El apellido Álvarez es común en España y América y significa "hijo o descendiente de Álvaro o Álvar." Puede tener diferentes orígenes y no todos los Álvarez tienen un vínculo de parentesco. No es correcto asumir que todos los Álvarez provienen de un mismo origen.Una de las familias Álvarez más antiguas proviene del linaje de Asturias y tenía su solar original en el concejo de Nava, en el Principado de Asturias. Otra familia de Álvarez se estableció en la parroquia de Riera y luego en el concejo de Grado en Asturias. Estas casas tienen similitudes en sus escudos de armas, lo que sugiere un posible origen común.También se considera que algunas casas de Álvarez en Asturias, como las de Granda y Cangas de Tinco, están relacionadas con el linaje de Asturias en Nava. Además, algunas casas de Álvarez en la provincia de León tienen orígenes distintos.En Cáceres, algunos Álvarez proceden de un caballero llamado García Álvarez de las Asturias, que se estableció en la aldea de Robledo, y sus descendientes se extendieron a Trujillo, Plasencia, Andalucía, Navarra y Aragón.Además, hay Álvarez en la provincia de León, que no tomaron su apellido del nombre de su antecesor, sino de Albares, cerca de El Bierzo. Estas familias se establecieron en Albares, Bembibre, Castropodame y Calamocos.En León y Asturias, hay Álvarez de origen noble y antiguo, descendientes de Nuño Álvarez de Amaya, Conde de Asturias, hijo natural del Rey Don Alfonso V. Estas familias están relacionadas con el Cid Campeador.Otro linaje de Álvarez en León tiene un origen desconocido, pero se distingue por sus escudos de armas diferentes.En la provincia de Lugo, además de la casa de Ribas de Sil, originaria de Burón, hubo varias casas de Álvarez con diferentes orígenes, como la parroquia de Puebla de Burón, San Juan de Villaronte y Freijo.En Navarra, algunos Álvarez se relacionan con el linaje de la provincia de Cáceres y el lugar de Robledo en León. También hay Álvarez en las villas de Amescoa y Eulate, de la Merindad de Estella.En Aragón, existen Álvarez con orígenes distintos a los mencionados.
Escudos de Armas del apellido: 

Traen los Álvarez de las Asturias el siguiente escudo: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de gules y siete de veros de azur y plata.
Otros Álvarez asturianos, entre ellos los de las casas de la parroquia de Granda y los de Cangas de Tinco, y a los que también se considera originarios del solar de los Álvarez de las Asturias del concejo de Nava, traen: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de plata y siete de azur.
También se observa en esas armas una gran semejanza con las del linaje Asturias, o Álvarez de las Asturias, y parecen indicar que proceden de éstos los Álvarez que las llevan. Algunos añaden a tal escudo una bordura de gules, con ocho sotueres de oro, según se desprende de una certificación del Rey de armas José Alfonso Guerra y Villegas, dada a pedimento de Alonso de Abad en Madrid el año de 1697. Otros ponen únicamente en dicha bordura seis sotueres de oro, según consta en provisión que sacó en Valladolid el año de 1752 Simón Pérez de Sorne y Álvarez, que probó ser descendiente de los Álvarez mencionados.
Los de Asturias, según José Pellicer y Tobar, traen: En campo de gules, una jarra de oro con azucenas al natural; bordura de oro, con doce estrellas de azur.
Los Álvarez, originarios de Villardecendias, del Concejo de Ibias (Asturias), según José Pellicer y Tobar, traen: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un roble de sinople, y un lobo de sable, lampasado de gules, pasante, al pie del tronco, y 2º, jaquelado de dieciocho piezas, nueve de gules y nueve de plata.
Otros, de Asturias y León, traen: En campo de plata, tres fajas de gules, la de en medio cargada de seis armiños de sable.
Los originarios de las montañas de León y Asturias, pasados a Indias, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, tres palomas de azul, puestas en palo, y acompañadas en la diestra de una mano, al natural.
Los Álvarez de la aldea de Robledo, perteneciente al Ayuntamiento de Láncara, en la provincia de León, y que constituyen, en opinión de algunos tratadistas, una de las familias originarias del solar de los Asturias en el concejo de Nava, se apellidan Álvarez de Robledo porque unieron a su apellido el nombre de la mencionada aldea, y ostentan estas armas: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un roble de sinople, con un lobo de sable, lampasado de gules, pasante al pie del tronco, y 2º, jaquelado de quince piezas, ocho de plata y siete de gules.
Dicen varios autores que estos Álvarez pusieron el roble en la primera partición de su escudo como pieza parlante del nombre de la aldea de Robledo, que unieron a su apellido, y que en la segunda partición del mismo conservaron, ligeramente modificadas, las armas de la casa de los Asturias y Álvarez de las Asturias, para denotar que procedían de ella.
Este argumento no basta para probar de una manera categórica esa procedencia, pero da motivo para suponerla, porqué es evidente el parecido de las armas de la segunda partición del escudo de los Álvarez de Robledo, con las que contiene el de la casa solar de los Asturias y Álvarez de las Asturias. En uno y en otro hay quince piezas de jaqueles, con la diferencia de que los de Robledo ponen, en vez de siete piezas de veros de azur y plata, ocho de plata.
Los Álvarez de la parroquia de Riera, en Asturias; los del concejo de Grado, también en Asturias; los del lugar de Sena, del Ayuntamiento de Láncara, en León, y los de Ruanes, y algunos de Trujillo y Plasencia, en la provincia de Cáceres, todos como ya se dijo, originarios del mismo tronco que los Álvarez de Robledo, traen las armas que éstos sin ninguna diferencia.
Escudo de armasLos Álvarez del solar de Burón, en la provincia de León, y los de las ramas que, procedentes de ese solar, radicaron en Palacios del Sil (León), en Castropol y en Llanes (Asturias), y en Ribas de Sil (Lugo), tienen estas otras armas: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un castillo de piedra puesto sobre peñas de su color natural y con un arcabuz de sable asomando por su torre del homenaje, y 2º, en campo de plata, una banda de gules, cargada de tres flores de lis de oro, y acompañada en lo alto de dos cabras de sable, y en lo bajo de otra cabra del mismo color.
Este mismo escudo usan los Álvarez Monjardín, los cuales, según afirma Juan de Mendoza, proceden de dicho solar de Burón.
Los Álvarez de la provincia de León, en los que ese apellido no es patronímico, puesto que no lo tomaron del nombre de un antecesor, sino de la localidad de Albares, cerca del Bierzo, en el partido judicial de Ponferrada, traen el siguiente escudo: En campo de sinople, tres bandas de oro y bordura componada de diez piezas, cinco de gules y cinco de plata. En las piezas de gules, aspas o sotueres de oro, y en las piezas de plata, armiños de sable.
Así lo afirma Alonso de Santa Cruz, cronista de Felipe II, y otros autores.
Estas armas ostentan los Aguado, que al entroncar con esos Álvarez tomaron su escudo.
Tiene, además, en la divisa esta leyenda: "Yo soy un perro que royó un hueso, y royéndolo recibió reposo. Tiempo vendrá, si no es venido, que morderé a quien me ha mordido".
Los Álvarez de la casa de la villa de Bembibre, también del partido judicial de Ponferrada, ostentan igual escudo que los de la casa de Albares, pues son los mismos. Algunas líneas de esos dos solares usan también estas armas: En campo de plata, tres fajas de gules, la de en medio acompañada de seis armiños de sable.
Las ramas establecidas en Castropodame, también del partido judicial de Ponferrada, y en el lugar de Calamocos, perteneciente al Ayuntamiento de dicho Castropodame, dimanaron de la casa de Bembibre, y tienen, por lo tanto, las armas que trae ésta y la de la villa de Albares.
El primer escudo de las casas de Albares y de Bembibre lo traen también, en Portugal, los Álvarez descendientes de Nuño Álvarez Pereira, segundo Condestable de aquel reino en tiempos del Monarca lusitano Don Alfonso I, porque dicho caballero procedía de esa estirpe de Álvarez
Esto dicen diversos autores, y añaden que algunos ponen cinco bandas de oro en vez de tres fajas.
Los Álvarez del solar que estuvo sito junto a la ciudad de León, pero que no tienen relación de procedencia con ninguno de los anteriores, usan: En campo de oro, una banda de gules, engolada en bocas de serpientes, de sinople; bordura de azur, con nueve sotueres de oro.
Los originarios de León, radicados en San Cristóbal (Zamora) y Madrid usan las anteriores armas.
Los radicados en Benavides (León), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, tres haces de trigo de oro, puestos en faja, surmontados de tres estrellas de oro, puestas dos y una.
Los radicados en Caboalles (León) y extendidos a México, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, dos montañas de sinople, moteadas de gules y puestas en faja.
Los radicados en Rodiezno (León), según Vicente de Cadenas: En campo de oro, dos jabalíes de sable, puestos en palo.
Otros Álvarez, de Navarra, según M. Jouffroy D'Eschavannes, usan: Escudo jaquelado de plata y gules.
Los Álvarez, de Portugalete (Vizcaya), originarios de Asturias, traen: En campo de gules, un castillo de oro.
Don Juan Francisco de Hita dice que hay Álvarez descendientes del hijo natural de Don Alfonso V que tienen: En campo de azur, un castillo o torre de plata; bordura de gules, con ocho sotueres de oro.
Añade que de éstos los hubo en Llanes (Asturias).
Don Juan Francisco de Hita, también indica que otros descendientes del hijo natural de Don Alfonso V, traen: En campo de azur, una torre de plata; bordura de gules, con ocho sotueres de oro.
Añade que de éstos los hubo en Llanes (Asturias).
Los originarios de las montañas de Burgos, según Francisco Gómez Arévalo de Villafufre, traen: En campo de azur, cinco flores de lis de plata, puestos en sotuer.
Los Álvarez, originarios del lugar de Torres (Burgos), usan: En campo de gules, una jarra de plata con tres azucenas; bordura de oro, con ocho estrellas de azur.
Los de Salamanca, según Vicente de Cadenas: En campo de sinople, una rueda de carro en oro.
Los de la villa de Coca (Segovia) y sus ramas en Castilla y Aragón, traen: En campo de oro, un águila de sable, y bordura de plata, con cuatro leones de gules.
Los de Lugo, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, tres roeles de oro; bordura de gules, con ocho veneras de plata.
Los originarios de Benamejí (Córdoba), según Vicente de Cadenas: En campo de azur, dos leones de oro, puestos en palo.
Los radicados en Murcia y Madrid, según Vicente de Cadenas: En campo de oro, dos espadas de plata, encabadas de azur, puestas en faja.
Vidal consigna que otra familia de Álvarez, en Castilla y en Andalucía, ostenta: En campo de azur, una banda de plata, cargada de tres rosas de gules, y acompañada de cuatro flores de lis de oro, dos a cada lado.
Los radicados en Matanzas (Cuba), según Vicente de Cadenas: En campo de plata, un roble de sinople, arrancado y atravesado a su tronco un lobo pasante de sable.
Otros: En campo de plata, tres lobos, de sable, en faja; bordura de gules, con ocho calderas, de oro.
Escudo de armas
Los de Sevilla, según J.-B. Rietstap, usan: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un árbol de sinople y un lobo pasante de sable, al pie del tronco, y 2º, jaquelado de plata y gules.
Los Álvarez de la villa de Villamañán, provincia de León, ostentan: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un águila de sable, y 2º, en campo de sinople, un brazo armado, de plata, que sostiene en la mano una bandera roja y azul, cargada de una estrella de oro.
Otros Álvarez, del obispado de Astorga (León), distintos de los que ya citamos, entre ellos los Álvarez Rabanal, usan: En campo de gules, una torre de plata, con dos cabezas de moro a cada uno de sus lados. En la puerta de la torre, un hombre armado, de plata, con una espada desnuda del mismo metal en la mano diestra, y en el homenaje de la torre una bandera de azur y gules; bordura de gules, con diez leones rampantes de oro.
En Omaña (León) constan estas armas para los Álvarez: Escudo partido: 1º, en gules, un castillo de plata, y 2º, en oro, un árbol de sinople con un mastín alzado a su tronco. También en Omaña constan estas otras de Álvarez: Escudo cuartelado: 1º y 4º, una torre donjonada adiestrada de dos flores de lis, puestas en palo, y 2º y 3º, un león rampante.
Los originarios de Villalobar (León), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un roble de sinople, arrancado y colgando de su copa, una caldera de sable, sobre llamas de gules y sentados al pie del árbol, dos guerreros de plata.
Los radicados en Burón (León), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, una faja escacada de gules y oro, saliendo de ella un niño de carnación.
Los radicados en Villafranca del Bierzo (León), según Vicente de Cadenas: Escudo cortado: 1º, en campo de sinople, dos bandas de oro, y 2º, en campo de plata, cinco tijeras de esquilo, puestas en aspa.
Otros Álvarez, en Navarra y en Aragón, ostentan las mismas armas que los de Plasencia si bien algunos suprimen el cuartel jaquelado.
Los Álvarez de la casa solar sita junto a Rada, de la Junta de Voto, partido judicial de Laredo (Cantabria), traen estas armas: En campo de oro, un castillo de piedra, con puente levadizo, bajo el cual hay un foso con agua. Al lado siniestro, junto al castillo, una encina de sinople, a cuyo tronco hay atado un perro blanco. El castillo está surmontado de una flor de lis de gules y acostado de otras dos del mismo color.
Los de Burgos, según Vicente de Cadenas: Escudo tronchado por una banda, de sinople, cargada de tres abejas, de oro. En jefe, de gules, una cabeza de moro y en punta, de plata, una lis, de azur.
Los de Valladolid, según Vicente de Cadenas: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león de púrpura, y 2º, partido: primero, en campo de azur, un manojo de trigo al natural, y segundo, en campo de oro, dos hoces de sable.
Los de Medina de Ríoseco (Valladolid), según Vicente de Cadenas: En campo de oro, un nogal de sinople, frutado de oro, arrancado y acompañado, en el tronco, de dos hoces afrontadas a la diestra y siniestra del mismo.
Pedro Álvarez, originario y escribano de Cámara de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, usaba: En campo de plata, un león rampante; bordura con cuatro aspas.
Los Álvarez, originarios de Villalba de la Lampreana (Zamora), traen: En campo de gules, una jarra que contiene unos ramos verdes con flores blancas; bordura de plata, con ocho estrellas de azur.
Los radicados en Zamora y extendidos a Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una cabeza de águila de sable, picada de plata y goteando sangre.
Los radicados en Verín (Orense), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una tienda de campaña de gules.
En los Palacios de los Golfines de abajo, de los Duque de Abrantes y en la casa del Sol, de Cáceres, constan estas armas para Álvarez: En campo de gules, un león de oro; bordura de plata, cargada de armiños de sable.
Los de Cáceres, según Vicente de Cadenas: En campo de gules, una flor al natural, acompañada de una estrella de oro en el cantón diestro del jefe.
Según Miguel de Salazar, hay también una familia de Álvarez que trae las siguientes armas: En campo de gules, un castillo de plata, sobre ondas de azur y plata, y dos leones de oro, empinados a los muros del castillo; bordura de plata, con seis sotueres de gules.
Estas armas usan los originarios de Castilla la Nueva, radicados en Madrid, Carrión de Calatrava (Ciudad Real) y Puebla de Don Fadrique (Granada), según Vicente de Cadenas. Hay también Álvarez, en Castilla, que traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, cinco flores de lis de plata, puestas en sotuer, y 2º, en campo de oro, tres bandas de gules; bordura de plata.
Algunos Álvarez, según José Pellicer y Tobar, traen: En campo de plata, dos árboles de sinople, y entre ellos tres estrellas de plata, y a la mano diestra de un árbol un montero vestido al natural con su montera defendiéndose de los dos leones de su color natural, uno que le acomete y el otro que demuestra querer acometerle.
Otros: En campo de sinople, cuatro panelas de plata, sumadas de una cruz llana, de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una Orden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha Orden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
