La casa más antigua de este apellido radicó en la villa de Vidania, del partido judicial de Azpéitia (Guipúzcoa). De ese solar dimanaron las casas de la villa de Ormáiztegui, en el mismo partido judicial; de la de Vergara; del lugar de Irura, del partido de Tolosa (que algunos, apellidan Arese y Arreche) y de la villa de Ochandiano, del partido judicial de Durango, en Vizcaya. En Azpéitia, los Arrese entroncaron con los Zuazola. Filiaciones continuadas de todas estas casas pueden verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». En Anoeta, villa del partido judicial de Tolosa (Guipúzcoa), entroncaron también con los Vidania. Vasco. Del concejo de Vidania, partido judicial de Azpeitia (Guipúzcoa), desde donde se extendió por Vizcaya.
Escudo de Armas:
El solar de Vidania: Partido: 1º, de azur, con un castillo de oro, y 2º, de plata, con dos lobos andantes de sable, puestos en palo. Otros, también en Vidania: Partido: 1º, de gules, con un águila de plata, y 2º de oro, con tres fajas de azur. Estas mismas ostentó la casa del lugar de Irura. La casa de Vergara: De oro, con una torre de piedra, y delante de ella, un árbol de sinople con dos lobos pasantes de sable al pie del tronco, y un oso de sable empinado al mismo, en el lado siniestro; partido, de oro, con una banda de gules, acompañada en lo alto de una estrella de oro, perfilada de sable, y en lo bajo, de un creciente de plata, también perfilado de sable. La misma casa de Vergara y la de Ochandiano: Cuartelado: 1º, de gules, con un castillo de oro; 2º, de oro, con un árbol de sinople, y un oso de sable, empinado al tronco; 3º, de plata (algunos pintan este campo de oro, equivocadamente), con dos lobos de sable, puestos en palo, y 4º, de gules, con una banda de oro, acompañada en lo alto de un creciente del mismo metal, y en lo bajo, de una estrella, también de oro. Los cuarteles 1º y 3º de este escudo contienen, como se ve, las armas primitivas del linaje. Una rama denominada Iraola-Arrese, trae: Terciado en palo: 1º, de oro, con dos leones de gules, rampantes y afrontados, y en el jefe, tres flores de lis de azur; 2º de oro, con la torre de piedra, y delante de ella un árbol de sinople con los dos lobos de sable, pasantes al pie del tronco, y el oso del mismo color empinado al mismo tronco por el lado izquierdo, y 3º; también de oro, con la banda de gules, acompañada en lo alto de la estrella de oro, perfilada de sable, y en lo bajo del creciente de plata, también perfilado de sable. En campo de azur, un castillo de oro; partido de plata, con dos lobos andantes de sable, uno sobre otro. Los de Vergara traen: en campo de oro, una torre de piedra, y delante de ella un árbol de sinople y dos lobos pasantes, al pie del tronco, y un oso empinado a su lado siniestro; partido de oro, con una banda de gules, acompañada, en lo alto, de una estrella de oro perfilada de sable, y en lo bajo, de un creciente de plata, también perfilado de sable. Los Marqueses de Cauche traen escudo cuartelado: 1.º y 4.º, en campo de gules, una torre de oro; 2.º, en campo de oro, dos lebreles de sable, pasantes, y 3.º, en campo de oro, un árbol de sinople y un oso de sable, empinado al árbol.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
