Casa solar la Torre de la Almuiña, en la feligresía de Santa Cristina de Valeije (ayuntamiento de La Cañiza). Un árbol genealógico procedente de la Casa de los marqueses de Leis dice que estaba en Crecente y que desde hace mucho "quedó arruinada, que la arruinó la Casa de Sotomayor. El Barón de Cobos de Belchite, siguiendo a los autores de la Enciclopedia de Carraffa, sitúa el solar primitivo en Santa Cristina de Valeixe, que es el Valeixe actual, y que se encuentra un poco al oeste de Crecente. Debió ser familia de mucha distinción, a juzgar por los enlaces con otras ilustres del país y por el hecho de haber fundado una capilla en la iglesia de Santa María la Grande, en Pontevedra. Los hubo también muy distinguidos, con un pazo cercano a la iglesia parroquial, en Landrove, en las inmediaciones de Vivero, del que todavía son dueños descendientes de los de otros tiempos. Abundaron en Pontevedra. De este linaje linaje fue Hermenegildo Almoína, de quien proceden los GIL DE ALMOINA Y ARAUJO, patronos de la iglesia y beneficio de Santa Cristina. Los de la villa de Pontevedra D. JUAN ALMOINA, casó con Dª Catalina Carreira, y tuvo por hijos a 1. Dª María de Almoína, quien casó con D. Lázaro Gómez de Araujo, familiar del Santo Oficio de Entrimo (el cual de primeras nupcias había casó con Dª María Gago Agulla, de la que tuvo por hijos a D. Juan Domínguez Cachazo). 2. Dª Inés de Almoína, quien sigue la línea Dª INÉS DE ALMOINA, por escritura otorgada en Pontevedra, a 29-VIII- 1601 , ante Gaspar Cabral, fundó una capilla de Nuestra señora de la Purificación en la iglesia de Santa María la Grande, de Pontevedra, en el lado de la Epístola; frente a la Virgen Blanca; casó con D. Juan Domínguez Cachazo (que acabamos de nombrar; hijastro de su hermana Dª María de Almoína), que también era conocido bajo el nombre del Ldo. Domingo Núñez de Araujo; y tuvo por hijos a . 1. D. Tomás Núñez Almoína, quien casó con Dª María de Caamaño (hija de Ares Correa y de Dª Antonia de Cea y Saavedra), y tuvo por hijos a a. D. Cristóbal Correa de Caamaño, quien casó con Dª María de Vega Cruz; tuvo por hijos a A. D. Cristóbal Caamaño y Araujo, quien casó con Dª María de Recamán (hija del capitán Recamán y de Dª Ángela de Barros Alemparte: VER RECAMAN), sin descendencia . B. Dª Baltasara Caamaño y Araujo, quien casó con D. Payo Gayo de Mendoza (VER GAGO, línea de D. Pablo Payo Gago, donde se hallar la sucesión), antecesores de los marqueses de Monteleón. C. Dª Melchora Caamaño Cachazo y Araujo, quien casó con D. Plácido de Barros Alemparte, con descendencia . b. D. Antonio, que sirvió al Rey y falleció en Cataluña. c. Dª Inés, quien casó con D. Pedro de Orol, con descendencia . 2. D. Alonso Gómez Almoína (segundo hijo de Dª Inés de Almoína y de D. Juan Domínguez Cachazo), casó con Dª Isabel Prego de Montaos (hermana del capitán Prego de Montaos, que falleció en Argel), y tuvo por hijos a a. Dª Inés Gómez Almoína, quien casó con el capitán D. Esteban de Recamán, y tuvo por hijos a A. D. Bartolomé, sacerdote, al que mataron en Madrid. B. D. José, que casó dos veces. C. Dª Constanza de Recamán y Araujo, monja clarisa en el convento de Tuy. b. Dª Manuela Gómez de Almoína, quien casó con D. Juan Romero, de quien logró dos hijos, que pasaron a Indias, sin que más se supiese de ellos ni aparezcan sus noticias en el árbol de que nos vamos sirviendo para estas notas genealógicas c. D. Juan Gómez Almoína, "que está en Indias y no se conoce en lo que parar ". Segunda vez casó Dª Inés de Almoína con D. Domingo Núñez Araujo, del que tuvo por hijos a 3. D. Domingo Núñez, comisario del Santo Oficio y abad de San Pedro de Campañó, que, como se advertir por lo que llevamos dicho, no era vecino de tierras de Castilla, como apuntaba mi querido párroco de Campañó, D. Antonio Rodríguez- Fraíz, estudiando los párrocos de su feligresía . 4. D. Alejo Núñez Araujo, quien casó con Dª Benita Núñez, su prima, y tuvo por hijos a D. Domingo, y a Dª María, quien casó con D. Rosendo Paadín, vecino de San Esteban de Noalla, con descendencia. 5. Dª Luisa Núñez Araujo, quien casó con D. Domingo García Tinelo, licenciado, del que tuvo por hijos a a. D. Diego, quien falleció siendo el mayor de Salamanca. b. D. Pedro, quien falleció sacerdote opositando al beneficio de la feligresía de Tourón. c. Dª Inés, monja clarisa en el convento de la villa de Pontevedra. d. Dª Mariana García Núñez, quien casó 1º con D. Esteban de Barbeito, pagador, del que tuvo por hijos a D. Bartolomé Barbeito, casó en Dorrón on Dª C. Bermúdez de Castro, con tres hijos que fueron D. Luis, Dª María y Dª Ana. Dª Marina volvió a nuevas nupcias, esta vez con D. Manuel de Balansátegui, natural de Zaragoza, del que tuvo por hijos a A. Dª Josefa, quien casó con D. Francisco de Aldao v Camba, con descendencia. B. Dª Jacinta, quien casó con D. Clemente Saavedra de la Groba, con descendencia. C. Dª Mariana. quien casó con un hijo de D. Pedro da Silva, en San Jorge de Sacos, con son. D. Y otra hija más, monja en Bayona.Los de San Julián de Landrove D. ANTONIO ALMOYNA, alcalde en la feligresía de Landrove, así como en la villa de Galdo, casó con Dª María de la Peña, y tuvo por hijos a D. PEDRO DE ALMOYNA, alcalde en la feligresía de Landrove, así como en la misma villa de Galdo, casó con Dª Dominga Vizoso, y tuvo por hijos a D. ANTONIO ALMOYNA Y BARATA, natural y vecino D de la feligresía de San Julián de Landrove, que obtuvo para sí y para sus hijos y descendientes, que gozasen y fuesen reputados en las partes que residieran por hijosdalgo, en el 20 de noviembre de 1778, en la Real Chancillería de Valladolid. Fue alcalde ordinario de la villa de Vivero; su procurador síndico personero de su Común, elegido por 24 veces; casó con Dª Vicenta de Cora y Quirós (prima carnal de Don José de Cora y Quirós, teniente coronel del Regimiento de Milicias de Mondoñedo; sobrina de D. Carlos de Cora y Quirós, capitán de Milicias de Vivero). Otros de la misma casa de Landrove D. MANUEL AMBROSIO DE ALMOYNA Y BARATA, casó con Dª Ramona Pedrosa y Moscoso, y tuvo por hijos a D. RAMON DE ALMOYNA Y PEDROSA, que casó con Dª Francisca de Camba y Ozores, y tuvo por hijos a D. JULIO DE ALMOYNA DE CAMBA, abuelo de D. Julio, de D. José M. Martínez-Almoyna, abogado y agregado de la Embajada española en París. De esta Casa do Pazo, en la Regueira (de Vivero) era Los de la Casa do Pazo . D. NICOLÁS MARIA ALMOYNA, que fue padre de D. JESÚS ALMOYNA Y PARDO FREIRIA, magistrado en Valladolid; hermano de Doña Rita Almoyna y Pardo Freiría, abuela del Excelentísimo Sr. D. Jesús de Cora y Lira y de sus hermanos. Hijos de D. JESÚS Almoyna y Pardo Freiría fueron: 1. D. José Almoyna Caballero, escritor, periodista y poeta de Valladolid. 2. D. Jesús Carlos Almoyna y Caballero, magistrado.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, una torre de piedra, terrasada de sinople y surmontada de tres ballestones de sables; a la puerta de la torre, un caballero armado, de plata, con una espada desnuda, en la mano derecha, montado en un caballo de sable. Los de Landrove: Escudo cortado en lo alto; un ajedrezado de quince escaques, flanqueado por dos ballestones, en lo bajo. Armas de los Galos en el flanco diestro y de los Cervo en el siniestro, con un solo gallo los primeros.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". El caballo es símbolo de la guerra, representando la osadía y la rapidez en la acción.
