Antiguo linaje de Guipúzcoa que pasó en una de sus ramas al reino de Valencia. Lo llevó Pedro de Albizu, soldado muy valeroso, que salió de Guipúzcoa para asistir a la conquista de Valencia. Fue secretario del rey don Jaime l «el Conquistador» y murió en Burriana, dejando, entre otros hijos, uno que se distinguió mucho en el sitio de Murcia. De estas dos maneras encontramos escrito este apellido, aunque más generalmente Albizu. También hemos confirmado que descendientes de una misma casa se apellidaron Albisu y Albizu. Tuvo solares en Guipúzcoa, en las villas de Zaldivia, Lazcano y Ataun, del partido judicial de Tolosa, y en la de Irún, del partido de San Sebastián. En Vizcaya creó casas en Arratia, Zaldivar y Gordejuela, y dio nombre a una de las barriadas o parroquianías del Valle de Orozco. En Álava moró una familia Albizu, en Amurrio. En Navarra tuvo casas en las villas de Aranarache, Abarzuza y Améscoa, del partido judicial de Estella. De la de la villa de Aranarache dimanó la casa guipuzcoana de Albisu, sita en la villa de Astigarreta, del partido judicial de Azpéitia, con rama en esta villa de Azpéitia. Juan de Albisu era vecino de Lazcano en 1399, y Martín de Albisu, de Zaldivia en 1693. Juan de Albisu probó su hidalguía ante la Justicia ordinaria de San Sebastián en 1658; Francisco Ignacio de Albisu lo hizo en Azpéitiá en 1758, y Juan de Albisu en la misma villa en 1727. Joaquín de Albisu fue primer Piloto de la Real Armada, hijo de José de Albisu y de doña Ana Teresa de Echenique, y nieto de Joaquín de Albisu y de doña Polonia de Mancisidor. Como descendiente del solar de Albisu, en Astigarreta, probó su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Cestona, en 1771. Pedro, Sebastián, José y Martín de Albisu y Juan García Albisu y Ernazola, lo hicieron en Villafranca de Oria, los cuatro primeros en 1675, y el último, con sus hijos, en 1708. Y José de Albisu y Azcona hizo igual probanza, en la villa de Idiazábal, en 1776. Aunque varios de los mencionados procedían de las casas llamadas de Albizu, de las villas de Zaldivia, Lazcano, Ataun e Irún, aparecen apellidos Albisu. De la casa de la villa navarra de Aranarache, denominada también de Albizu, descendieron: Juan López de Albizu, mayor, y Juan López de Albizu, menor, ambos vecinos de Aranarache; Martín López de Albizu, vecino de Estella, y Lope de Albizu, vecino del lugar de Ollavárres, del partido de Estella, que fueron declarados hijosdalgo en 1558. Igual procedencia tenían Luis Agustín de Albizu y su hijo Ildefonso de Albizu y Larraya, vecinos de Mendigorria, cuya hidalguía fue reconocida en 1766, y Juan García de Albizu, vecino de Eulate, hijodalgo en 1599. A la casa de Albizu, también navarra, del lugar de Abarzuza, dimanada de la de Aranarache, pertenecieron: Juan José de Albizu, natural y vecino de Lorca; sus hermanos Manuel, Diego, Ramón y María Catalina de Albizu, y los hijos de dicho Juan José, llamados Francisco Marcelo, Manuel Rafael y Jerónima Ramona de Albizu, que probaron su hidalguía en 1788; Francisco Jerónimo de Albizu, residente en Puente la Reina, Pedro, Diego y Hernando de Albizu, hermanos, y otro Diego de Albizu, vecinos de Abarzuza y de Matauten, a los que le fue reconocida su nobleza por los Tribunales de Navarra, como descendientes de la casa de Albizu del lugar de Abarzuza en 1571. De la casa de la villa de Améscoa, se derivó la rama que se estableció en Valencia, y que fue muy ilustre. Juan de Albizu y Palacios, ingresó en la Orden de Alcántara en 1629. Era natural de la villa navarra de Metauten, así como su padre y abuelo. Otro Juan de Albizu, Caballero de la Orden de Alcántara y Capitán de Caballos en el ejército de Lombardía, casó con doña Felipa de Chávarri, Baronesa de Purroy, hija de Juan de Chávarri, Barón de Purroy, y fueron padres de Matías de Albizu y Chávarri, Caballero de la Orden de Calatrava, y en ella Gobernador del partido de Andalucía, que contrajo matrimonio con doña Catalina de Villamayor (hermana de Jerónimo, primer Marqués de Villamayor), en la que procreó a Juan Antonio de Albizu y Chávarri Villamayor, Barón de Purroy, Comendador de Valdepeñas y Corral Rubio, Caballero Fiscal de la Orden de Calatrava y Gentilhombre del Rey sin ejercicio, y a Manuela de Albizu, que casó con Juan Angulo, Caballero de la Orden de Santiago Las casas guipuzcoanas de Astigarreta y Azpéitia, derivadas de la navarra de Albizu de la villa de Aranarache, se apellidaron Albisu. De la de Azpéitia fue I. Domingo de Albisu, casado con doña Catalina Irigoyen, en la que tuvo a II. José de Albisu e Irigoyen, marido de dona Ana María de Larralde, y ambos padres de 1º Francisco Ignacio de Albisu y Larralde, y 2.º María Vicente de Albisu y Larralde. Estos dos hermanos hicieron en Azpéitia información de limpieza de sangre, que fue aprobada el 5 de Octubre de 1778 con una certificación del Rey de Armas de Navarra, Manuel de Armendariz y Navarra. Dicha información la presentó dos años más tarde en la Real Chancillería de Valladolid, el citado Francisco Ignacio.
Escudos de Armas del apellido:
Los de las casas de Valencia usan las mismás armas que los de Guipúzcoa, que traen: En campo de oro, un árbol de sinople, de una de cuyas ramas, a su lado diestro, pende de una cadena una caldera de sable, cargada de tres barras de plata y colocada sobre una hoguera. Al lado siniestro del árbol, una cuba de plata, perfilada de sable y con los aros del mismo color. Y delante del tronco del árbol, un lobo pasante de sable en actitud de comer lo que contiene la caldera. Otros ostentan por armas: Escudo cuartelado: 1º, de azur, con una caldera de plata pendiente de una cadena de oro, y a cada lado de la caldera unas letras de oro que dicen «Su Su»; 2º, de sinople y una banda de oro engolada en bocas de dragones del mismo metal y con este letrero de sable en medio de la banda Albizu; 3º, de oro, con la cuba de plata perfilada de sable y con aros del mismo color, y 4º, de azur, con un brazo armado, de plata, cuya mano sostiene un hacha de armas, también de de plata. Bordura de gules con ocho paneles de plata. Algunos autores dicen, equivocadamente, que la cuba del segundo de estos cuarteles es toda de sable. Añadimos aquí, sin embargo, que Martín de Viciana manifiesta que los Albizu de Valencia traen las armas que poseen los de Navarra, pero alterando sus esmaltes de esta forma: En campo de gules, el puente de oro. Los de Navarra traen escudo de oro con un puente de azur.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
