Este apellido es originario de Francia, pero desde muy antiguo aparece como noble linaje militar de la ciudad de Lérida. También aparece en el reino de Valencia desde los tiempos de su conquista por el rey don Jaime I. Mosén Jaime Febrer dice que Arnaldo Antist vino de Francia para servir al rey don Pedro II de Aragón. Viciana manifiesta que en el libro del repartimiento de los heredamientos que se dieron en la ciudad de Játiva a los que habían servido a don Jaime I «el Conquistador», figuraban varios caballeros del apellido Antist. Afirma también que, según constaba en los Anales de Játiva, todos los moradores de ésta, en el año de 1344, y con objeto de defender dicha ciudad de los desleales de la unión y poder guardarla para su rey, nombraron dieciséis caballeros de los más principales de la comarca, con poder absoluto para realizar tales fines, y que uno de los designados fue Francisco de Antist. Añade que de esta familia de Antist, en Játiva, procedió I. Mosén Gaspar de Antist, caballero y doctor famoso en Derechos, que fue, por sus merecimientos, del consejo real de la ciudad de Valencia. Tuvo los siguientes hijos: 1º Gaspar de Antist, segundo del nombre, quc sigue. 2º Melchor de Antist, comendador de Onda en la Orden de Montesa, y 3º Sebastián de Antist, del que se hablará. II. El primogénito, Gaspar de Antist, segundo del nombre, casó con doña Beatriz Angela, hija de Luis García, y fueron padres de III. Melchor de Antist, que vivía en los tiempos en que escribió Martín de Viciana. Sebastián de Antist, tercer hijo de mosén Gaspar de Antist, anteriormente citado, obtuvo título de noble por privilegio del emperador Carlos V, dado en Barcelona el 20 de noviembre de 1541. En ese privilegio se recuerdan los servicios prestados por dicho caballero al emperador en las jornadas de Argel y de Marsella. Casó Sebastián Antist con doña Luisa Cifre de Hijar, de la que tuvo los siguientes hijos: 1º Bartolomé de Antist. 2º Sebastián de Antist, segundo del nombre, y 3º Ramón de Antist. Los tres dejaron sucesores en el reino de Valencia.
Escudos de Armas del apellido:
Algún autor dice que las primitivas del linaje Antist, en Francia, eran: Escudo de azur, sembrado de lirios (flores de lis), de oro; pero el caballero Arnal de Antist, que cita mosén Jaime Febrer, y que vino de Francia a servir al rey don Pedro II de Aragón, traía escudo partido: 1º, de gules, con una flor de lis de oro, que eran las armas que le pertenecían por herencia, y 2º, de oro, con la cabeza de un rey moro negro; cuartel que añadió en memoria de haber vencido en el campo de batalla a un rey moro a quien cortó la cabeza. Estas armas usan también los Antist de Lérida y del reino de Valencia. Los caballeros de la rama de Játiva, acerca de los cuales dejamos expuestos algunos datos genealógicos, traen estas otras: Escudo cuartelado: 1º, de gules, con una flor de lis de oro, por Antist; 2º, también de gules con un grifo rampante de oro, acompañado de siete lisonjas o losanges del mismo metal, tres en jefe, dos en los flancos y dos en la punta, por la casa de Cifré; 3º, de oro, con las cuatro barras o palas de Aragón, de gules, y un escudo en abismo con las cadenas de Navarra, por la casa de Hijar, y 4º, de gules, con una cabeza de moro, de sable, con los ojos cerrados y una venda en la frente, por Antist. Así las describen Martín de Viciana y Esquerdo.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
