Procede de la Casa Real de Navarra, siendo su tronco Sancho Ramírez, Señor de Peñacerrada, hermano entero de don García Ramírez, el Restaurador, Rey de Navarra, y nieto, por lo tanto, del también Monarca navarro don Sancho V. Casó con doña Elvira Gómez (hija del Conde Gómez González Salvadores, y de su mujer doña Urraca Díaz, de la Casa de Ansúrez). La sucesión que tuvieron, así como las diferentes ramas y líneas de ellas derivadas, pueden verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». Este apellido navarro tuvo su representación en Galicia por papeles del archivo de la Casa de Bergondo, en las afueras de Noya, conforme se camina hacia la vecina parroquia de Argalo; sabemos que EL LICENCIADO D. JUAN ARELLANO MARINO, natural de San Julián de Artes (partido judicial de Noya, provincia de La Coruña) regentó y leyó Instituta en la Universidad de Sevilla, como se deduce de un testimonio del notario apostólico D. Melchor Rodríguez ~ Capote, dado en Sevilla a 22-IV-1672. Ejerció el cargo de examinador y fue aprobado para abogado, en 22-IX-1664; figura como fiscal del Santo Oficio en 21-VI-1678; como inquisidor apostólico de Murcia en 29-IV-1685; como juez de bienes confiscados por el Santo Oficio, en 22-X-1686; como inquisidor apostólico en 15-VI-1682. Fue tío de D. PEDRO PATINO DE ARELLANO, presbítero (hijo de D. Pedro Patiño y Dª Teresa de Arellano). De esta familia de los Patiño, que enlazaron con los ARELLANO hablaremos al tratar de los PATIÑO del Pazo de Bergondo.
Escudo de Armas:
Las primitivas fueron: De gules, partido de plata. Luego las aumentaron en esta forma: Partido: 1º, de gules, con una flor de lis de oro, y 2º, de plata, con una flor de lis de gules. En el centro de la punta, otra flor de lis con los colores del uno en el otro. Otros añadieron al anterior escudo una bordura de azur, con ocho flores de lis de oro. Los Arellano de otras regiones usaron diferentes armas.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
