Este apellido lo confunden algunos tratadistas con el de Aráiz. Es más, en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Alcántara, Dionisio de Aráiz Gaztelu, se escribe su apellido Aráiz, y en cambio en el de su padre, Miguel de Aráiz Caballero de Santiago, lo apellidan Arráiz. ¿Es que Aráiz y Arráiz son un mismo apellido? Entendemos que no, aun cuando ambos tuvieron sus solares en Navarra y en el partido judicial de Pamplona. Los Aráiz, como ya dijimos en la información de este apellido, tuvieron su solar y palacio en el lugar de Arriba, jurisdicción de la villa de Aráiz (cuyo nombre tomaron), del partido judicial de Pamplona. Y los Arráiz proceden de la casa solar de Conderena, sita en el lugar de Andiz (cuyo nombre tomaron también por apellido), del Ayuntamiento de Ulzama y partido judicial de Pamplona. Ramas de Arráiz pasaron a Guipúzcoa y se establecieron en las villas de Idiazábal y de Isasondo, del partido judicial de Tolosa, y sus individuos ganaron ejecutoria, aprobada por la provincia de Guipúzcoa, en 1690. Otra rama del primitivo solar navarro pasó a la villa de Losarcos, del partido judicial de Estella, y de ella fue Martín José de Elso y Arráiz, vecino de dicha villa, que ganó ejecutoria de nobleza, dada por la Audiencia de Navarra, en 1790. Otras líneas, también navarras, se extendieron por la Rioja y provincia de Burgos. Otra, establecida en Pamploma, se apellidó Arráez y tuvo línea en América.
Escudo de Armas:
De azur, con tres sirenas de su color natural, de cabellos de oro, sobre ondas de agua de azur y plata, llevando cada una de ellas un espejo de plata en la mano diestra y un peine de oro en la siniestra. Así consta en la ejecutoria de nobleza de 1690, y son muy parecidas a las del Valle de Bertiz-Arana, diferenciándose en que los Arráiz traen tres sirenas en lugar de una. Vilar y Psayla señala a los Arráiz este otro escudo: De oro, con tres caballeros armados y surmontados de una rueda de gules.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
