Linaje de Aragón. Pasó a Cataluña. Una línea tuvo casa en la ciudad de Seo de Urgel (Lérida). Pedro de Aragall se halló en la conquista de Mallorca. Otra rama pasó a Cerdeña, estableciéndose en la ciudad de Cáller. De ella fue I. Miguel de Aragall, natural de Cáller, que casó con doña Marquesa de Castellví, nacida en Cerdeña, y fueron padres de II. Jerónimo de Aragall, natural de Cáller y presidente de Cerdeña, que contrajo matrimonio con doña Isabel de Alagón, de la misma naturaleza (hija de Jaime de Alagón, conde de Sonís y de su mujer doña Isabel Botera, ambos naturales de Cáller), naciendo de esa unión III. Jaime de Aragall y Alagón, natural de Cáller y caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó en 1568. Efectuó su enlace con doña María de Cervellón, nacida en la mencionada ciudad (hija de Jerónimo de Cervellón y de su mujer doña Jerónima de Castellví, ambos naturales de Cáller, y fueron padres de IV. Diego de Aragall y Cervellón, natural de Cáller y caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 4 de febrero de 1619.
Escudos de Armas del apellido:
Traen los Aragall: Escudo de oro y un gallo de sable con cresta y barbas de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza.
