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Pazo y Torres de la Cerca, de la feligresía de Santa María de Cullergondo (ayuntamiento de Abegondo, partido judicial de Betanzos) El Catálogo de Basanta registra el pleito que por su hidalguía mantuvo en 1784 D. Ángel Bernardo Amenedo Andrade Montenegro y Ron, de Betanzos, cuando debió extenderse la ejecutoria de nobleza a que aluden los papeles de esta familia. Sus antepasados y señores de la Casa de la Cerca aparecen en parte allí consignados y otros nos son conocidos por documentos que obran en el archivo genealógico de D. Antonio Taboada Roca, y son los que damos, seguidamente: D. GARCÍA SANJURJO MONTENEGRO, casado con Dª María Yáñez de Ramil, y tuvo por hijo a D. BASCO SANJURJO MONTENEGRO, que contrajo matrimonio con Dª Aldonza Alfonso de Amenedo y Andrade, por cuya boda entró el apellido en esta Casa. Su hijo y sucesor fue D. ESTEBAN YÁÑEZ DE ANDRADE MONTENEGRO, el cual tomó por esposa a Dª Elvira Rodríguez de Moscoso, habiendo sido ambos esposos vecinos de la ciudad de Betanzos. Su hijo D. DOMINGO DE AMENEDO Y ANDRADE, escribano de Betanzos, matrimonió en 20-IV-1634 con Dª Lucía Juárez de Andrade y Montenegro; tuvo por hijos a D. JACINTO DE AMENEDO ANDRADE Y MONTENEGRO, nacido en 1641; quien casó en 1689 con Dª María Gómez Yáñez de Quiroga Ramil y Andrade, y falleció en 1704. Su hijo y sucesor     D. JUAN DE AMENEDO ANDRADE Y MONTENEGRO, nacido en 15-I-1677 (después de cuyo nacimiento sobrevino la bula de dispensación de Inocencio XI para que pudiesen casarse sus padres) aparece como noble caballero en 1752, nacido en Betanzos, casó el 2-II-1704 con Dª Josefa María Jacinta de Ponte y Andrade; tuvo por hijos y sucesor a     D. FRANCISCO JOSÉ DE AMENEDO PONTE ANDRADE, nacido en 21-VI- 1716, en Cullergondo, contrayendo matrimonio en Codeso, a 26-II-1755, con Dª Josefa Prego de Parga Ron Araujo y Seijas, de la que tuvo por hijos a los varios hermanos que lucharon por mantener sus derechos de hidalgos notorios, que fueron:     1. D. Angel Bernardo Antonio de Amenedo Ron Andrade y Montenegro, nacido en Cullergondo en 1755. 2. D. Manuel Tomás nació allí en 1756. 3. D. Pedro Antonio, nació allí en 1758. 4. D. Pedro Vicente, nació allí en 1761. 5. D. José 1gnacio, nació allí en 1763.      D. ÁNGEL ANTONIO BERNARDO (o Bernardo Antonio) DE AMENEDO, casó con Dª María Josefa Guntín y Varela (hija de D. Andrés Guntín y de Dª Josefa Teresa Varela y Taboada, vecinos de Santiago, y tuvo por hijos a     Dª JESUSA GUNTIN, quien casó con D. Ramón Casal Ricoy (hija de D. Fernando Casal y Taboada y de Dª María Ricoy y Caamaño, vecinos de Santiago), y tuvo por hijos a     Dª CARMEN CASAL AMENEDO, la cual casó con D. Salvador Parga, ilustre catedrático de la Universidad de Santiago (hijo D. Ramón Parga y de Dª Rita Torreiro, vecinos de Santiago), y tuvo a:  D. JOSÉ PARGA CASAL, quien casó con D. Matilde Pondal, de quienes nació el hijo mayor, D. Salvador Parga Pondal, jefe de la Biblioteca de la Universidad de Santiago.

Escudos de Armas del apellido:
Las desconocemos. El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.