Linaje de Aragón muy antiguo y de ricos-hombres de mesnada. Tiene su origen, como otros muchos apellidos, en un pueblo cedido por el rey en señorío a uno de sus guerreros en los primeros tiempos de la Reconquista de España, y cuyo nombre tomó el señor por apellido pasándolo después a sus descendientes. Ese pueblo fue el lugar de Albero, próximo a Huesca, de cuya ciudad dista dos horas. Llamóse en principio Albero de «Yuso», voz esta última que equivale a «alto», por lo que aun se denomina este pueblo Albero Alto. Su antigüedad es muy grande, como lo acreditan las muchas hachas de la época neolítica encontradas con gran frecuencia en su término, y las varias sepulturas abiertas en la peña en los tiempos ilergetes, en los que debió ser una localidad muy populosa. Ahora bien, noticia cierta de ese pueblo no se tiene hasta el año 1089, en que aparece entre los lugares que Sancho Ramírez y su hijo don Pedro diern al Real Monasterio de Montearagón. En el ejército de don Alfonso «el Batallador», en 1110, encontramos entre los ricos-hombres y caballeros que militaban a las Ordenes de dicho monarca, a Lope Fortún de Albero, que aparece también entre los que firmaron el testamento de ese intrépido rey. Este linaje también tuvo ramas en Navarra y Vizcaya. Aragonés. Del lugar de su nombre (Huesca), de donde pasó a Oliete, Santa Cruz de Nogueras, Fuentes de Ebro, Calamocha, Blesa y Alagón. D. Lope Fortún de Alberó, Señor de Alberó, fue ricohome de D. Alonso el Batallador, al que acompañó en la conquista de Zaragoza en 1118.
Escudos de Armas del apellido:
Los Albero de Navarra, Valencia y Castilla traen: En campo de oro, un álamo blanco, de sinople. También en Navarra: Partido: 1.º, jaquelado de plata y azur, y 2.º, de oro, con un águila de sable. En Vizcaya: De sinople, con tres panelas de oro puestas en triángulo y bordura del mismo metal. Escudo de veros. Otros traen: en campo de oro, una cruz llana de veros. Los de la casa de Oliete (Teruel) traen: en campo de oro, tres calderas de sable. Otros, de Aragón, traen: en campo de azur, un monte de oro con hierbas de sinople, surmontado de una estrella de plata de ocho puntas, rodeada de otras más pequeñas. Los de Navarra traen: jaquelado de plata y azur partido de oro, con un águila de sable. Los de Játiva traen: en campo de plata, un álamo de sinople. Los de Vizcaya traen: en campo de sinople, tres panelas de oro; bordura de oro. En Navarra: De oro, con un álamo blanco, de sinople. También en Navarra: Partido: 1.º, jaquelado de plata y azur, y 2.º, de oro, con un águila de sable. En Vizcaya: De sinople, con tres panelas de oro puestas en triángulo y bordura del mismo metal.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El álamo es símbolo de la perennidad de la vida, así como del cuidado y protección. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
