Este esclarecido linaje tuvo su primitivo solar en el lugar de su nombre, de la jurisdicción de Estella (Navarra). Caballeros de este solar pasaron a Aragón a fines de siglo XI, para tomar parte en las guerras de la Reconquista, y en principios del siglo XII eran ya señores de Albarracin. Continuaron muchos años floreciendo en Aragón como ricoshombres, y fundaron nueva casa en Ribagorza. Pasaron a Valencia, siendo heredados en Cinqueros, Albalat y Ruzafa. También pasaron a Guipúzcoa y Castilla. Otros autores dicen que es linaje aragonés, muy antiguo y noble que pasó rápidamente a Navarra. Don Rodrigo de Azagra fue señor Estella, Tudela y Lein y estuvo con el rey don Alfonso VII en el cerco de Baeza. Su hijo don Pedro Ruiz de Azagra, fue también señor de Estella, Tudela y Gallipienzo, y por merced real obtuvo ricos heredamientos en Castilla.Tuvo estrecha amistad con el rey moro de Murcia, quien le dio libre y entera posesión de la ciudad de Albarracín. Don Pedro la pobló y en el año 1.176 la ilustró con silla episcopal. Y sin reconocer el señorío de los reyes de Castilla ni de el de Aragón, se autotituló "Vasallo de Santa María y Señor de Albarracín".
Escudos de Armas del apellido:
Guillermo Ruiz de Azagra, natural de Ribagorza, y su rama de Valencia tenían: En campo de gules, cinco crecientes de plata puestos en sotuer. Una línea de Valencia, que enlazó con la casa de Illana, trae: Escudo partido: en la primera partición, las anteriores armas, con la diferencia de que los crecientes son de oro y están ranversados, y en la segunda partición, las armas de Illana, que son de sinople, con tres escudos de gules con el jefe de oro, y bordura de azur, con cinco escudetes de oro con una banda de azur. Otros: De plata, con una cruz llana de gules a todo trance, cargada de un castillo de plata y cantonada, en los cantones primero y cuarto, de un león rampante de gules, y en los cantones segundo y tercero, de una flor de lis de azur. Algunos modificaron ese escudo, pintando de oro el campo y el castillo, y poniendo en el segundo cantón una flor de lis de azur, y en el tercero, un creciente del mismo color ranversado. Otros: De oro, con una cruz de Calatrava de gules, cargada de cinco veneras de plata, con ocho calderas de sable. Algunos ponen la cruz hueca y omiten la bordura. Febrer dice que el caballero Pedro Fernández de Azagra, pintaba de azur el campo de ese escudo. Otros Azagra tenían la cruz floreteada de sable, cargada de cinco veneras de oro. La rama que radicó en Villafranca (Guipúzcoa), trae las armas primeramente descritas, con la sola diferencia de que en el segundo cantón tienen el creciente, y en el tercero la flor de lis. Gil de Azagra usaba: De gules, con tres crecientes de plata, ranversados, puestos uno y dos. En una ejecutoria de 1684 correspondiente a una rama de Azagra que moró en la villa de Marcilla, del partido de Tafalla (Navarra), se dice que sus armas eran: «En campo verde un león rampante y por orla siete cuartos encarnados y otros siete campos de plata, y en éstos, en cada uno, cinco obalillos.»
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La cruz floreteada se puso en memoria de la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
