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Los de este apellido proceden del valle de Barbéns del partido judicial de Balanguer, en la provincia de Lérida, donde tuvo el linaje su primitivo solar. De Cataluña pasaron a Aragón, y algunos quedaron establecidos en Jaca. Otros se extendieron a Navarra. Radicaron también en el reino de Valencia, donde fundaron varias casas, como a continuación se verá. Los hay también en Perú. Entre los caballeros Alzamora catalanes que pasaron a Aragón, figuraron Juan de Alzamora y Luis de Alzamora, su hermano, los cuales entraron al servicio del rey don Jaime I y le acompañaron en la conquista del reino de Valencia. A dicho monarca ayudaron cuando éste ganó la ciudad de Burriana (Castellón), quedando Luis establecido en ella con encargo del rey de gobernar y guardar las plazas de la Plana. Juan continuó interviniendo en las gloriosas jornadas del rey don Jaime I, «el Conquistador», que le premió sus valerosos y eficaces servicios heredándole en Alcoy (Alicante), donde hizo su asiento, fundando solar y dejando sucesores que fueron de los varones más principales de dicha ciudad. De la casa de Alzamora, de Alcoy, fue Juan Luis de Alzamora, natural de Alcoy, que casó con doña Aldonza Pérez de Requena, natural de la villa de Cocentaina (Alicante). De otra rama del solar de Alcoy vienen algunos Alzamora en Valencia y su provincia, en la siguiente forma: I. Jerónimo de Alzamora, natural de Alcoy, pasó a Valepcia como alguacil mayor de la Inquisición en dicha capital, y en ella casó con doña Angela Benita Ros de Ursino, natural de Valencia, y fueron padres de II. Jerónimo de Alzamora Ursino, natural de Valencia, que contrajo matrimonio con doña Verónica Clara de Lezcano, de igual naturaleza (hija del doctor Cosme Comida de Lezcano, natural de Cerdeña, y de su mujer doña Isabel Juan Pérez de la Pandilla, natural de Valencia), naciendo de esa unión III. Pedro de Alzamora Ursino, natural de la villa de Mogente, del partido judicial de Enguera (Valencia) y caballero de Santiago, en cuya Orden ingresó el 6 de octubre de 1631. Catalán. Del valle de Barbéns, partido judicial de Balaguer (Lérida), de donde pasó a Jaca, Aragón, Valencia y Perú.        

Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas del solar del valle de Barbens (Lérida), son: En campo de gules, un árbol (sin duda un moral), de ramas de sinople y tronco de oro surmontado de un águila de su color y acostado de dos grifos de oro empinados a su tronco. Estas mismás armas traen los Alzamora de Cataluña y algunos de Aragón y de Navarra. El caballero Federico Alzamora, que venció a los franceses, arrebatándoles un pendón que ostentaba dos flores de lis, aumentó esas armas en la siguiente forma: Escudo partido; en la primera partición, las armas primitivas del linaje que hemos descrito, y en la segunda partición, en campo de azur, un roque de oro, acostado de dos flores de lis del mismo metal, en recuerdo de las que tenía el pendón que había ganado a los franceses. En el jefe, una rama de moral con las hojas de sinople y tres moras de su color, y en punta ondas de azur y plata. Bordura de oro, con la siguiente leyenda en letras de sable: «Vi venir a Alzamora,? de linaje generoso,? y valiente y animoso,? salir de Barbens famosa». Los hermanos Juan y Luis Alzamora, que sirvieron al rey don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia y que fueron herederos por dicho monarca en Burriana y en Alcoy, respectivamente, tomaron las siguientes armas: Escudo de plata, con un águila bajando y de sable; partido del mismo metal con un moral de sinople. Estas armas fueron después aumentadas y modificadas por sus sucesores, pues Martín de Viciana dice que los Alzamora del solar de Alcoy ostentaron: En campo de oro, un moral de sinople que tiene a su diestra un león rampante y contornado, de gules empinado al tronco, y a su siniestra una ala de águila, bajando y de sable. Añade el referido autor: «De estas armas hallamos muchos escudos en el retablo principal de la iglesia de Alcoy y en otras capillas y sepulturas». También ostentan algunos Alzamora, descendientes de la casa de Alcoy: escudo de oro, con un moral de sinople y un león de gules, empinado a su tronco; cortado el sinople con una ala de águila, bajada y de plata. Otros, en el reino de Valencia, traen: Escudo de oro con el moral de sinople y el león de gules, empinado a su tronco; partido de plata con el ala de águila bajada y de sable. Los de Mallorca y también los de las provincias de Valencia y Alicante, ostentan: Escudo de oro, con una encina arrancada, de sinople y acostada de dos flores de cardo de su color natural. Algunos autores suprimen indebidamente las flores del cardo y pintan de gules las raíces de la encina. Otros Alzina en Barcelona y en otros puntos traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata; con tres fajas de gules; 2º y 3º, de oro; con una encina de sinople. En campo de gules, un árbol de tronco de oro y ramas de sinople, sumado de un águila de su color natural y acostado de dos grifos de oro, empinados a su tronco. Los de Alcoy traen: en campo de oro, un moral de sinople, y a su diestra, un león rampante y contornado de gules, empinado al tronco, y a su siniestra, un ala de águila, bajada de sable.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". El cardo simboliza un corazón noblemente humilde, pero tan cuidadoso de su honor, que defiende con su espada el lustre de su linaje. También representa la austeridad y la independencia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.