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Según algunos autores, se sostiene que el linaje de los Alcalde tiene sus raíces en la familia de Arciniega, que tenía su residencia principal en la villa de Arciniega, la cual adoptó como nombre, ubicada en el partido judicial de Amurrio, en la provincia de Álava. Se argumenta que los miembros de este linaje comenzaron a utilizar el apellido "Alcalde" debido a que varios de sus caballeros ocuparon el cargo de alcalde en varias ocasiones en la región de Vizcaya.

Sin embargo, es importante destacar que estos datos se presentan a título informativo y no están debidamente documentados, ya que se ha comprobado que el origen original y muy antiguo del apellido Alcalde se encuentra en la merindad de Trasmiera, situada en las montañas de Santander. El primer caballero conocido con este apellido fue Juan Alcalde, quien desempeñó un papel destacado como ricohombre en las cortes de los reyes Alfonso VI y Alfonso VII, participando incluso en la conquista de Toledo. Su hijo, Juan Yáñez Alcalde, acompañó a Don Alfonso VIII en la conquista de Cuenca.

A lo largo de la historia, el apellido Alcalde se ha extendido por toda la región, y se pueden encontrar familias que llevaban este apellido a mediados del siglo XVIII en lugares como Cabezón de la Sal, Liébana, la Abadía de Santillana y la propia Trasmiera. Debido a su asociación con un cargo público, es posible que el origen del apellido tenga diversas ramificaciones y orígenes.

De acuerdo con el Heraldario Español, se afirma que el linaje Alcalde tiene raíces en Santander y Burgos, con ramas que se dispersaron por Santander, Asturias, Extremadura y Andalucía. Además, se menciona que miembros de la familia Alcalde emigraron a países como Chile, México y Colombia, lo que indica que el apellido trascendió las fronteras españolas y se estableció en diversas partes del mundo.

Escudos de Armas del apellido:

Escudo heráldico del apellido Alcalde
Las armas primitivas son: en campo de azur, un castillo de plata; a su izquierda, un fresno de su color natural, y, junto al fresno, un hombre armado, de plata, con su mano derecha apoyada en el tronco del árbol. Posteriormente trajeron escudo partido: l.º, las anteriores armas, y 2.º, en campo de azur, un león rampante, de gules, sobre unas peñas de plata. Bordura de plata, con cabezas de moros. La casa de San Andrés, en Guadalajara, traen: en campo de gules, un sotuer de oro, y, sobre él la imagen del Apóstol San Andrés; bordura de gules, con ocho sotueres de oro. Otros traen: en campo de azur, siete estrellas de plata, colocadas de dos en dos y una, en punta, de non; bordura de sinople, con seis sotueres de oro. La casa de Chile, Condes de Quinta Alegre llevaron por armas un escudo cuartelado: 1,º y 4.º, en plata un castillo de gules sobre ondas de plata y azur, y 2.º y 3.º, en plata un león rampante de su color. 

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.