En la toponimia de Galicia ha de buscarse el origen de este linaje, de tanta resonancia en la nobleza portuguesa, en la que cuenta con nombres numerosos e ilustres, como ha demostrado últimamente D. Manuel Soares de Albergaría Paes de Melo, en un concienzudo estudio, cuyo título es Soares de Albergaría, Lisboa, 1952. Las tres provincias gallegas de Orense, La Coruña y Pontevedra cuentan con algunos lugares que se llaman Alberguería y Albergaría. Los de Portugal procedían de los gallegos de la Limia, donde levantaron su casa solar como vamos a tener ocasión de ver. Si damos crédito a los antiguos genealogistas descenderían del rey D. Ramiro II por vía legítima, y de ellos salieron los marqueses de Trocifal y condes de Torresvedras. El P. Felipe de la Gándara, en el capítulo XVII del libro II de su Nobiliario, dedica un apartado a tratar "del origen de los Señores de la Alverguería en Portugal, Marqueses de Trocifal, y Condes de Torres Vedras", deduciendo su ascendencia gallega de unas palabras del libro del Conde D. Pedro , corroboradas por el comentador de éste, Marqués de Montebelo. Don Manuel Soares de Albergaría, en su citado estudio, comienza la genealogía por los establecidos en Portugal, y sólo alude en una nota a las tierras de la Limia, como a lugar de sus ascendientes. He aquí la genealogía, deducida de la obra del P. Gándara, basado en parte en los genealogistas susodichos, y contando las relaciones genealógicas de los marqueses de Trocifal: D. MELENDO PAZ BOFIN (o BOFINO) aparece confirmando una donación de D. Alonso VII, el Emperador, hecha en favor de Domingo Pérez de Segovia, en ll41, y firmada también por su hijo D. ERMIGIO MENDEZ, ricohombre de Galicia, quien casó con Dª Examia Suárez (hija de Pedro Páez de Amaya, alférez mayor de Portugal, que era segundo nieto de D. Men Suárez de Amaya, llamado el Bueno) y que fue tronco del apellido SUAREZ DE ALBERGARIA; tuvo por hijo a D. PEDRO DE ERMIGES, cuyos hijos fueron: 1. D. Arias Vázquez, que pasó a Portugal, fue religioso canónigo regular del convento de San Vicente, de Lisboa, y más adelante obispo muy insigne de esta ciudad, habiendo brillado por sus letras y lealtad a D. Sancho de Portugal en el concilio celebrado en Lión, en el año 1245. 2. D. Fernando Ermiges, que pasó también a Portugal con su hermano D. Arias, y cuyos descendientes, en memoria de D. Suero Méndez de Amaya, se apellidaron SUAREZ DE ALBERGARIA. 3. D. Sancho Pérez, de quien descienden los FIDALGO de la casa de Trarigo (feligresía de San Pedro de Carpazas, ayuntamiento de Bande, en la provincia de Orense) (V.FIDALGO). 4. D. Rodrigo Pérez, cuyo nombre consta en el testamento del obispo D. Arias. Este y su hermano D. Sancho quedaron en Galicia, heredados en tierras de Limia. Don Rodrigo casó y levantó casa en lugar de la Rousia, de la que procedieron D. Benito Fidalgo y D. Antonio Fidalgo, caballero de Calatrava.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, una cruz, hueca, de gules, semejante a la de Calatrava; bordura de plata, con diez escuditos de azur, con cinco bezantes de plata cada uno, que son las quinas de Portugal.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
