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El solar más antiguo de los muchos de este apellido que hay en las Vascongadas, radicó en Vizcaya, en la anteiglesia de Gautéguiz de Arteaga, hoy perteneciente al Ayuntamiento de Arteaga y partido judicial de Marquina. Dicho solar era una casa fuerte, de sólida construcción y de mucha antigüedad. Léese que existía en el siglo X. Perteneció primeramente a los Avendaño, que fueron, en realidad, los progenitores del linaje Arteaga. Lope García de Salazar y otros cronistas antiguos facilitan datos relativos a los primeros ascendientes de los Arteaga, datos que no podemos reproducir aquí por carecer de espacio, pero que pueden verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». Sólo consignaremos que Pedro Ortiz de Avendaño, de la casa alavesa de su apellido, fue padre de Furtado García de Avendaño, que heredó de su padre el Señorío de Aramayona y los lugares de Mújica y Arteaga, con la mencionada casa fuerte de Gautéguiz de Arteaga. Tuvo, entre otros hijos, a Furtado García de Arteaga, que es el primero que se apellidó así, por haber heredado de su padre el lugar y casa de Arteaga. Fue muerto en Villarreal, por orden del Rey de Castilla don Pedro I el Cruel, quien también le destruyó, en 1358, el repetido solar de Gautéguiz de Arteaga, que reedificó más tarde su nieto Furtado García de Arteaga, tercero del nombre. En 1468, los Mújica y Avendaño volvieron a demoler la casa solar de Gautéguiz de Arteaga, pero nuevamente la reedificaron sus dueños, cercándola de murallas de piedra, cubos y baluartes, y, andando el tiempo, perteneció al Conde del Montijo. Ramas de Arteaga, dimanadas del mencionado solar, se extendieron por Vizcaya y crearon nuevas casas en las villas y anteiglesias de Mundaca, Murélaga, Górliz, Múzquiz, Otáñez, Ceánuri, Durango y Bilbao. También pasaron a Guipúzcoa, fundando nuevo solar en el lugar de Artadi, del Ayuntamiento de Zumaya, del que dimanaron las ramas y casas de Villafranca de Oria, Vidania, Zumaya, Beasain, Olaverría, Oñate, Tolosa, Mondragón, Elgóibar, Azpéitia, Lazcano, Urnieta, Deva, Placencia y alguna más. Se extendieron, además, por otras regiones de España y América. De la rama de Beasain y Olaverría se derivó la línea establecida en Colombia, y de la casa de Ceánuri, otra radicada en México. En nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica», referimos las sucesiones de muchas de esas casas y líneas. Vasco. Establecido desde el siglo X en Gauteguiz de Arteaga, en la vecindad de Busturia, partido judicial de Marquina (Vizcaya). Una rama pasó a Chile.

Escudo de Armas:
El solar de Gautéguiz de Arteaga, cerca de Guernica, en Vizcaya, trae: Escudo partido: 1º, de gules, con una banda de oro engolada en cabezas de dragones del mismo metal, y 2º, de plata, con una encina de sinople sobre aguas de azur y plata y acostada de dos calderas de sable. Así las describe Labayru y otros tratadistas. Juan Carlos de Guerra organiza el escudo de ese solar de Gautéguiz, así: De oro, con una banda de gules engolada en cabezas de dragones de sinople linguados de plata y acompañada de dos calderas de sable. En punta, ondas de agua de azur y plata. Los solares de Mundaca, Ceánuriz y Górliz, en Vizcaya, tienen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una banda de oro engolada en cabezas de dragones de sinople, dentadas de plata y lampasadas de gules, y 2º y 3º, de plata, con una encina de sinople sobre ondas de agua de azur y plata y acostada de dos calderas de sable. Estas mismas armas traen las casas de Múzquiz y Otáñez, también en Vizcaya, con la sola diferencia de que suprimen las calderas de los cuarteles 2º y 3º. Los Arteaga de Durango tienen: En campo de oro, una banda de sinople, engolada en cabezas de dragones del mismo color y acompañada de dos calderas de sable. Los de Bilbao y merindad de Busturia, traen: De gules, con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople, perfiladas de oro y lampasadas de gules, y acompañadas de dos calderas jaqueladas de oro y sable. Los Arteaga Jáuregui, ostentan: Escudo de oro con dos bandas onduladas de gules. Las casas de Villafranca de Oria, Artadi, Zumaya, Oñate, Olaverria, Beasain, Vergara, Mondragón y otras de Guipúzcoa, traen las armas del solar de Gauztégui de Arteaga, y de las casas de Mundaca, Ceánuri y Górliz, descritas en anteriores líneas de esta información. Algunas líneas de Arteaga de la casa de Zumaya, usan estas otras: Cuartelado: 1º y 4º, de oro, con una encina de sinople, acostada de dos calderas de sable, y 2º y 3º, de gules, con una torre de piedra. Según el Nobiliario Vascongado, los de esa casa de Zumaya ostentaron también estas armas: Escudo partido: 1º, de oro, con una banda de gules engolada en cabezas de dragones de sinople, y 2º, de plata, con tres panelas de sinople; medio cortado de sinople con un castillo de oro sobre ondas de azur y plata. Además, registra Juan Carlos de Guerra, como propio de los Arteaga de Zumaya, un escudo que tiene una torre atalayada o faro de cinco pisos, con dos ventanillas en el de la planta baja y una en cada uno de los cuatro pisos restantes. A su flanco izquierdo, una encina y un lebrel atado al tronco con trailla pendiente de su color, y en el cantón superior del mismo flanco, tres panelas. No indica los esmaltes. Añade que este escudo se conserva en la casa de Echesarreta, cuartelado con los blasones de este apellido y los de Zumaya y Oráa. Los de Deva tienen: De oro y una encina de sinople, con dos lobos, de sable, pasantes al pie del tronco, y acostada de dos panelas de sinople. Los de Placencia usan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de oro, con una banda de gules, acompañada, en lo alto, de una torre de azur, y en lo bajo, de una encina de sinople, y 2º y 3º, de plata, con sendas calderas de sable. Los Arteaga en Guipúzcoa, que enlazaron con el linaje Manrique, traen: De gules, con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople, perfiladas de oro; medio partido de gules, con dos calderas de oro, fajadas de sable y gringoladas de tres cabezas de serpiente de sinople, y cortado de plata con una encina de sinople, sobre ondas de agua de azur y plata, y un jabalí de sable empinado al tronco. Otros Arteaga en Vizcaya y Guipúzcoa: Cuartelado: 1º y 4º, de oro, con una banda de gules, y 2º y 3º, de plata, con una encina de sinople. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. Los de Gauteguiz de Arteaga traen: escudo cuartelado, 1º y 4º en campo de gules, una banda de oro engolada en bocas de dragones del mismo metal, perfilados y gritados de sinople, lampasados de gules y dentados de plata; 2º y 3º, en campo de plata, una encina de sinople, acostada de dos calderas de sable, y en punta ondas de azur y plata. Los de Bilbao traen: En campo de gules, una banda de oro engolada en cabezas de dragones de sinople, perfilados de oro y lampasados de gules, y acompañada de dos calderas jaqueladas de oro y sable. Los de Durango traen: En campo de oro, una banda de sinople engolada de dragantes del mismo color y acompañada de dos calderas de sable. Los de Zumaya traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, una encina de sinople acostada de dos calderas de sable; y 2º y 3º, en campo de gules, una torre de piedra.

Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.