Este apellido, que algunos autores denominan también Aldonate, tuvo su antiguo solar en la villa de Barasoain, del Valle de la Valdorba, y partido judicial de Tafalla (Navarra). Procede del lugar de Aldunate, en el partido de Aoiz. Miembros de dicho solar pasaron a las ciudades de Pamplona y Viana. De la casa de Pamplona fue Juan Martínez Oxue de Aldunate, marido de doña Josefa de Garro, ambos de Pamplona y padres de Juan Martínez de Aldunate y Garro, que pasó a Chile de Capitán de Infantería, con un refuerzo de soldados para la guerra en Arauco, en 1682, y casó en la Catedral de Santiago de Chile, el 23 de Mayo de 1690, con doña Juana de Barahona y Ureta. Falleció en la villa de San Felipe, el 15 de Abril de 1724, dejando larga descendencia en Chile, entre la que figuraron: José Aldunate y Santa Cruz, Coronel de Milicias de Infantería del Reino de Chile y Caballero de Calatrava; José Santiago Aldunate, General chileno de la época de la Independencia; Manuel Aldunate, Arquitecto; Luis Aldunate y Carrera, Senador y Ministro de Hacienda y Estado; Francisco Aldunate y Bascuñan, Abogado chileno, Catedrático de Derecho Romano y Ministro de la Guerra, y otros. De la rama de Aldunate de la ciudad de Viana procedió Felipe Aldunate García Iterro, Oficial de la Secretaría de Indias que ganó ejecutoria de nobleza en la Corte mayor de Navarra y fue hijodalgo de Madrid. Otra casa-palacio de Aldunate radicó en el lugar de Artaiz, del Ayuntamiento de Unciti y partido judicial de Estella. Tuvo línea en Gazolaz, a la que perteneció Fernando Aldunate, reconocido como noble en 1728. Otros caballeros Aldunate navarros obtuvieron igual distinción en 1760 y 1788.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de Barasoain: Cuartelado: 1.º, una cruz hueca y cinco fajas; 2.º, tres árboles con dos lobos al pie; 3.º, cinco veneras puestas en quina y una cruz cantonada de cuatro roeles, y 4.º, cuartelado a su vez, conteniendo el primero una cruz; el segundo, tres fajas y tres flores de lis; el tercero, tres cuchillos, endentados, y el cuarto, la divisa de Beaumont, a manera de ajedrez. Así están descritas en el «Nobiliario del Valle de Valdorba», de Elorza y Rada, pero no se indican sus esmaltes. Los Aldunate de la República de Chile: De oro, con dos palos de gules. Bordura de plata con ocho escudetes de gules. La casa-palacio del lugar navarro de Artaiz y algunos en Chile: Cortado: 1.º, de oro, y en el centro un escudete del mismo metal, perfilado de gules, con dos palos de este color, y rodeado de ocho escudetes cortados, de oro y gules; en la partición de oro dos fajas de gules, y en la de este color, una cruz llana de oro, y 2.º, de gules, con un escudete de oro cargado de cinco fajas de azur. S egún un autor, este escudo lo ostentó también la casa de Barasoain. La «Nobleza Executoriada de Navarra», las describe así en uno de sus folios: «Tres cuarteles; en el primero, ocho escudetes, y dentro un escudo con dos barras o fajas; en el segundo, una cruz llana, y en el tercero, cinco fajas.» En otro folio dice: «El escudo es cinco bandas de un lado, en el otro, tres barras y escudetes, y en medio una cruz.» En otro, añade: «Las armas de Aldunate: Un cuartel, y dentro de él tres divisiones; en la primera, tres calderas; en medio, unas parrillas, y a los lados de ellas otras dos calderas, y a la parte de abajo tres calderas, y en otra división, otras parrillas más crecidas.» Los Aldunates que entroncaron con los Muzquiz, y que fueron naturales de Viana y vecinos de Madrid, trajeron por armas «un castillo o baluarte», según consta en la misma Nobleza Executoriada de Navarra.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
