Apellido originario de Rosellón, radicado en España desde el siglo XVI. Tuvo su primitivo solar en la ciudad francesa de Ceret, del departamento de los Pirineos Orientales, distante 32 kilómetros de Perpiñán y perteneciente al antiguo condado de Rosellón, que, como es sabido, era dependiente de la corona de Aragón. Precisamente en Ceret se celebró en 1660 la Conferencia de los Plenipotenciarios de Francia y España, que acordaron la definitiva delimitación de fronteras entre ambas naciones en el departamento de los Pirineos Orientales, quedando el Rosellón para Francia y realizando con tal acuerdo la más absurda de las expoliaciones del territorio legítimamente español, por su situación geográfica, su historia, sus tradiciones, lenguaje y sus costumbres. En 1282, Guillermo y Aya de Vernet, su esposa, otorgaron privilegios feudales a los habitantes de Ceret en nombre de los condes de Ampurias, que poseían aquella ciudad en pleno dominio. Dicho Guillermo siguió en 1285 al rey aragonés don Jaime I en la conquista de las Baleares, acompañado de algunos caballeros Arquer del solar de Ceret, pues estaba probado, y don Joaquín María Bover así lo afirma, que Pedro Arquer asistió a la conquista de Mallorca, siendo premiados sus servicios en el reparto general de las tierras con las alquerias de Benigoymar y Fonchita, en el término de Pollensa. Quedó allí establecido dicho Pedro y tuvo sucesores que continuaron su apellido en las Baleares. Jorge Arquer, en 1522, fue jurado de la ciudad y reino de Mallorca, y dio inmensas cantidades para atender a las graves urgencias de aquella época, lo que prueba el tustre y la grandeza de su casa. Ramas del solar de Mallorca pasaron a Cataluña y Valencia. Otras, originarias del condado de Rosellón, que era entonces de España, se extendieron también por Cataluña, , Aragón y otrs regiones españolas.
Escudos de Armas del apellido:
Los Arquer de Mallorca y Valencia traen de plata, con una encina arrancada, de su color natural y entre sus ramas, un arco empulgado de acero. Bordura de oro con este lema en letras de sable: «Deus arcum suum tendit». Los de Ceret, Cataluña y Aragón traen ese mismo escudo ligeramente modificado en la siguiente forma: En campo de plata, un pino de sinople, terrasado de lo mismo y sumado de un arco empulgado de gules. Bordura de oro con este lema en letras de sable: «Deus arcum suum tendit». Otros, en el Rosellón, tienen escudo partido; en la primera partición, las armas anteriores, y en la segunda, en campo de azur, un león rampante de su color natural, surmantado de una corona de marqués, de oro. En el jefe, tres estrellas de oro, puestas dos y una.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
