En 1664 verificó pruebas de limpieza para familiar del Santo Oficio D. Juan Manuel Patiño de Ageitos. Poseyeron bienes en Artes y Olveira (partido judicial de Ribeira). D. DIEGO DE AGEITOS hizo pruebas para ingresar en el colegio mayor de Fonseca; casó casó Dª Teresa Alfonso; ambos esposos vivían por 1542, poseyendo bienes en las feligresías de Artes y Oliveira; tuvo por hijos a 1. Juan Alfonso de Ageitos, quien sigue la línea 2. Gregorio de Ageitos. 3. Jácome de Santiago y Ageitos, quien casó con Dª Constanza Ares de Sotomayor (hija de Juan Mariño de Sotomayor y de Mayor Núñez Becerra, señor de la Casa de Nebra, y de María Arias Prego, su esposa, de la Casa de Montaos); tuvo por hijos a a. Juan Mariño, capitán, quien casó con Catalina Pérez de Ventoso y fueron padres de María, Santiago Mariño; Juan Mariño de Sotomayor, Constanza Ares, quien casó con Diego de Ageitos; y Fr. José Mariño, vicario de las monjas de Zamora. b. El capitán Jácome de Santiago Sotomayor. 4. Antonio Núñez, del que precedieron: el comisario del Santo Oficio Diego de Ageitos, cura de Sta. María de Roo (cerca de Noya) ; D. Alberto de Ageitos, quien casó con en Noya, de quien salieron los Bermúdez y Fajardos de Rianjo; y el doctor Ignacio Pereira. 5. María Núñez, quien casó con en la Puebla del Caramiñal, c. D. Antonio Caamaño, de quienes vinieron los hijos de D. Diego Tabares y los de D. Felipe Romay. D. JUAN ALFONSO DE AGEITOS, casó con Dª Teresa Pérez de Resúa y tuvo por hijos (como consta de su testamento, por ante Bartolomé de Pena, escrivano y vecino de Corcubión) a 1. Pedro de Ben y Ageitos, quien sigue la línea. 2. El Ldo. D. Antonio de Ageitos, cura de S. Pedro de Pereiriña. 3. Cristóbal de Codesa, arcipreste de Nemancos. D. PEDRO DE BEN Y AGEITOS, caso con Doña Teresa de Arellano, y tuvo por hijos a D. PEDRO PATINO DE AGEITOS, hermano del familiar del Santo Oficio Don Juan Manuel Patiño de Ageitos, que verificó pruebas de nobleza en el año 1664 .
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
