En el Valle de Arriarán, perteneciente a la antigua Alcaldía Mayor de Areria, hoy Ayuntamiento de Ichaso y partido judicial de Azpéitia. Una rama se estableció después en Ormáiztegui, del mismo partido judicial. Habitaron en dicha Alcaldía, en el barrio de Arriarán, del que no sabemos si tomaron el nombre o se lo comunicaron.
Escudo de Armas:
El solar del barrio de Arriarán: De azur, con una banda de plata, engolada en cabezas de dragones de oro y acompañada, en lo alto, de un ave, también de oro, que parece va subiendo por la banda, con las alas abiertas, como en acción de emprender el vuelo, y en lo bajo, de dos llaves de oro, puestas en sotuer y unidas por un cordón de plata, que pasa por sus ojos. Sobre este cordón dos aves de oro, más pequeñas, con las alas plegadas y afrontadas. En otra descripción se lee así: "De sinople con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones del mismo metal y encima de la banda, una tórtola, de su color natural, puesta de pie, con las alas levantadas en ademán de emprender el vuelo, y debajo de la banda, otras dos tórtolas con las alas recogidas, mirándose, y dos llaves en sotuer, por el patronato que goza esta casa de la parroquia de San Pedro Apóstol". Otros pintan el campo de este escudo, de azur. Según certificado expedido en 1818, por el Rey de armas don Manuel Pérez Dávila, a favor de Juan Manuel de Arriaga, y en el que se hace referencia a documentos antiguos; el ave que parece subir por la banda en el escudo anteriormente descrito, debe ser un gavilán, y recuerda la toma del castillo de Giraci, en Italia, merced a la estratagema de Diego de Arriarán (soldado del Gran Capitán Gonzalo de Córdoba) que, simulando que se batía con unos compañeros en las inmediaciones del castillo, fingió que huía de ellos y se refugiaba en aquél, implorando auxilio. Los guardas le abrieron las puertas, y en el mismo instante salieron de su emboscada otros compañeros de Arriarán, que encontrando franca la entrada del castillo, se apoderaron rápidamente de la fortaleza. De ser cierta la significación que se le atribuye, cuadraría en realidad el carácter de gavilán al ave que marcha sobre la banda y el de tórtolas a las que, con sus alas recogidas, permanecen quietas debajo, como debió permanecer la incauta guarnición. La casa y rama de Ormáiztegui, modifican, según el «Nobiliario Vascongado», las anteriores armas, en la forma siguiente: De azur, con la banda de oro, engolada en cabezas de dragones del mismo metal, acompañada en lo alto de dos águilas de oro, y en lo bajo de dos llaves del mismo metal, puestas en sotuer.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
