A fines del siglo X, el conde de Barcelona, Borrell, dejó por heredero del condado de Urgel a uno de sus hijos, llamado Ermengol, el cual fue tronco de los condes de Urgel y del noble linaje de «Armengol». Así lo afirma Zurita, en sus Anales de Aragón. Los condes de Urgel, sucesores del citado, continuaron apellidándose Armengol, y de ellos procedieron importantes ramas de nobles caballeros de Cataluña, que extendieron el apellido por Aragón, Valencia, Mallorca, Castilla y Andalucía. Una de las ramas catalanas obtuvo el título de barón de Rocafort de Queralt. Otra enlazó con la casa de Cervelló. En las guerras de reconquista del reino de Valencia, en tiempos del rey Jaime I, se distinguió Pedro de Armengol, que moró en Valencia y Orihuela, y dejó larga sucesión en dicho reino. De esta rama valenciana fue mosén Francisco de Armengol, a quien armó caballero Gaspar de Próxida, conde de Almenara, por delegación del rey Fernando «el Católico». De dicho Francisco descendieron mosén Felipe Narciso de Armengol, Benito Damián de Armengol, Francisco Luis de Armengol y Felipe de Armengol, pertenecientes los cuatro al extremo brazo militar del reino de Valencia. De otra línea de la rama de Valencia, radicada en Játiva, fue I. Miguel Jerónimo Armengol, natural de Játiva, que de su esposa doña Jerónima Llópiz, de igual naturaleza, tuvo a II. Miguel Armengol, natural de Játiva, que casó con doña María Anguerot, de la misma naturaleza, y fueron padres de III. Urbano Armengol y Anguerot, natural de Játiva y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 8 de junio de 1652. La rama establecida en Mallorca florecía ya a fines del siglo XV. Rafael Armengol era, en 1513, jurado de dicha ciudad y reino. Nicolás Armengol obtuvo del Rey Felipe II, en 1593, privilegio perpetuo de ciudadano militar de Mallorca. Fue padre de Francisco de Armengol, jurado de Mallorca, en 1663, quien tuvo por hijo a Nicolás Armengol Llabres, que desempeñó igual cargo en 1706 y fue nombrado regidor en 1742. A Salvador de Armengol se le concedió, con fecha 2 de abril de 1631, privilegio de caballero para él y sus descendientes de ambos sexos. Otro Salvador Armengol era baile general de aquel reino, en 1654. Tuvo por hijo a Juan Armengol, que sirvió a Felipe IV en las guerras de Italia, con una compañía levantada a su costa. Francisco Armengol y Durete consiguio, en 1742, que se le declarase la nobleza de sus antepasados. Nicolás Armengol y Ram de Viu perteneció a la Orden de San Juan. Murió en 1823. Posteriormente fue representante de la casa de Armengol, de Mallorca, Francisco de Paula Armengol Salas Ram de Viu, que poseyó con gravamen de nombre y armas un vinculo en Llabres. Catalán, que tiene por tronco a un hijo de Borrell, Conde de Barcelona, llamado Armengaudo, al que dejó por heredero del Condado de Urgel. Pasó posteriormente a Mallorca, Aragón, Valencia y Castilla.
Escudos de Armas del apellido:
Los Armengol, primeros condes de Urgel, traían escudo jaquelado de oro y sable. Otra línea del condado de Urgel tenía escudo cortinado: lº y 2º, de gules, con barras de oro, y la capa o chapé ajedrezado de oro y sable. Los Armengol, barones de Rocafort de Queralt, también en Cataluña, tienen escudo ajedrezado de oro y sable; partido y fajado de oro y gules, y entado en punta, de oro, con una vaca andante de gules. La rama de Valencia ostenta las armas que traía su progenitor, Pedro Armengol, organizadas así: En campo de gules, un grifo de oro. Algunos pintan el campo de azur. Viciana añade a ese escudo una orla con el siguiente lema: Misit lapidem in pera et funda, et manu tullit. Otros Armengol, en Cataluña y la rama de Mallorca, tienen: Escudo de gules, con un brazo armado, de plata, moviente del flanco siniestro y empuñado una espada desnuda del mismo metal. Otra rama, en Cataluña y Aragón, trae escudo cuartelado: 1º y 4º, losanjado de oro y sable, y 2º y 3º, de oro, con un losanje de sable, y bordura general almenada de sable, de ocho piezas. Dicen, finalmente, algunos tratadistas, que otra familia de Armengol, en Cataluña, tiene: Escudo fajado de seis piezas, de oro y azur; partido de gules, con tres chevrones de plata. Escudo jaquelado de oro y sable. Otros traen: escudo cortinado: 1.º y 2.º, en campo de gules, varias barras de oro, y la capa ajedrezada de oro y sable. Otros traen: escudo fajado de seis piezas de oro y azur; partido de gules, con tres chevrones de plata. Los Barones de Rocafort de Queralt traen: escudo mantelado: 1.º, ajedrezado de oro y sable; 2.º, fajado de oro y gules, y el mantel de oro, con una vaca de gules, andante. Los de Mallorca traen: en campo de gules, un brazo armado, de plata, moviente del flanco siniestro, empuñando una espada desnuda, también de plata. Los de Valencia traen: en campo de gules, un grifo de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección.
