Uno de los más esclarecidos linajes de las Vascongadas, especialmente en Guipúzcoa, donde tuvo su primitivo solar, sito en la jurisdicción de la villa de Azpéitia. Acaso proceda del lugar de Alcibar, en el Valle de Oyarzun. Líneas de este solar fundaron nuevas casas en las villas de Gaviria, Azcóitia y Segura, del partido judicial de Azpéitia, y en la de Oñate, del partido de Vergara. También las hubo en Arratia y jurisdicción de Marquina (Vizcaya). Natural de la villa de Azcóitia, pero originario de la casa de Onate, fue Joaquín María de Alcibar y Acharán (hijo de Manuel Francisco de Alcibar y Altuna, natural de Azpéitia, y de doña María Ana de Acharán; nieto de Francisco Ignacio de Alcibar y Solaguen, natural de Azpéitia, y de doña Manuela Tomása de Altuna y Corta, y bisnieto de Andrés de Alcibar y Vicuña, natural de Oñate, y de doña Francisca Solaguen). Dicho caballero fue Capitán del Ejército e ingresó en la Orden de Carlos III, en 1704. Hortuño de Alcibar, Señor de la casa de Alcibar, fundó un mayorazgo, el 2 de Agosto de 1617, para su hijo Juan Martínez de Alcibar, en ocasión de sus bodas con Juana de Avendaño (hija de Martín de Avendaño Garay y de doña Magdalena de Alzaibar, Señores de la Casa de Garay y vecinos de Amorebieta). En 1722, litigó la posesión de este mayorazgo José Hortuño de Alcibar, vecino de Ceánuri (anteiglesia vizcaína del partido de Durango), pidiendo la restitución de algunos bienes a Juan de Bengochea. Éste ganó el pleito. Lope Sánchez de Alcibar era vecino de Mondragón, en 1353; Juan Martínez de Alcibar, Escribano de Oñate, en 1461; Juan Pedro, Juan García y Martín Sánchez de Alcibar, hermanos, fundaron en 1492, en unión de otros, la Cofradía de Nuestra Señora de Aránzazu, en Oñate; Martín y Domingo de Alcibar, eran vecinos de Mondragón, en 1530; Domingo de Alcibar, originario de una casa de Alcibar, en Urnieta, era vecino de San Sebastián, en 1566; Martín de Alcibar probó su hidalguía en la misma ciudad, en 1632; Marcos Llorente de Alcibar, en Segura, en 1606, y Andrés de Alcibar, en Azpéitia, en 1684. Algunos se apellidaron Alcibar-Jáuregui, como Manuel García de Alcibar-Jáuregui y Domingo García de Alcibar-Jáuregui, que probaron su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Villarreal de Urrechu, en 1.652. Martín de Alcibar-Jáuregui lo hizo en Oñate, en el mismo año. En esta última villa, se apellidaron también algunos Alcibar-Azpikoa. Entre los caballeros que ingresaron en el Real Seminario de Nobles de Madrid, en 1752, previa justificación de nobleza de sus apellidos, figuraba José María de Alcibar Aguirre-Jáuregui y Acharán, nacido en Azcoitia en 1737. Emparentaron los Alcibar con los Jaúregui, Acharán, Ramírez de Béjar, Oñor y Loyola, Borja, Arteaga, Aranguren, Alzaga, Zuluaga, Lardizábal, Leturiondo y Lamariano. En 1741 era Diputado General de Guipúzcoa Francisco de Alcibar-Jáuregui, esposo de doña María Antonia de Acharán. Andrés de Alcibar-Jáuregui fue Diputado General de Azpéitia y Alcalde de la Junta General de Zarauz, en 1689. Vasco. De la jurisdicción de Azpeitia (Guipúzcoa), de donde se extendió por Guipúzcoa (villas de Gaviria, Azcoitia y Segura) y Vizcaya.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de Azpéitia: De azur, con tres estrellas de plata, mal ordenadas; cortado, de gules, con tres bezantes de plata, bien ordenados. Los de la casa de Gaviria modificaron algo los esmaltes de esas armas y traen: De azur, con las tres estrellas de oro, mal ordenadas; cortado, de oro, con tres roeles de azur, bien ordenados. Otros en Gaviria: De gules, con cinco panelas de oro, puestas en sotuer. La casa de Azcóitia: De oro, con una encina de sinople, y un lobo de sable empinado al tronco. Bordura de azur, con cuatro flores de lis de oro. La casa de Segura: Cortinado: la primera partición de plata, con un árbol de sinople; la segunda partición, de sinople, con una cruz llana, de oro, y la capa o chapé, llena de ondas de agua de azur y plata. Leemos que el árbol y las ondas de agua representan el significado del apellido: «ribera del aliso». La casa de Oñate: Cuartelado: 1.º y 4.º, de plata, con una barra de azur, y 2.º y 3.º, de azur, con una caldera de oro. La casa de Arratia: De plata, con una cruz llana, de gules, sobre ondas de agua de azur y plata. Otros, en la jurisdicción de Marquina: De plata, con un roble de sinople, arrancado y surmontado de un lucero de gules. Dice Labayru que a esta casa perteneció la Marquesa de Molins. Los Alcibar-Jáuregui en Azpéitia: Cuartelado: 1.º, de azur, con tres estrellas de plata, mal ordenadas; cortado de gules, con tres bezantes de plata, bien ordenados; 2.º, de gules, con cinco panelas de oro, puestas en sotuer; 3.º, cuartelado: primero y cuarto, de oro, con un jabalí, pasante, de sable, y segundo y tercero, de plata, con un árbol de sinople y un oso pasante al pie del tronco, y 4.º, de azur, con un losanje de oro cargado de un castillo de piedra con dos homenajes, uno sobre otro. Los Alcibar-Azpikoa, en Oñate: De plata, con cinco trébedes de sable, puestas en sotuer. También se apellidaron estos últimos, Alcibarrazpicoa y usaron estas armas: De gules, con las cinco trébedes de plata puestas en sotuer. Divisa: «Epulemur in Chisto», puesta en letras de plata sobre un volante de gules. La casa de Azpeitia trae: en campo de azur, tres estrellas de plata, mal ordenadas; cortado de gules, con tres bezantes de plata, bien ordenados. La casa de Azcoitia trae: en campo de oro, una encina de sinople y un lobo de sable, empinado al tronco; bordura de azur, con cuatro flores de lis de oro. La casa de Gaviria trae: en campo de azur, tres estrellas de oro, mal ordenadas; cortado de oro con tres roeles de azur, bien ordenados. Otros, también de Gaviria, traen: en campo de gules, cinco panelas de oro, colocadas en sotuer. La casa de Oñate trae escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, una barra de azur, y 2º y 3º, en campo de azur, una caldera de oro. La casa de Segura trae escudo cortinado: 1º, en campo de plata, un árbol de sinople; 2º, en campo de sinople, una cruz llana de oro, y la capa de ondas de agua, de azur y plata. La casa de Arratia trae, en campo de plata, una cruz llana, de gules, sobre ondas de agua, de azur y plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
