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Linaje de antiguos hijosdalgo, con solar conocido en el lugar de Aránguiz (cuyo nombre tomó), del Ayuntamiento de Foronda y partido judicial de Vitoria, en Álava. Una línea se avecinó en la villa de Subijana, de! mismo partido judicial de Vitoria, y de ella fue Juan de Aranguiz, vecino de esa villa, que ganó Real provisión de hidalguía en la Chancillería de Valladolid, en 1538. Otra rama se estableció en la ciudad de Vitoria, con línea en América. Otros pasaron a Vizcaya y fundaron nuevas casas en la anteiglesia de Jemein, en la de Guizaburuaga y en la de Murélaga, todas del partido judicial de Marquina. También se extendieron los de este linaje por Castilla. Baltasar de Aránguiz, vecino de la villa de Hita (Guadalajara), probó su hidalguía en la Chancillería de Valladolid, en 1542. En la villa de Martín Muñoz de las Posadas, del partido judicial de Santa María de Nieva, provincia de Segovia, tuvo otra línea casa muy principal, de la que fue I. Diego de Aránguiz, natural de Martín Muñoz de las Posadas, marido de doña Antonia de Arce, de igual naturaleza, y ambos padres de II. Diego de Aránguiz y Arce, natural de Martin Muñoz de las Posadas, que contrajo matrimonio con dona Francisca de Cotes, de la misma naturaleza, naciendo de esta unión III. Alonso de Aránguiz y Cotes, natural de Martín Muñoz de las Posadas y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 13 de Diciembre de 1653. También fue Sargento Mayor. De la línea establecida en la ciudad de Vitoria fue I. Rodrigo de Aránguiz, casado con doña Francisca de Villalón, a la que hizo madre de II. Lázaro de Aránguiz y Villalón, bautizado en Vitoria y Contador de la Real Hacienda, que pasó a Chile y se avecindó en la ciudad de Santiago. Fue dueño de las estancias Rauco, Ollopidén y Codegua, y se unió en matrimonio con doña Leonor de Zapata y Valenzuela. Falleció el 29 de Noviembre de 1614, dejando estos hijos: 1º Alonso de Aránguiz y Zapata, «persona benemérita» y Corregidor de Quillota, en 1626. 2º Rodrigo de Aránguiz y Zapata. 3º Juan de Aránguiz y Zapata, Canónigo de la Catedral de Santiago de Chile. 4º Lázaro de Aránguiz y Zapata, que sigue. 5º Jacinta de Aránguiz y Zapata, mujer de Tomás Sierra. 6º Francisca de Aránguiz y Zapata, esposa del Doctor Hernando de Molina, y 7º Ana de Aránguiz y Zapata, casada con Pedro de Aranda Gática. III. Lázaro de Aránguiz y Zapata casó con doña María de Alvarado, y fueron padres de IV. Rodrigo de Aránguiz y Alvarado, que celebró su enlace con doña Josefa de Riveros y Hurtado de Mendoza, naciendo de esta unión V. Francisco de Aránguiz, y Riveros, vecino y fundador de San Fernando (Chile), Regidor de su Cabildo en 1750, y dueño de la estancia El Cerrillo de Nancagua. Tuvo por esposa a doña Josefa de Moraga y Ruiz de Peralta, y procreó en ella estos hijos: 1º Francisco de Aránguiz y Moraga, que sigue 2º María Rita de Aránguiz y Moraga, primera mujer de Manuel José de Vial y Jarabeitia, natural de Bilbao, y radicado en Chile desde 1727. 3º Josefa de Aránguiz y Moraga. 4º Rodrigo de Aránguiz y Moraga, y 5º Antonia de Aránguiz y Moraga.VI. Francisco de Aránguiz y Moraga, nacido en Santiago de Chile, contrajo matrimonio con doña María Concepción de Mendieta. Fue su hija VII María Rita de Aránguiz y Mendieta, casada el 16 de Abril de 1756, en Santiago de Chile, con Nicolás José de Gandarillas.

Escudo de Armas:
De sinople, con cinco veneras de oro, puestas en sotuer. Bordura jaquelada de plata y gules.

Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.