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Ésta es una de las casas más antiguas y nobles del Señorío de Vizcaya, infanzona y fundadora y de origen real, como lo dicen las crónicas. Desciende el linaje de don García, el Tuerto de Basurto, uno de los tres nietos del Conde don Vela de Ayala, nieto, a su vez, del Rey don Sancho de Navarra, siendo también este Señor de Basurto, por su madre doña María de Salcedo, nieto del Conde don Rubio de Asturias (que a su vez lo era del Rey don Alfonso V de León y del Infante don Ordoño, el Ciego, hijo del Rey de Asturias don Fruela II), y tercer nieto del Conde don Sancho, Señor de Vizcaya. Era también ascendiente de este linaje de Asúa, por línea de Furtado Sánchez de Zamudio-Susunaga (abuelo de Juan Sánchez de Asúa, tercero del nombre), el Conde de Gaviria, nieto del Rey don García de Navarra y abuelo de Furtado Sánchez de Zamudio. Los Asúa dieron el nombre (o lo tomaron) al Valle de Asúa, donde tuvieron su morada y viejas torres banderizas. Lope García de Salazar habla muy extensamente de este linaje en su obra «Bienandanzas e fortunas», y nos dice que en el siglo XIII, Juan Sánchez de Asúa, fundaba su torre en el Valle de Asúa, y que su hijo, o su nieto, estuvo casado con una hija de Ochoa de Butrón. Entroncaron con los Salazar, Leguizamón, Villela, Zamudio,Martiartus, Guecho y otros, y fueron Ricohombres. En el siglo XIV construyeron la torre de Erandio, que aun se yergue unida a la iglesia, cuyo patronato ceden sus nietos en 1438, a su pariente Ochoa de Butrón. En finales del siglo XV vivía Ochoa de Asúa, que a principios del siglo siguiente, cuando se levantaron las Hermandades de Álava, hubo de acudir en favor de Carlos V, a batir al Conde de Salvatierra. Durante los siglos XVII y XVIII los Asúa desempeñaron los cargos de Diputado General, Regidor de Vizcaya, Alcalde billetero de Vizcaya, y otros. Por falta de espacio no podemos dar más detalles de este noble linaje vizcaíno, por lo que remitimos al lector a la información que de Asúa contiene nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica».

Escudos de Armas del apellido:
El primer blasón de los Asúa, fue: De oro, con cinco panelas de gules, puestas en sotuer, la del centro atravesada por un dardo. Más tarde, la rama principal, la que vivía en el Valle de Asúa, aumentó este escudo, poniendo sobre las panelas, en el jefe, dos lobos andantes, de su color natural, uno sobre otro, para denotar así su descendencia de los propios Señores de Vizcaya. Pero cuando el Señor de la torre banderiza de Asúa se hizo patrono de la iglesia parroquial de Sondica, colocó sobre el marco gótico de la puerta de aquélla, el escudo anterior, pero sustituyendo los dos lobos por un cordero de San Juan echado y herido de un dardo. El escudo con los lobos lo usaron también los Asúa que pasaron a Zarátamo. Las distintas ramas de Asúa, que radicaron en la merindad de Uribe, tuvieron diferentes armas. Unas: De plata, con un árbol de sinople, y un lobo de sable pasante al pie del tronco. Bordura de gules con cinco panelas de oro. Otras: De gules, con una cruz flordelisada de plata, como los Villela y los Butrón, sus deudos, o por recuerdo de haber estado en la batalla de las Navas de Tolosa. Otros, finalmente, ostentaban: Partido: 1º, de oro, sin figuras, y bordura de gules, con ocho sotueres de oro, y 2º, de plata, con un león, rampante, de sable; medio cortado de plata con un árbol de sinople. Francisco Lozano señala a los Asúa: De oro, con tres bandas de azur. Pero estas armas no son propias del apellido que estudiamos. Son las que desde antes del siglo XIII usó Díaz de Legaizamón, ascendiente de los Asúa por Furtado Sánchez de Zamudio-Susunaga.      

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.