Este apellido no es vasco, pero tuvo rama en Sopuerta (Vizcaya). Léase que este noble linaje es originario de Galicia, pero las noticias más antiguas y concretas que de él se tienen, le señalan su casa solar en la Rioja, de donde pasó a Vizcaya, Castilla, Murcia, Andalucía y otras regiones. Los descendientes de la rama de Castilla, radicaron en Cataluña. Salieron de Vizcaya, pero en Galicia fundaron varias casas solares. Con todo, Piferrer quiere que los de este linaje desciendan de Galicia, de donde según el se habrían luego extendido por toda España. Entre sus miembros, cabe reseñar a don Juan González de Avellaneda, descendiente de la citada casa, que se halló presente en la batalla de Nájera y en la de Aljubarrota, con ocasión de la guerra civil desatada entre el rey don Pedro I, de Castilla, y su hermano, el bastardo conde de Trastamara. Un hijo suyo, Pero Núñez de Avellaneda, casó con doña Aldonza de Ayala, de quien tuvo a Juan de Avellaneda, ricohombre de Castilla y Alférez Mayor del rey don Juan II. Tuvo por hija a doña Aldonza de Avellaneda, que casó con don Diego de Zúñiga, quien, fue el primer conde de Miranda. Este linaje estaba radicado en Castro Urdíales, en el siglo XVI, en que allí vivían Don Pedro de Avellaneda, casado con Doña Catalina de Cereceda; su hijo Don Pedro de Avellaneda y Cereceda, fue Caballero de la Orden de Calatrava en 1608; Don Pedro Manuel de Horcasitas y Avellaneda, nacido en Castro en 1691, fue paje del Rey. Don Simón de Horcasitas y Avellaneda nacido en Ramales, fue Caballero de Calatrava en 1645.
Escudos de Armas del apellido:
De oro, con dos lobos de sable andantes, uno sobre otro. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. Así lo consigna Labayru. Estas mismas armas son las que usa una rama de Sopuerta. Los Avellaneda radicados en Cataluña ostentan: Escudo de azur, con trece bezantes de plata puestos en tres palos (el del centro con cinco bezantes); partido de plata con dos lobos pasantes de sable, puestos también en palo. Otros: En campo de oro, siete roeles de gules, 2, 2, 2 y 1; partido de plata con una venera de azur en jefe, y un lobo cebado de un cordero de plata, pasante y de sable, en punta.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes.
