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En la «Historia de Vizcaya», hasta el año de 1787, por Juan Ramón de Iturriza y Zavala, y continuada desde este año hasta el de 1885 por Manuel de Azcárraga y Régil, se dice en la página 247, en el capitulo XXI, referente a Guizaburunaga, que según escriben Fray Gonzalo de Arredondo, Prior de Boada, y Alfonso de Castilla, citados por J. Iñiguez de Ibargüen en el cuaderno 115, capítulo 52, del libro 2º de la "Crónica General Española", fue Capitán de los vizcaínos contra los franceses, en el siglo X, un caballero llamado Hermengoa, descendiente de los Reyes de Navarra. En la misma obra, capítulo XLI, página 369, se dice (ocupándose del lugar de «Lezama»): «Entre las citadas casas... son memorables... las de Basabil y Arechavaleta, edificadas por Hermeristo y Hermerando, hijos del Capitán Hemengoa en el siglo X.» De esto parece deducirse: Primero, que Hermengoa era descendiente de los Reyes de Navarra; y segundo, que Hermerando, su hijo, fue el que fundó la casa de Arechavaleta, en Lezama, descendiendo, por tanto, los hijos de ese solar, de los Monarcas navarros. En cuanto al valor que se deba dar a estos testimonios, puede haber distintos pareceres. El nuestro es que probablemente influye en ellos lo fabuloso. Se estima más cierto que el apellido que nos ocupa procede de la villa de Arechavaleta (cuyo nombre tomó, y en la que tuvo solar) del partido judicial de Vergara, en Guipúzcoa. De esa casa primitiva dimanaron otras, sitas en la villa de Ermúa, del partido judicial de Marquina (Vizcaya), y en la villa de Lezama, del partido de Amurrio (Álava).

Escudo de Armas:
La casa de la villa de Arechevaleta: Cuartelado: 1º, de plata con dos lobos, de sable, pasantes, uno sobre otro; 2º y 3º, de oro, con dos calderas de sable, una sobre otra, y 4º, de plata, con un árbol de sinople. Las casas de Ermua y Lezama: De sinople, con una espada desnuda de plata, puesta en situación de banda y acompañada de dos calderas de sable.

Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.