de Puentedeume, Ferrol, etc. Le vemos en lucha perpetua para defender sus numerosas posesiones heredadas de sus padres, así como las que le aportó en su matrimonio su esposa Dª María das Mariñas, o María de Haro hija del gran Gómez Pérez das Mariñas, o para ayudar a éste en sus muchas contiendas. Por las relaciones de Vasco de Ponte aparece como el señor gallego más poderoso y rico de su tiempo, con más de 6.000 vasallos, que le prestaban su ayuda en sus guerras, como más tarde a su hijo D. Fernando, dejando muy en alto el valor de los paisanos gallegos. Su apoyo fue decisivo en la lucha con los Hermandinos, lo mismo que el que prestó a Gómez Pérez das Mariñas contra el arzobispo Fonseca. Por su buen consejo fue árbitro entre los señores; defendió La Coruña contra el conde de Benavente, por lo que los Reyes Católicos le premiaron y le llamaron a su Consejo. Cuando se alzaron por condes, cuenta Vasco de Ponte, Sancho Sánchez de Ulloa, Lope Sánchez de Moscoso y Pedro Álvarez de Sotomayor, le instaban a lo mismo, a lo que siempre se negó, contestando que "más quería ser buen caballero que ruin conde". Parece que el rey quiso hacerlo también conde de Lorenzana, pero el de Andrade renunció a dicho Título. Falleció en los primeros meses de 1492 y está sepultado en Monfero, como su padre, su abuelo y varios otros individuos de su linaje. De su matrimonio con Dª María das Mariñas tuvo tres hijos: D. Fernando, quien sigue la línea; Dª Teresa y Dª Violante de Andrade. Del primogénito D. FERNANDO DE ANDRADE, II conde de Villalba, I conde de Andrade, príncipe temporal de Caserta, VIII señor de los mismos estados que su padre, famoso general en las luchas de Italia, vencedor de los franceses en la batalla de Seminara (lo que originó el recelo hacia él del Gran Capitán), capitán general de la Liga Santa, capitán general de las tropas de Adriano VI, asistente de Sevilla, etc., ha trazado una magnífica y bien documentada biografía D. César Vaamonde Lores, en su nunca bien ponderado libro "Gómez Pérez das Mariñas y sus descendientes". Probablemente asistió a la guerra de Granada, donde haría sus primeras armas a las Ordenes de su padre, uno de los caudillos de las tropas gallegas que tomaron parte en la conquista de aquella ciudad. Lugarteniente de D. Luis Portocarrero, recayó el mando en el de Andrade (al caer aquél gravemente enfermo), que luchó contra el célebre Aubigni, obligando al enemigo francés a levantar el sitio de Terranova. Luego lo derrotó en Seminara, en el mismo lugar donde ocho años antes el francés había derrotado al Gran Capitán (21 de abril de 1503). Entre el botín figuraban 18 banderas francesas, que D. Fernando hizo llevar a Galicia y puso en la capilla mayor de la iglesia parroquial de la villa de Puentedeume; son aquellas 18 banderas que figuran en tres escudos de los Andrade en dicha villa; en la fachada de la iglesia parroquial, en el antiguo palacio de los Andrade y sobre el sepulcro del héroe de Seminara. Trabajó mucho con el arzobispo Fonseca (primo hermano, y cuñado, de la mujer de D. Fernando, Dª Francisca de Zúñiga), para obtener varios privilegios para Galicia, entre otros el voto en Cortes, y el establecimiento en La Coruña de la Casa de Contratación para el comercio de Indias. Desempeñando en 1531 el cargo de asistente de Sevilla, en el que continuaba por 1535, dispensó su ayuda a cuantos pasaban a Indias a hacer exploraciones y aun pagó a sus expensas una de estas expediciones, que fracasó, dando a D. Fernando más honra que provecho. Como sus antepasados, procuró favorecer a los religiosos mendicantes, para lo cual fundó en su villa natal, en 1538, un convento de la Orden de San Agustín, que dotó espléndidamente y que sobrevivió hasta la desamortización de 1835. No se conoce exactamente la fecha de su muerte, que acaeció entre 1540 y 1542. Había casó con Dª Francisca de Zúñiga antes de finalizar el siglo XVER Era viuda de su primo D. Diego de Acevedo. De ella tuvo D. Fernando a sus hijas Dª Teresa y Dª Catalina, citada en el mayorazgo, quien casó con D. Fernando de Silva, conde de Cifuente. Dª TERESA DE ANDRADE fue III condesa de Villalba, II condesa de Andrade, y IX señora de los estados heredados de su padre. casó con Don Fernando Ruiz de Castro, I marqués de Sarria (hijo de Dª Beatriz de Castro Osorio, III condesa de Lemos, falleció en 1570), IV conde de Lemos (1505-1575). Por este casamiento pasaron a la Casa de Lemos los estados de Andrade y Villalba y demás de Dª Teresa. Sus padres habían fundado para ella un vínculo de todos los bienes libres que poseían, en 1515, y entre las propiedades vinculadas por Dª Francisca figuraban las fortalezas de Pambre, Villamayor de Ulloa, Repostería, Villanueva de Monterroso, Sirgal, Caldelas, Narla, Biedma y otras. Del matrimonio de Dª Teresa con D. Fernando Ruiz de Castro fueron hijos D. PEDRO FERNÁNDEZ DE CASTROS ANDRADE (1505-1575) y otros hijos, Dª Francisca de Castro y Andrade, condesa de Medellín; Dª Isabel de Castro y Andrade, quien casó con D. Rodrigo de Moscoso, conde de Altamira; y Nuño de Castro y Andrade que murió niño (VER Castro. Los Castro de la Nueva Raza. Condes de Lemos). Señores de Sotomayor y Fornelos Los genealogistas antiguos, Gándara entre otros, ponen como fundador de esta rama de los Andrade a D. FERNANDO DE ANDRADE ULLOA, hijo de D. Fernando de Andrade y de Dª Mayor de Ulloa. El Diccionario de los Carraffa recoge este dato como bueno. Nacido D. Fernando en Puentedeume fue caballero de Santiago en 1544; casó con Dª Teresa de Sotomayor, heredera de la casa y estados de Sotomayor, y viuda de Álvaro de Oca. Era hermana de D. Álvaro de Sotomayor, falleció sin sucesión; de Dª María de Sotomayor, casó con Alonso de Quirós, y de Ana de Sotomayor, casó con Fernán Pérez de Lanzós, señor de Lauriña, etc. Era por lo tanto Dª Teresa hija de Pedro Álvarez de Sotomayor y de su esposa Dª Urraca de Moscoso Osorio (nacida en Santiago, hija de Rodrigo de Moscoso Osorio, IV conde de Altamira y de su esposa Dª Teresa de Andrade); tuvo por hijos a 1. D. Pedro de Sotomayor y Andrade, quien sigue la línea 2. D. Fernando de Andrade y Sotomayor, vecino de Pontevedra, quien casó con Dª Luisa de Mendoza Sotomayor (hija de D. Fernando de Montenegro y de su esposa Dª Mayor de Mendoza y Sotomayor), quien tuvo por hijos a a) Fernando de Andrade Sotomayor. b) Luis de Mendoza. c) Mayor de Mendoza Sotomayor, casó con Antonio de Pazos, caballero de Santiago, y d) Urraca de Moscoso y Sotomayor, quien casó con Rodrigo de Mendoza y Sotomayor, de quien tuvo a Alvaro de Mendoza y otros hijos. D. PEDRO DE SOTOMAYOR Y ANDRADE, el primogénito, natural de Sotomayor, fue señor de las casas y solares de Sotomayor y de Fornelos, etc., castellanos de San Gian, en Portugal, y caballero de Santiago en 1600, quien casó con Dª María de Urquezo y tuvo por hijos a 1. D. Fernando Yáñez de Sotomayor, quien sigue la línea y 2. Dª Teresa de Sotomayor, quien casó con D. Baltasar Sarmiento Pimentel, con descendencia. D. FERNANDO YÁNEZ DE SOTOMAYOR, dueño de las Casas de Sotomayor y de Fornelos en 1618, casó con Dª María de Abreu (hija de D. Lope Gómez de Abreu y de su esposa Dª Teresa de Montenegro), tuvo por hijos a D. PEDRO DE SOTOMAYOR y a Dª Teresa de Sotomayor (VER SOTOMAYOR) Señores de la Louriña y del solar de Lanzós D. PEDRO FERNÁNDEZ DE SOTOMAYOR, al que los antiguos genealogistas hacen segundo hijo de Hernán Pérez de Andrade, segundo de este nombre, fue señor de Medín, de Santiago de Ois y de Santa María de Ois (municipio de Coirós, provincia de La Coruña), de la fortaleza Dasmestas, en tiempo de D. Enrique IVER Tuvo su casa en Betanzos, de donde fue regidor; casó con Dª Juana Díaz de Lemos (hija de D. Fernán Pérez Parragués, señor de la Casa de Párraga, y de su esposa Dª Constanza das Mariñas), y tuvo por hijos, entre otros a (VER PARGA, al hablar de Fernán Pérez de Parragués): D. FERNÁN PÉREZ DE ANDRADE (1.º de este nombre en esta rama), señor del valle de la Louriña, que tomó su nombre del lugar de Louriña (feligresía de Santiago de Pontellas, ayuntamiento de Porriño, provincia de Pontevedra), de Medín y de Lanzós (cuya casa solar primitiva fue la de la feligresía de San Martín de Lanzós, cerca de Villalba, en la provincia de Lugo; cuya torre de Lanzós, en Betanzos, está situada frente a la iglesia de Santiago y pasó después a los Figueroa; y cuya casa de Lanzós, inmediata al valle de la Louriña, está en la feligresía de San Salvador de Louredo, municipio de Mos, partido judicial de Redondela, en un lugar elevado, que hasta hace poco estaba en poder de los Armada). En esta Casa de Lanzós de Valdelouriña (o valle regado por el río Louriña) recayeron las de Taboada, de Montenegro, de Villamarín y de Cereijo y la de Villajuán. Don Fernán Pérez de Andrade fue señor de Lanzós por su casamiento con Dª Isabel de Castro (hija de D. Alonso de Lanzós, señor de esta casa y solar, así como de la fortaleza Dasmestas, y de su esposa Dª María de Castro, de la casa solar de los Bermúdez y estado de Montaos); tuvo por hijos a D. ALONSO DE LEMOS Y ANDRADE, señor de la Casa de Lanzós, del Valle de la Louriña, de Medín, Santiago y Sta. María de Ois, fortaleza Dasmestas, etc.; casó con Dª Inés Enríquez de Monroy (hija de D. Diego Sarmiento de Sotomayor, señor de Sobroso, Salvaterra, y de su esposa Dª Leonor de Meira), ytuvo por hijos a 1. D. Fernán Pérez de Lanzós y Andrade, quien sigue la línea 2. D. Pedro Sarmiento, colegial del Mayor de Oviedo, arcediano y canónigo de Astorga y abad de Carballeda. 3. D. Luis Sarmiento, quien falleció mozo. 4. Dª Francisca Enríquez de Monroy, quien casó con D. Arias Pardo de Figueroa, señor de los solares de Pardo y Figueroa, caballero de Santiago, que vivía por 1619. D. FERNÁN PÉREZ DE LANZOS Y ANDRADE, el primogénito, fue señor de Villamorel y de todos los estados de sus padres; casó con Dª Ana de Sotomayor y Osorio (hija de D. Pedro IV de Sotomayor, señor de la Casa de Sotomayor, y de su esposa Dª Urraca de Moscoso y Osorio: VER SOTOMAYOR), y tuvo por hijos a 1. D. Juan de Lanzós y Andrade, quien sigue la línea 2. D. Antonio Castro y Andrade, del Consejo del Rey y del Real de Ordenes, colegial del Mayor de San Bartolomé, de Salamanca, oidor de Valladolid y caballero de Santiago. 3. D. Alfonso de Lanzós y Andrade (segundo del nombre en esta rama). 4. D. Luis Enríquez de Castro, colegial de San Bartolomé, de Salamanca, en 29-IX- 1607 5. Fray Hernando de Andrade, de la Orden de San Francisco, abad perpetuo de Fitero. 6. Fray Francisco de Sotomayor, de la Orden de Santo Domingo. D. JUAN DE LANZOS Y ANDRADE, sucedió en todos los derechos y estados de su Casa; casó con Dª Aldonza de Novoa y Lemos, señora de la fortaleza y villa de Maceda (viuda de D. Fernando das Seixas Andrade: VER ORDÓÑEZ; VER SEIXAS), de la que tuvo por hijos a 1. D. Alonso de Lanzós y Andrade, quien sigue la línea 2. Ilmo. Sr. D. Fernando de Andrade y Castro, natural de Betanzos, bachiller canonista recibido como colegial del Mayor de San Bartolomé, de Salamanca, el 1623; que aparece como licenciado en Cánones en 1626; catedrático de Decretales en 1631, en el mismo colegio; catedrático de la de substitución de Prima de Cánones, en 1632; oidor de Sevilla en 1636, en cuyo año pasó a Madrid como fiscal de la Suprema Inquisición; en 1638 consejero de la misma Institución; en 1643 arzobispo de Palermo en Sicilia; en 1648 obispo de Jaén. Estando al frente de esta sede, a 31-III- 1655, declaró el culto inmemorial del mercedario San Pedro Pascual, que aprobó el papa Clemente X, por bula de 14-VIII-1670. Envió 500 ducados de vellón para la obra de las bóvedas del colegio de San Bartolomé, que amenazaba ruina. Hablan largamente y con sumo elogio de esta figura destacadísima de Galicia los escritores Fr. Antonio de Jesús María, en la Vida del Cardenal Sandoval; Fr. Antonio de Lorca, en la Vida de Fr. Pedro de Tapia, arzobispo de Sevilla; D. Juan Flórez de Ocáriz, en su obra tantas veces citada, árbol 2.º, folio 482; y el historiador del colegio de San Bartolomé y de su insigne fundador, D. Francisco Ruiz de Vergara y Álava. 3. Dª María Novoa y Lemos (también llamada de Moscoso y Sotomayor), monja clarisa del convento de Pontevedra. D. ALONSO DE LANZOS Y ANDRADE (o Alonso de Lanzós y Novoa, Andrade y Sotomayor) sucedió en todos los estados de sus mayores por su padre, y en las de Maceda por su señora madre; caballero de Santisgo en 1621; conde de Maceda en 1654, y antes vizconde de Layosa; casó con Dª María de Córdoba y Ayala (hija de Conde de Villalba, de las Casas de Ulloa y Taboada), de la que tuvo por hijos a D. BERNARDINO DE LANZOS Y ANDRADE, que sucedió en todas las posesiones a sus padres; II conde de Maceda y vizconde de Layosa; casó con Dª Baltasara Montenegro, señora de la Casa de Sobrán y Mourente, etc. (Estos Andrade quedaron incorporados ya a la sucesión de los condes de Maceda: VER LANZOS). Los LÓPEZ DE ANDRADE, de la Casa de Bergondo (Noya) Por los papeles del archivo de la que un día fue riquísima Casa de Bergondo, en las afueras de la villa de Noya, pero ya dentro de la feligresía de Argalo, sabemos que D. ANDRÉS LÓPEZ, tuvo por hijos a D. BARTOLOMÉ LÓPEZ DE CASTRO, quien casó con Dª Isabel de Ponte y Andrade, y tuvo por hijos a D. BARTOLOMÉ LÓPEZ ANDRADE, quien casó con Dª María Josefa Romero Villardefrancos y Moscoso, y tuvo por hijos a 1. D. José Ignacio López de Andrade, quien sigue la línea 2. Dª María Ángela López de Andrade, quien casó con D. Bernardo Paz de Aguiar, y tuvo por hijos a. Dª Cayetana de Aguiar, quien casó con D. Alberto de Hermida, siendo padres de D. Tomás, D. Juan y Dª Benita Hermida. 3. Dª María Baltasara López de Andrade, quien casó con D. José Vázquez de Cadaval, y tuvo por hijos a. D. Roque Vázquez de Cadaval, quien casó con Dª Josefa Betanzos, habiendo sido padres del licenciado D. José Vázquez de Betanzos, quien casó con Dª María Rosalía Ballesteros y Mondragón. (VER VÁZQUEZ, los del pazo das Viñas; VER MONDRAGÓN). b. Dª Marina Rosa Vázquez Cadaval, quien casó con D. Mateo Fresco. c. Dª María Vázquez Cadaval, quien casó con D. Esteban Feixoo. 4. Dª Luciana María López de Andrade, quien casó con D. Antonio de Aragunde, y tuvo por hijos a a. D. Eliseo de Aragunde, quien casó con Dª Gabriela Peña, siendo padres de D. Alberto de Aragunde, el cual casó en Cádiz con Dª María de Aragunde, soltera; y Dª Juana Tomása de Aragunde, quien casó con D. Juan Manuel Blanco. 5. Dª Josefa Antonia López de Andrade, quien casó con D. Ignacio López Montero, y tuvo por hijos a a. D. Tomás López Montero de Andrade, quien casó con D. Juana Cascallal, siendo padre de D. Rosendo Angel Montero, quien casó con Dª María Juana de Miranda. 6. D. Tomás López de Andrade, quien casó D. Diego de Oña, y tuvo por hijos a D. José de Oña, padre de D. Antolín Oña. D. JOSÉ IGNACIO LÓPEZ DE ANDRADE, falleció siendo capitán de Infantería. Ascendencia de los Soria y Guadalajara Varios antiguos genealogistas hacen a D. Diego de Andrade padre también de D. Gil de Andrade. Según ellos habría hecho la campaña de Italia con su célebre hermano D. Fernando de Andrade, y al regresar a España habría casado con Dª N. de Azagra, señora de Funes, en la raya de Aragón. Los de Toledo vienen de D. Gonzalo de Andrade, del solar de Puentedeume, y nacido en el coto de Regoela, partido judicial de Puentedeume. Pasó a Talavera de la Reina y allí casó con Dª Ana de Mayorga de la Carrera. Otro Andrade, originario de Galicia, y nacido en Toledo, fue D. Pedro Esteban Andrade, quien casó en Toledo con Dª Catalina Ortiz, con descendencia. Los ANDRADE ESPANTOSO proceden de D. Gregorio Seoane Espantoso, quien casó con Dª Isabel de Ponte y Andrade, vecinos de Barbeito (partido de Arzúa, en la provincia de La Coruña), quien tuvo por hijos a D. Andrés de Andrade Espantoso, el cual por 1650 era señor de la casa de sus apellidos, en la aldea de Carrasquilla (partido judicial de Huete, en la provincia de Cuenca). Otros ANDRADE de condición hidalga En una información de filiación, hidalguía y limpieza de sangre, de 1768, extractada de los conocidos Linajes Galicianos del meritísimo Pérrez Costanti, figuran: D. JACOBO DE ANDRADE, quien casó con Dª Catalina de Ribadulla; fueron vecinos de San Pedro de Lema (municipio de Arúa, provincia de La Coruña), y tuvo por hijos a D. MANUEL DE ANDRADE, quien casó con Dª Isabel Naria Fernández del Cerro; fue síndico procurador general y luego alcalde y justicia ordinaria de Santiago, y tuvo por hijos a D. BENITO JACOBO ANDRADE FERNÁNDEZ, natural de Santiago. En los mismos Linajes Galicianos aparecen haciendo informaciones de hidalguía D. JUAN FRANCISCO NÚÑEZ DE ANDRADE, quien casó con Dª Catalina de Parga Lema y Andrade, vecinos de San Martín de Rioboo (municipio de Cabana, provincia de La Coruña), quien tuvo por hijos a D. JUAN ANTONIO NÚÑEZ DE ANDRADE, el cual casó con Dª Josefa Quintela y Moscoso, y tuvo por hijos a D. FRANCISCO NÚÑEZ DE ANDRADE, doctor, el cual casó con Dª María Froilana Chandía y Labandeira (hija de D. Benito Varela de Seixas y de Dª María Josefa Labandeira, de la casa de Looño; y de la de Riveira, en San Pedro de Sarandón, en el municipio de Vedra, provincia de La Coruña); tuvo por hijos a D. RAMÓN ANDRADE Y VARELA, natural de Santiago, de la feligresía de San Félix. De cómo un Andrade da origen a familias extremeñas En el Tomo IV, nº 419 del meritísimo libro de Pérez Balsera, tantas veces citado, se nos dice cómo D. BARTOLOMÉ DE ANDRADE, tesorero de la Santa Cruzada, natural de la ciudad de Santiago, casó con Dª Catalina Frías, natural de Madrid, y tuvo por hijos a D. ALONSO DE ANDRADE Y FRIAS, veedor y comisario real de Guerra de los Ejércitos de S. M., que fue bautizado en el Sagrario, de Badajoz, el 26-X-1647; quien casó con Dª Inés de Moriano y Venero, natural en Jerez de los Caballeros, y tuvo por hijos a D. ALONSO DE ANDRADE Y MORIANO, regidor perpetuo de Badajoz, bautizado en la feligresía del Sagrario de aquella ciudad, en 15-XII-1710, casó con Dª Ines de Alvarado y Laguna, y tuvo por hijos a D. MANUEL DE ANDRADE Y ALVARADO, real guardia de Corps, bautizado en San Andrés de Badajoz, el 7-1-1747, y caballero de Santiago desde 1775. Este señor fue bisabuelo de D. Carlos Andrade y de las Fuentes, caballero de Santiago desde 1864.
Escudos de Armas del apellido:
Primitivas: Ostentaban un oso y un jabalí. Así, Fernán Pérez de Andrade, O Boo, colocó figuras de estos animales a la entrada del puente de su villa de Puentedeume, que hizo construir a sus expensas; un oso y un jabalí sostienen un sarcófago que custodia sus restos, en la iglesia de San Francisco de Betanzos, cuya ornamentación semeja una cacería de tales animales; un jabalí es la figura principal de los ARES, que eran en sus principios a manera de lugartenientes de los Andrade, en la villa marinera de este nombre. De hecho, ambos animales surgen a cada paso, bien como adorno, bien como símbolo de familia, bien como recuerdo del emblema heráldico primitivo del linaje. Las más conocidas y extendidas fueron las que damos en ANDRADE-2, en nuestra H. de G. Posteriores: En campo de sinople, una banda, de oro; bordura de plata, con este lema en letras de sable: AVE (jefe), MARIA (flanco siniestro), GRATIA (punta), PLENA (flanco diestro). Las más comunes: Las mismas anteriores, con la banda engolada en boca de dragantes, del mismo metal. Otros: Escudo de oro y cinco lobos de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. Y el representarla con cabezas de sierpes o de dragones, que la tragan (esto es la banda engolada), es símbolo de fortaleza, y denota caballeros guerreros, usándose en España por la batalla del Salado, que ganó contra los moros el Rey Don Alfonso en los campos junto a Tarifa el día 30 de Octubre de 1340. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
