Tienda online de heráldica en diversos materiales

Dice Lozano que el Licenciado Gaspar de la Peña y Galdocha asegura que el solar de Achaburu se fundó en Vizcaya en tiempos del Emperador romano Tito Antonio Pío, y que duró su grandeza hasta la época del Rey godo Ataulfo. Dejando a un lado esta versión, a todas luces fabulosa, consignaremos otra que asegura que el solar de Achaburu fue edificado en la antigüedad en la merindad de Durango, al pie de la sierra de Urquiola, cerca del mar, y que poseyó un castillo sobre una gran peña, bajo la cual había una cueva hecha con gran industria, por la que se podía caminar a caballo. Pasados los tiempos, y en vista de que la citada cueva era refugio de malhechores, la hizo destruir el Rey don Enrique II de Castilla; pero más tarde fue reedificada por Sancho López de Ibargüen, que había contraído matrimonio con una dama de la familia de Achaburu. Cuenta la leyenda que este linaje se fundó en Vizcaya en tiempos del Imperio romano, durando la grandeza hasta el reinado de Ataúlfo; lo cierto es que este antiguo linaje poseía un fuerte castillo en la merindad de Durango, al pie de la sierra de Urquiola, cercano al mar, situado sobre una gran roca, debajo de la que había una cueva, por la que podía pasarse a caballo. D. Enrique II de Castilla la hizo taponar por ser refugio de malhechores; pero un caballero llamado Sancho López de Hargüen, casado con una señora del apellido de Achaburu, la hizo reedificar posteriormente.

Escudos de Armas del apellido:
De gules, con un castillo de plata sobre una peña. En ésta, la entrada de una cueva, y saliendo de ella un jabalí de sable.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.