En Ondárroa (Vizcaya). Procede de tierra francesa del Condado de Venaissin. Este linaje arribó a Vizcaya con ocasión de las luchas religiosas que los hugonotes franceses (aliados con los anglicanos de Inglaterra y otros sectarios protestantes) tuvieron con los católicos de las Galias. Rama de dicha ilustre casa es la establecida en Galicia, donde enlazó con lo más granado de aquel país y donde brilló en la persona de la excelentísima señora doña Soledad Carlota de Agar y Bendaña, Marquesa-viuda de Bradomín, de Valle y otros títulos Grande de España, la cual fue una de las más decididas partidarias del pretendiente al Trono español el Infante don Carlos-María, entre aquellas célebres damas legitimistas que tanto honraron con sus arrestos y sacrificios en pro del ideal suyo, los rancios timbres de la más encopetada nobleza de la región gallega. En la Gran Bretaña tienen los Agar tres títulos honrados con la suprema categoría de Par de Inglaterra: el Condado de Norton (1806), el Vizcondado de Clifden (1781) y la Baronía de Dover (1831). A la familia española le fue concedido en 1830 el título de Conde Portaceli. Apellido procedente de la feligresía de San Pedro de Couceiro (municipio de Mugía partido judicial de Corcubión, en la provincia de La Coruña, donde existe un lugar con el nombre de Agar. Fueron dueños de la casa del lugar de Santa Mariña do Prado, en la feligresía de San Julián de Moraime, en el mismo ayuntamiento de donde pasaron al Nuevo Reino de Granada. Probaron repetidas veces su hidalguía, habiendo sido empadronados como nobles varios representantes de la familia, como en 1704, por Corcubión; y D. Benito de Agar y Leis no sólo gana carta ejecutoria de hidalguía por la Real Chancillería de Valladolid, en 1755, sino que es caballero de Santiago en 1774. Otros probaron su nobleza en la Real Chancillería de Guardias Marinas, como tendremos ocasión de advertir. Figuras destacadísimas de este linaje fueron D. Benito de Agar y Leis y su hijo, el célebre regente, o presidente de la Junta Suprema Central, que gobernaba para España y América en ausencia de D. Fernando VII. De ambos nos ocupamos suficientemente en el texto, y recientemente han sido objeto de un detenido estudio por el señor Vales Villamarín, en el número extraordinario del Boletín de la Real Academia Gallega, con motivo de las bodas de oro de su institución Casa de San Julián de Moraime D. JUAN DE AGAR DE LEIS, capitán de mar y puerto de Mugía, empadronado como noble por la Justicia de la Merindad de Vimianzo, casó con Dª Aldonza Suárez; fueron vecinos de Sta. Mariña do Prado, lugar de la citada feligresía de S. Julián de Moraime, y tuvo por hijos a D. PEDRO DE AGAR Y LEIS, bautizado en San Julián de Moraime, empadronado como noble en Corcubión, en el año 1704, quien casó el 28-IX-1649 con Dª Catalina de Pazos, bautizada en la misma localidad, y tuvo por hijos a D. PEDRO DE AGAR Y LEIS, bautizado en San Julián de Moraime el 10-VIII-1653; empadronado como noble en el año 1704, en Corcubión; casó con Dª María Rodríguez (hija de D. Martín Rodríguez, bautizado en S. Julián de Moraime, y de Dª Dominga Fernández, de la misma localidad), bautizada en Moraime el 3-VIII-1653, y tuvo por hijos a D. PEDRO DE AGAR Y LEIS, bautizado en Moraime, 13-II-1684; en 3-I-722 casó en Moraime con Dª Lucía Seixo de Moreira (hija de D. Francisco Seixo y de Dª María de Moreira: V. SEIXO; V. MOREIRA), y tuvo por hijos a 1. D. Ventura de Agar, caballero de Santiago. 2. D. Pedro Agar, capitán de navío. 3. D. Benito de Agar y Leis de Seixo, quien empieza la línea de Colombia. 4. D. Manuel Agar y Leis, qui8en sigue la línea en Galicia. D. MANUEL DE AGAR Y LEIS, natural en Moraime, 1726, quien casó con Dª Dominga Trillo y Canosa y tuvo a D. JUAN DE AGAR Y TRILLO, natural en Moraime, 1768; fue administrador de Reales Rentas de Betanzos; casó con Dª Lorenza Manzanares, natural de La Coruña, en 1773, y tuvo por hijos a D. FERNANDO DE AGAR Y MANZANA RES, nacido en La Coruña, en 1804 . Línea del Regente D. Pedro de Agar y Bustillo: idos a Colombia, con regreso a Galicia Don BENITO DE AGAR Y LEIS (o DEL AGAR Y LEIS DE SEIXO), hemos dicho que era hijo de D. Pedro de Agar y Leis y de su esposa Dª Lucía Seixo de Moreira; nacido en Santa Mariña do Prado, feligresía de S. Julián de Moraime, donde fue bautizado el 4-XI-1722 Pasó al Nuevo Reino de Granada (hoy Colombia) como ayuda de cámara del virrey D. José Alfonso Pizarro. Sábese que en Santafe? de Bogotá ejerció los cargos de comisario de Caballería, capitán de Infantería, capitán de Caballos Corazas y alcalde ordinario de la ciudad en 1774. Se dedicó al comercio, llegando a ser uno de los mercaderes más opulentos de Santafé. En el año 1767, al ser expulsados los Jesuitas del Nuevo Reino de Granada, el virrey Messía de la Zerda le comisionó para que condujese al puerto de S. Bartolomé de Honda a varios de los expulsados. Como sus émulos le echasen en cara su falta de nobleza, en 13-X-1766 obtuvo sentencia del Consejo de Indias, donde se declaraba que no existía impedimento alguno para que pudiese ejercer empleos propios de nobles. En un viaje a España se cruzó caballero de Santiago, en 1774; y en el año siguiente obtuvo carta ejecutoria de nobleza, ganada en la Real Chancillería de Valladolid. Regresó a Santafé en abril de 1775. En 1779, y por el mes de abril, ya había casado con la asturiana Dª Josefa Javiera Bustillo, natural de Llanes, en Asturias, sobrina del fiscal protector de indios de la Audiencia de Bogot , hija de D. Juan Bustillo y de Dª Teresa Rosa Pérez) y tuvo por hijos a 1. D. Pedro de Agar y Bustillo, quien sigue la línea 2. D. Benito Antonio de Agar, naztural en Santafé en abril de 1770. 3. D. Fernando de Agar, que figura en la comitiva que regresó a España con el virrey D. Pedro Messía de la Zerda desde el Nuevo Reino de Granada, desembarcando en Cádiz, el 17-VI-1773, según refiere Restrepo Sáenz, en sus Biografias de los Mandatarios y Ministros de la Real Audiencia, página 137. Fue capitán de Milicias en La Coruña y fallecío célibe. 4. Dª María Antonia, quien casó con D. Vicente Juan Villardefrancos. 5. Dª Josefa, quien casó con D. Bernardo Jos? Losada. 6. D. Domingo, capitán de fragata. 7. Dª Estefanía. 8. Dª Teresa Tadea, quien casó con D. Ramón Villar. D. PEDRO DE AGAR Y BUSTILLO. Es el célebre regente a que hemos aldido, nacido en Santafé de Bogot , el 19-VI-1763; guardia marina en 22-V-1780; alférez de fragata el 16-IX-1781, que lucha contra los ingleses en 1782, asciende a alférez de navío en 1784, a teniente de fragata en 1787 y desempeña el cargo de profesor en la Academia de Guardias Marinas del Ferrol, director de dicha Academia en 1800 (12 de noviembre) y en 2-VII-1804 le vemos de director de las Academias de Guardias Marinas de los tres departamentos marítimos. En 24-VI-1789 obtiene licencia para contraer matrimonio, casándose con Dª Teresa de Castro y Domínguez (natural de La Graña, en las afueras del Ferrol), que era hija de D. José de Castro y de Dª María Domínguez, nacidos en San Jorge de La Coruña y en La Graña, respectivamente. De segundas nupcias casó con Dª Francisca de Paula Roldán y Riboo. Aunque nacido en Bogotá y bautizado en la parroquia de la Catedral (19-VI- 1763), es un representante auténtico de la raza gallega. La partida bautismal no sólo nos da los nombres de sus padres, sino los de sus padrinos. Don Andrés Paz y Agar y D. Juan José Buceta. Y su vida había de discurrir largo tiempo en Galicia, donde dejó sucesores que se glorían de su famoso antepasado. Era director de la Academia de Guardias Marinas de la Isla de León (San Fernando) cuando fue elegido por las Cortes del Reino para regente de España y de sus Indias. Ya funcionaban las juntas regionales, organizadas para defender a España contra los franceses con autoridad; y la de Galicia, con su representante D. Manuel Torrado, fue la que comenzó la campaña de unificación de las juntas regionales en una Junta Central, para mayor eficacia. La Junta Central comenzó a funcionar en Aranjuez (25-IX-1808), llamándose Junta Suprema Central, con 35 vocales, que eligieron presidente interino al Conde de Floridablanca. Uno de sus decretos fue conceder a los virreinatos y capitanías generales de América facultad para nombrar representantes adscritos a la Central). La Cortes eligieron tres regentes en vez de cinco: al general Blaje, a D. Gabriel Císcar, jefe de Escuadra, y a Don Pedro Agar, capitán de fragata. Don Pedro aparece como Presidente de la Regencia desde el 28- X-1810 hasta el 22-I-1812, con algunas interrupciones. Con el cardenal D. Luis de Borbón volvió a ocupar la Regencia en 1813, hasta que, disuelta ésta en 1814 por D. Fernando VII, Don Pedro fue desterrado a Galicia, donde estuvo seis años, hasta que el alzamiento de Riego le diola libertad, colocándole al frente de la Junta Provisional de Gobierno. Después fue jefe político y capitán general del Ejército y del Reino. Por 1821 era consejero de Estado, en Madrid, donde falleció el 2-X-1822 . De su primer matrimonio tuvo una hija, apellidada de Agar y Castro, que parece haber casado con D. Gabriel Císcar. De su segundo matrimonio tuvo por hijos a 1. Dª Manuela de Agar y Roldán (XV condesa de Taboada),quien casó con D. Francisco Javier García de Paredes y Losada, mariscal de campo, y tuvo por hijos a a. D. Francisco de Paula, célibe. b. Dª Amelia García de Paredes y Agar (XVI condesa de Taboada, quien casó con D. Leopoldo de la Maza y Agar). c. Dª Asunción, quien casó con D. Manuel Varela 2. Dª Petra de Agar y Roldán, quien casó con D. Ramón María de la Maza y Quiroga, y tuvo por hijos a. Dª Presentación, célibe. b. Dª Amelia García de paredes y Agar (XVI condesa de Taboada quien casó D. Leopoldo de la Maza y Agar. c. Dª María Teresa, quien casó con D. José Arias. d. D. Leopoldo, quien casó con Dª Amelia García. e. D. Alvaro, quien casó con Dª Consuelo Suárez de Deza. f. Dª Joaquina, quien casó con D. Jesús Varela. g. Dª Josefa, quien casó con D. Evaristo Martelo Paumán de Nero. h. Dª Clotilde, quien casó con D. Enrique Ferreiro. i. D. Pedro,quien casó con Dª Elisa Subián .
Escudos de Armas del apellido:
Cuartelado: 1.º y 4.º, de oro, con una cruz llana de sable a todo trance, cargada de cinco crecientes de plata, y 2.º y 3.º, de azur, un león rampante de plata. Divisa: «Hon haec sine numine», puesta en letras de plata sobre un volante de sable. Por cimera, un león rampante de plata, naciente. Por soportes, dos galgos empinados, de sable, sembrados de crecientes de plata. Las armerías de la citada señora doña Soledad Carlota de Agar y Bendaña (madre del famoso prohombre carlista, Marqués de Bradomín), llevan acolado con el escudo de Agar descrito, otro que es así : De plata, con cuatro bandas de azur (que aún no hemos podido averiguar a qué estirpe pertenece). En Inglaterra hay igualmente personas apellidadas Agar, en blasones familiares se observan algunas modificaciones del escudo al principio descrito, bien por cargarle en jefe un lambel de tres pendientes, de gules, ya por añadirle en partición en palo un león rampante de plata sobre campo de azur. En campo de plata, tres racimos de uvas, de sable, con hojas y zarcillos de sinople, en situación de faja .
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
