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Una rama procedente de Asturias se radicó en la feligresía de San Juan de Bayón, inmediata a Villagarcía de Arosa, modificando un poco las armas. D. ESTEBAN ALFONSÍN SARMIENTO, de San Juan de Bayón, casó con D.ª María de Portas y tuvo por hija a D.ª MARIA BAUTISTA DE ALFONSÍN Y PORTAS, quien casó con D. Bernardo Gómez Figueroa, Procurador síndico de Bayón por 1722, y tuvo por hijo a D. JUAN DE DIOS GÓMEZ ALFONSÍN, nacido en Pontevedra, 7-III-1724, que obtuvo provisión de hidalgo en la Real Chancillería de Valladolid, el 10-IX-1766. El apellido Alonso es patronímico; esto es, formado derivado del nombre perteneciente al padre u otro antecesor, y aplicado al hijo u otro descendiente, para denotar en éstos la calidad de tales. Significa, por tanto, «hijo o descendiente de Alfonso», porque es patronímico del nombre Alfonso, que viene, según algunos etimologistas, de la voz goda «altfuns», compuesta de «alt», noble, y de «funs», guerrero, belicoso. Hay muchos autores que dicen que el nombre Alfonso significaba también, entre los godos, «amado», «favorecido». Otros entienden que tiene su etimología en la voz latina «Alphonsus». Ahora bien ; en opinión de ilustres tratadistas, el primer solar del apellido Alonso tenía origen godo y procedía de Desiderio o Teuderio, sobrino del rey Wamba, que por los años de 672 fundó solar en el valle de Valdivieso, hoy perteneciente a la provincia de Burgos. El blasón que desde muy antiguo trae esa casa de Alonso parece confirmar la indicada procedencia, pues dice: De mi Desiderio, godo, y del rey Wamba sobrino, procede esta casa en todo, por línea recta y camino. Otros autores, sin entrar a esclarecer el origen de los Alonso, manifiestan que fue en Asturias donde radicó su primera casa, y que dc ella se derivaron las que se crearon después en Burgos, León y ambas Castillas. LOS ALONSO DE VALENCIA Del caballero Fernando Alonso, el que puso el escaño al Cid en los palacios de Galiana en las cortes de Toledo y que, procedía del solar de Alonso de la ciudad de Burgos, desciende una rama de Valencia, porque después que ganó el Cid esta ciudad y reino, quedaron en aquella frontera sucesores de dicho Fernando Alonso. Fue uno de ellos Fernando Alonso, que propagó su descendencia a Valencia, Villena, Elche, Ayora y otras partes de aquel reino. Descendiente de este Fernando fue, siglos más tarde Sebastián Alonso, que casó con doña Vicenta Marco, de la que tuvo a Vicente Alonso, que contrajo matrimonio con doña Vicenta Barqués, naciendo de esta unión, entre otros hijos María Luisa Alonso, quc efectuó su enlace con Manuel de Luca, y fueron padres de Manuel de Luca y Alonso, nombrado juez de hecho en Valencia el 24 de marzo de 1837 y procurador síndico de aquel ayuntamiento el 10 de marzo de 1839. El mismo origen y procedencia traen Los Alonso de la villa de Ayora, como ya se ha dicho, de la provincia de Valencia. Derivado el de los Alonso de Asturias, una de cuyas ramás pasó a Galicia, fundando nuevas casas en Vigo y en la feligresía de San Juan de Bayón (Pontevedra), tomando en este último lugar la denominación de Alfonsín.         

Escudos de Armas del apellido:
En campo de azur, una banda de plata, cargada de una cotiza de sinople, engoladas ambas en cabezas de dragones de oro. Esta banda está acompañada, en lo alto, de tres estrellas de oro, y, en lo bajo, de un lobo del mismo metal. Los Alonso o Alfonso del solar primitivo de la merindad de Valdivieso y las ramás que de él salieron, traen: Escudo tronchado por una banda de sinople, engolada en cabezas de dragones de oro, lampasados del mismo metal; la partición alta, de azur, con una estrella de oro de ocho puntas, y la partición baja, de oro, con un león rampante, de púrpura, lampasado y armado de gules y coronado de oro. Bordura de azur, y en letras de oro esta leyenda : «De mi Desiderio, godo, -y del rey Wamba sobrino,? procede esta casa en todo,? por línea recta y camino». Muchos ponen esta leyenda en una divisa en el timbre. Los de Valencia, Ayora y Villena, originarios del solar de la ciudad de Burgos, como descendientes que eran de don Fernando Alonso, el que puso el escaño al Cid en las Cortes de Toledo, tienen el escudo del solar primitivo de la merindad de Valdivieso (del que dimanó, como se dijo oportunamente, el de la ciudad de Burgos), con la sola diferencia de que suprimen la leyenda de la bordura y la sustituyen con otra que dice: «El linaje de Alonso desciende del Cid, y el linaje de él de la estirpe y raíz de Alonso». Otros ponen esta leyenda en una divisa en el timbre de las armas. En campo de azur, una banda de sinople, perfilada de plata, en bocas de dragones de oro; en lo alto, tres estrellas de oro; en lo bajo, un lobo del mismo metal.  

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La púrpura se traduce por dignidad, soberanía, grandeza y poder. Los que traen estas armas quedan obligados a socorrer a los eclesiásticos y los religisos. La púrpura representa la amatista; su signo, el de Júpiter; su elemento, el aire; su día de la semana, el jueves; los meses, febrero y noviembre; el metal, el estaño; la planta, la sabina y su flor, el lirio; y en lo que se refiere al Zodiaco, se añade al planeta Júpiter, los signos de Sagitario y Piscis. Su animal es el león y de los peces, la ballena. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.