Poseyó este linaje casa infanzonada de pariente mayor y cabeza de bando, sita en el barrio de Alcedo, del Concejo de Sopuerta y partido judicial de Valmaseda (Vizcaya). De este solar procede la rama que fundó nueva casa en el lugar de Mercadillo, del mismo Ayuntamiento de Sopuerta, y las que poblaron en los lugares de Alcedo (a los que dieron nombre), perteneciente uno de ellos al Concejo de Valdegovia, del partido judicial de Amurrio, en Álava, y el otro, al Ayuntamiento de La Robla, del partido judicial de La Vecilla (León). Los que se precian de venir de esta última casa, traen este proverbio: «El que ha de ser buen Quiñones, ha de ser buen Alcedo.» Derivada de la primitiva casa de este linaje, en el barrio de Alcedo, hubo otra en la villa de La Roca de la Sierra, del partido judicial de Alburquerque (Badajoz), la cual traía esta otra leyenda: «Roca fuerte, o Roca fuente Alcedo, quiere decir si la sabes construir.» De ella dimanaron otras casas que existen en dicha provincia y en la de Cáceres. Hay autores que afirman que el solar primitivo del barrio de Alcedo, en el Concejo de Sopuerta, los fundaron varones originarios del lugar de Galdámes, en el mismo partido de Valmaseda, y que el primero de quien se tiene noticia fue Martín Sánchez de Alcedo, que tuvo estos hijos: Martín e Iñigo Sánchez de Alcedo. El Martín casó en Garay de Sopuerta, con doña María Sáez, en la que tuvo, entre otros hijos, a Fernando de Alcedo, marido de una hija bastarda de Ochoa de Salazar, a la que hizo madre de Martín de Alcedo y Fernando de Alcedo. El Iñigo de Alcedo casó también y tuvo a Sancho de Alcedo. Todos estos caballeros y sus sucesores fueron los progenitores de las casas y ramas del linaje de las que se hace extensa mención en la información del apellido Alcedo, en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica», y que no reproducimos aquí por su mucha amplitud. También fundó este linaje nuevas casas en la parroquia de Luiña, en el concejo de Pravia (Asturias); en el lugar de Mogro, ayuntamiento de Miengo, partido judicial de Torrelavega (Cantabria); en los lugares de Villardefrades y San Cebrián de Mazote, del partido judicial de La Mota del Marqués (Valladolid). Importantísimo solar hubo en Cantabria, de origen toponímico (Aisedo, lugar poblado de alisos). Nos dice Escagedo Salmón, que hay en la Montaña, tres casas importantes de este apellido: La de Mogro, del Marqués de Villaformada, la de Puente Arce, de los Marqueses del Real Agrado, y la de los Alcedos de Mercadillo en las Encartaciones. Añade que los que en Andalucía se apellidan hoy "Alcedo", son los Aisedo montañeses, ya que alcedo y aisedo son una misma cosa. La casa de Alsedo de Mogro, está documentada por Escagedo, desde el siglo XVI. Vinculó primero con la casa de Campuzano y después con la de Riva Herrera. De esta casa fueron, el Caballero de Calatrava Don José Remigio de Aisedo y Agüero y su hermano Don Francisco Antonio, Caballero de Santiago, cruzados en 1741 y en 1729 respectivamente. Casó con la Marquesa de Villatorre, nieta del Marqués de Villaformada. Tuvieron por hijo a Don Francisco de Aisedo y Bustamante, Caballero de la Orden de Santiago, nacido en 1758 y muerto heroicamente en la Batalla de Trafalgar estando al mando del "Montañés" en octubre de 1805. Fue primer Marqués de Villaformada Don José de Aisedo y Campuzano, que recibió el título en 1731 y procedía de las casas de su apellido de Mogro; su hijo Don Tomás de Aisedo y Campuzano fue también Caballero de Santiago. Otras muchas personalidades salieron de este antiguo solar. De la casa de Aisedo de Puente Arce, descendía el Marqués del Real Agrado; una rama importante de este linaje, unido al de Herrera pasó a Perú, Don Dionisio de Aisedo y Herrera, fue Presidente de la Audiencia de Quito y en 1741 nombrado gobernador y Comandante General de Tierra Firme. Asimismo fue un destacado literato, con diversas obras publicadas.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas del barrio de Alcedo, en Sopuerta: Partido: 1.º, de oro, con cinco panelas de sinople, puestas en sotuer, y 2.º, de plata, con un sauce de sinople, y un lobo de sable pasante al pie del tronco. También ostentan en Vizcaya, Santander, Asturias y Castilla: De plata, con un árbol de sinople, y un lobo de sable empinado al tronco. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. Una línea establecida en Chile, y que procedía del lugar de Beci, en el mismo Concejo de Sopuerta, trae: Partido: 1.º, de plata, con un león pasante de su color, y bordura de azur con ocho sotueres de oro, y 2.º, de oro, con cinco panelas de sinople puestas en sotuer; medio partido de plata, con el sauce de sinople y un lobo de su color, pasante al pie del tronco. En campo de oro, cinco panelas de sinople puestas en sotuer; partido de plata con un sauce de sinople y un lobo de sable, pasante, al pie del tronco. Los de Extremadura traen: en campo de oro, tres bandas de gules, y, entre ellas, a ambos lados de la banda del centro, dos brazos alados, de gules, con una espada, también de gules, en la mano. La casa de Mogro en Torrelavega trae: en campo de oro, un pájaro de gules llamado azión sobre ondas de azur y plata; partido también de oro con una palmera de sinople y un lobo de sable atado a su tronco; bordura de oro con ramas de sinople.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
