A media legua de la villa de Puebla de Arenoso, perteneciente hoy al partido judicial de Vivar (Castellón), hubo antiguamente un castillo denominado Arenoso, que pertenecía al rey moro Zeit Abu Zeit. Este monarca, después de convertido y bautizado, casó con doña Dominga López, y tuvo de ella una hija, llamada doña Alda Fernández, que efectuó su enlace con don Jaime Pérez de Tarazona, hijo de Blasco Jiménez de Tarazona y de la familia de los caballeros Tarazona, que fueron muy favorecidos por el rey don Jaime I en la conquista del reino de Valencia. La citada doña Alda Fernández llevó a su matrimonio con Jimén Pérez de Tarazona el castillo denominado Arenoso, con toda su comarca, y esto dio motivo a que su esposo y los descendientes que tuvieron tomaran por apellido el nombre de la mencionada fortaleza, apellidándose Arenós, y abandonando, en cambio, el apellido Tarazona. El primero, pues, que usó el apellido Arenós fue dicho Jimén Pérez de Tarazona, que se llamó desde entonces Jimén Pérez de Arenós, como consta de instrumento fechado el año 1242. Tuvo dos hijos, llamados 1º Blasco Ximénez de Arenós, y 2º Ximénez de Arenós. Sucedió Blasco Ximénez de Arenós y sirvió al rey Jaime I en 1273, en diversos hechos de armas, en los que le acompañó su hermano. Modificó el escudo de su casa en la forma que luego se verá. En 1291 ayudaron en sus empresas al rey aragonés Jaime II, Gonzalo Ximénez de Arenós, Ximén Pérez de Arenós y Fernán Ximénez de Are nós, hermanos. El primero fue padre de Juan Garcés Arenós de Lihori y de Pedro Jordán de Arenós, que en 1309 sirvieron a don Jaime II en la guerra de Almería, y de Sancho Duerta de Arenós, que en 1326 fue alcaide del castillo de Coller, en Cerdeña, y en 1328 asistió a la coronación del rey aragonés don Alfonso IV. Otros caballeros de este apellido siguieron floreciendo en Aragón, Cataluña y Valencia.
Escudos de Armas del apellido:
El caballero Jimén Pérez de Tarazona, que luego se llamó, como queda dicho, Jimén Pérez de Arenós, traía: Escudo de oro, con un zapato de sable; pero su hijo Blasco Ximénez de Arenós sustituyó esas armas con estas otras, que son las que continuaron usando los Arenós del reino de Valencia: En campo de plata, tres fajas de azur, onduladas. Baños de Velasco dice que otros Arenós, en Cataluña, traen de gules, con un león rampante de oro, y bordura de oro, con ocho sotueres de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
