De este antiguo linaje hubo varias casas en Cataluña. Una de ellas radicó en la villa de Guissona, del partido judicial de Cervera, provincia de Lérida, y de esa casa procedieron los Amorós, que tuvieron su asiento en el partido judicial de Seo de Urgel, en la misma provincia. De Cataluña pasó el linaje a Mallorca, donde en el siglo XVI fue muy calificado. Martín y Berenguer Amorós, hermanos, casaron con dos hermanas, hijas de la casa de Ladrón de Guevara, de los condes de Oñate.
Escudos de Armas del apellido:
En Cataluña y Mallorca traen las siguientes: En campo de oro, un pelícano de sable, que con su sangre alimenta a tres polluelos. Los de la villa de Guissona y partido judicial de Seo de Urgel, en la provincia de Lérida, tienen: «Escudo de gules, con un castillo guardado por tres perros, y un coraz6n traspasado por una espada, y cinco astros alrededor, con muchos arreboles». Así, en estos términos, se describen esas armas en uno de los manuscritos que hemos consultado; pero como no se mencionan los esmaltes y situación de sus piezas, no podemos pintarlos.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
