Los de este linaje descendían de un caballero que sirvió a D. Alfonso II, el Casto, a quien ayudó a desalojar a los moros de tierras coruñesas, en un batalla reñida en un campo plantado de viñas en Agraz, de donde dicen se originó el apellido. Hay varias versiones de la misma leyenda familiar. Dicho caballero fundó solar en Betanzos, de donde se extendieron por tierras de León, Castilla, Andalucía y Extremadura. Ruy Díaz de Agraz, su descendiente, fue guarda mayor del rey Don Ordoño II de León. Los de Castilla acompañaron a San Fernando, en 1246, en la conquista de Jaén, donde fueron heredados y pobladores. Diego de Agraz, descendiente de los del solar de Betanzos, aparece como uno de los caballeros armados en las Huelgas por el rey D. Alfonso XI.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, dos racimos en agraz, pendientes de un sarmiento con hojas de su color natural, lo mismo que los racimos.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín.
