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De este linaje hay rama en el País Vasco. Léese en algunas crónicas que es originario de Francia, de donde vino a nuestra nación, y entre sus ilustres progenitores se cita a don Francisco de Ariño, que en 1220 ganó muchas victorias y fue Maestre de Campo de Luis VIII, Rey de Francia, padre de San Luis. De otras crónicas se infiere que el linaje Ariño es netamente aragonés, pues en Aragón florecieron desde tiempos muy antiguos caballeros de este apellido, y que tuvo su primitivo solar en la hoy villa de Ariño (cuyo nombre tomó), del partido judicial de Híjar, provincia de Teruel. Berenguer de Ariño fue, en 1411, Capitán de la gente encargada de la custodia de la ciudad de Alcañiz (Teruel). Francisco de Ariño sirvió al Rey don Alonso V de Aragón, en 1423, y fue Señor de Maella y otras villas.

Escudo de Armas:
El libro «Becerro» señala a este linaje escudo partido: 1º, de oro, con dos lobas de su color natural paradas y afrontadas, dando de mamar a dos lobitos de sable con manchas de plata, y 2º, de plata, con una banda de gules. Pero las armas más generalizadas entre los Ariño, son éstas: De oro, con tres lobos de sable puestos en triángulo. Algunos pintan los tres lobos uno sobre otro, o sea en palo. Hay Ariños que traen también este escudo: Partido: 1º, de oro, con los tres lobos de sable, puestos en triángulo; medio cortado del mismo metal, con las dos lobas de su color, paradas y afrontadas, dando de mamar a los lobitos de sable con manchas de plata, y 2º, de plata, con la banda de gules. Conviene tener en cuenta que las lobas amamantando a dos lobeznos son piezas que se repiten mucho en los escudos de distintas casas de Aguirre vascongadas.

Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.