También de Navarra, con casa palacio en el término de Anustarrea, jurisdicción de la villa de Goizueta y partido judicial de Pamplona. En 1550 poseía el citado palacio I. Miguel Ibáñez de Alduncin, Señor de Alduncin, esposo de doña Catalina de Aracibar, y ambos padres de II. Miguel de Alduncin y Aracibar, Señor de Alduncin, que casó con doña María de Bértiz, Señora de Bértiz, a la que hizo madre de III. Juan de Alduncin y Bértiz, Señor de Alduncin y Bértiz, que contrajo matrimonio con doña María de Arizanate, del palacio de este apellido en Oyarzun, y procrearon a IV. Juan de Alduncin y Arizanate, Señor de Alduncin y Bértiz, y Capitán del Ejército, casado con doña Margarita Arana, a la que hizo madre de V. Martín de Alduncin y Arana, Señor de Alduncin y Bértiz, que celebró su enlace con doña Agustina de Burgoa, naciendo de esta unión VI. Francisco Manuel o Fermín de Alduncin de Burgoa, Señor de Alduncin y Bértiz, esposo de doña Catalina de Olazábal y ambos padres de VII. Joaquín Ignacio de Alduncin y Olazábal, Señor de Alduncin y Bértiz, que casó con doña María Nicolasa de Larreta y Pérez de Echevarría, de la que tuvo a 1.º, María Teresa de Alduncin y Larreta, que sigue, y 2.º, Nicolasa de Alduncin y Larreta, casada con Carlos de Areizaga, Barón del Sacro Romano Imperio y Coronel del Ejército, que la hizo madre de Saturnina de Areizaga y Alduncin, esposa de Miguel Damián Manso de Zúñiga Areizaga, Conde de Hervías. Con sucesión que llevó ya otros apellidos. VIII. María Teresa de Alduncin y Larreta, fue Señora de Alduncin y Bértiz, y casó con Francisco Joaquín de Elio y Robles Esparza, tercer Marqués de Bessolla y Señor de Elio y Esparza. Fueron padres de IX. Fausto Joaquín de Elio y Alduncin, cuarto Marqués de Bessolla, Señor de numerosos lugares, Alguacil Mayor de la Inquisición de Navarra, etc. Casó con doña Joaquina Regalado de Aguirre y Veraiz Enriquez de Lacarra, quinta Condesa de Ayanz, décima tercera Vizcondesa de Valderro, duodécima Baronesa de Ezpeleta, de Gostoro, de Amotz y Noailban, etc. La sucesión de este matrimonio llevó el apellido Elio.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de la jurisdicción de Goizueta: Cuartelado: 1.º y 4.º, de gules, con un escudete de plata, cargado de tres fajas de azur, y 2.º y 3.º, de oro, con un lobo andante, de gules. Dichas armas fueron sustituidas más tarde por estas otras, que son las que traían los primeros señores de Alduncin: De plata, con un águila de sable exployada, o sea, de dos cabezas. Más tarde añadieron las armas de la casa de Bértiz, en esta forma: Cortado: 1.º, las armas de Alduncin últimamente descritas, y 2.º, papelonado de sable y plata. También pertenece a los Alduncin este otro escudo: De oro, con dos lebreles de sable y dos calderas del mismo color, puestos en los cuatro cantones del escudo, alternando. Otros ponen en vez de los dos lebreles, dos lobos pasantes de sable, y pintan las calderas de azur. Otros en Chile: Cuartelado: 1.º y 4.º, de oro, con un lobo de sable, puesto en salto, y 2.º y 3.º, de oro, también, con una cadena de azur.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
