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Noble linaje de Cataluña, con casa solar en la villa de Biosca, del partido judicial de Solsona (Lérida). Tuvo entierro en uno de los cuatro altares de la parroquia de San Abdón y San Senén, de dicha villa, en el que aparecia el escudo de armas que luego se describirá. En ese altar fue sepultado, en 1227, Bernardo Argerich. Sus descendientes ejercieron siempre los ejercicios más nobles de la villa. Fray Benito Argerich escribió varias notables obras, impresas en Madrid en 1746. De esa misma casa solar procedió I. Francisco de Argerich, que fue baile de Biosca, donde casó con Na Teodora, en la que tuvo a II. Francisco de Argerich, segundo del nombre, que nació en 1691. El rey Felipe V le concedió los honores y prerrogativas que disfrutaban los nobles de Cataluña, gozando de igual merced todos sus descendientes. Fue vecino de la ciudad de Cervera (Lérida) y teniente coronel de infantería ligera de Cataluña. Contrajo matrimonio con doña María Sala, naciendo de esa unión III. Nicolás Argerich, natural de Biosca y capitán de los reales ejércitos, que casó con doña María Combeller (hija de Juan Combeller, natural de Biosca, y de doña María Manconill), y fueron padres de IV. Cristina de Argerich, esposa de Baudilio Carreres Ubach, del que tuvo a Francisco y José Carreres y Argerich.

Escudos de Armas del apellido:
Trae de gules, con un castillo de plata surmontado de una flor de lis de oro, acostada de dos veneras de plata.  

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.