Nos encontramos ante otro de los linajes más importantes de Cantabria, con una enorme incidencia en América, tanto en el descubrimiento y conquista, como en el poblamiento y pacificación. Este antiquísimo linaje, tuvo su origen en La Trasmiera. Es el lugar de Secadura la cuna de esta estirpe, donde aun quedan las ruinas de su antigua torre-solar, llamada "Torre de Voz y Raíz" o "Torre de Buzarrey", ¿voz al Rey?. Nos habla de este ilustre linaje García de Salazar en su famoso y ya citado códice "Las Bienandanzas e Fortunas" escrito en el siglo XIV, y dice, "La casa del Varado, fue su fundamiento de Secadura, donde avia un ome bueno que llamaban Pedro Secadura, e gano muchos dineros e grande facienda, e dexó un fijo que llamaron como el padre"... Sigue contando como a todos sus hijos les llamaron también del Varado, porque "Aquel Pedro de Secadura tenía su casa allende el río, e físo una puente de unos maderos grandes para pasar por ella, e púsola dos varas de parte a parte porque se arrimasen los que pasasen aquella puente, e por aquellas varas, llamáronle el Varado, ca primero Secadura se llamara". El no que pasa por Secadura, es el que por Rada sale a unirse al Asón; fijémonos, como puede cambiarse el apellido original -en este caso toponímico- por el mote familiar, heredado del padre. Aun hoy día en Cantabria, suele suceder llamar a toda la familia por el mote del cabeza. Según otros genealogistas, este apellido tuvo su origen en unos caballeros godos que ayudaron a Don Pelayo en la Reconquista.
Para nosotros Alvarado es un patronímico derivado del nombre Alvar o Alvaro. Lo que sí puede asegurarse es que Secadura es la cuna del extendido linaje, ya que en numerosas "casonas" y palacios, algunos en ruinas, aparecen escudos de este apellido, en Secadura especialmente, pero también en Colindres, Laredo, y hasta en las Asturias de Santillana, donde tuvo una rama en Viérnoles.
En la conquista de América, se destacaron los miembros de esta casa de Secadura, ya que los cuatro hermanos Alvarado estuvieron con su primo Pedro de Alvarado "a la conquista de Nueva España". Pedro de Alvarado, aunque nacido en Extremadura, era nieto de un miembro de esta casa salido a ocupar el cargo de Alcalde de Alburquerque, y Comendador de Hornachuelos de la Orden de Santiago, llamado Don Juan de Alvarado. Curiosamente dice la leyenda, que en "La noche triste" de la conquista de México salvó la vida atravesando un canal a modo de los pasiegos, con un palo o pértiga. Aun se llama la calle "El salto de Alvarado".
Dice Alonso de Ercilla en "La Araucana": "Era caudillo y Capitán de España, el noble montañés Juan de Alvarado"
Fueron muy importantes las casas de este apellido del valle de Carriedo, y las que pasaron a Andalucía, y muy especialmente la rama de Limpias, cuyas casas e iglesia de San Pedro, conservan abundantes escudos de piedra en sus fachadas. Una rama pasó a Valencia.
El Padre Felipe de la Gándara remonta los orígenes de este esclarecido linaje a los remotos tiempos de D. Pelayo.
Al decir del Común de los tratadistas, las primeras casas radicaron en la provincia de Santander, de las que salieron a fundar diversas ramas hacia otras regiones de España y de América.
En Galicia los hallamos muy bien emparentados con antiguas y poderosas familias, como los SOBRADO, con descendencia actual en la ciudad de Lugo, donde viven Dª María Alvarado, viuda de Barrio, y su hija Dª María; y debieron extenderse notablemente porque sus blasones nos salen al paso repetidas veces. Así D. Ramón Alvarado y Losada (de la casa de Tor), casó con Dª Nicolasa Osorio y Pardo (de la casa de Aranza y Alvaredo, en Neira de Jus , partido judicial de Becerre), que fue llamado Señor de siete capillas, que vale tanto como decir de otras tantas casas blasonadas y que eran las del Tumbiadoyro (en el ayuntamiento de Sarria), la de Rubián (ayuntamiento de Bóveda), la de Natorre (feligresía de San Eusebio de la Peroja, del ayuntamiento de Coles, en la provincia de Orense), Moreda (cerca de Monforte), Puerto Marín, Alvaredo (lugar de Baleira, en tierras de Fonsagrada) y Villapedre (ayuntamiento de Sarria).
En el archivo de la Real Chancillería de Valladolid hemos hallado legajos con interesantes noticias genealógicas de los de Natorre (que el legajo llama de Netorra), así como de unos pocos del lugar de Mozos, en la villa de Cea. El Catálogo recoge los nombres de los de este linaje gallego que litigaron por su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid: D. Pedro Alvarado, de Mozos (j. de Cea), en 1732, y D. Juan Francisco Alvarado y Valcárcel, vecino de Pantón (Monforte de Lemos), en 1784. Los de la Casa de Natorre. Entronque con los SOBRADO D. FRANCISCO ALVARADO RIBADENEIRA, capitán de Milicias de la Peroja, dueño de la casa de Natorre, en la feligresía de San Eusebio de la Peroja, casó con Dª María Pardo de Seixas y Andrade y tuvo por hijos entre otros, a D. FRANCISCO ALVARADO, capitán de Milicias de Ribadavia; fue bautizado en San Ginés de la Peroja, 15-XII-1695; empadronado como noble en 1702 por el distrito de la Peroja; casó con Dª Benita Vivero y Ulloa (hija natural de D. Antonio Vivero y Dª María de Ulloa, vecinos de San Eusebio de la Peroja), y feligresía en 1728, habiendo tenido por hijos a D. Francisco y a Dª María Alvarado. D. FRANCISCO ALVARADO RIBADENEIRA Y SEIXAS, el primogénito, fue bautizado en San Ginés de la Peroja; empadronado como noble en 1737 por el distrito de la Peroja; casó con Dª Rosa Valcárcel y Bolaño, natural de Sarria, en esta villa, el 13-II-1724; y feligresía el 31 VII- 1746, habiendo tuvo por hijos a D. FRANCISCO ALVARADO Y VALCÁRCEL, bautizado el 3-X-1728 en San Eusebio; fue vecino del coto de San Vicente de Pombeiro; pleiteó por su hidalguía en 1748; casó de primeras nupcias con Dª N. N. (su nombre no es pronunciado por ninguno de los testigos de las informaciones); y de segundas, casó con Dª María Rodríguez (hija de D. Benito Rodríguez y Dª Gertrudis de la Riva Vizcaíno), y tuvo por hijos de su primer casamiento a 1. D. Rodrigo Alvarado, quien sigue la línea. De su segunda señora tuvo a 2. D. Juan Francisco Alvarado, bautizado el 10 de noviembre de 1755, en San Eusebio. 3. D. José Benito, bautizado el 9-XI-1759. D. RODRIGO ALVARADO, sábese que tuvo por hijos, según el mismo legajo de Valladolid, a D. NICOLÁS ANTONIO ALVARADO VARELA, que por 1780 era dueño de las casas de sus mayores, así como de sus ricos mayorazgos. Casó con Dª Rita Sobrado, XVIII señora de Sobrado, y tuvo por hijos a D. BENITO ALVARADO Y LOSADA DE SOBRADO, XIX señor de Sobrado, quien casó con Dª María Teresa Losada, y tuvo por hijos a D. RAMÓN ALVARADO LOSADA DE SOBRADO (del que hemos hecho mención más arriba, el llamado Señor de siete capillas); casado con Dª Nicolasa Osorio y Pardo, y tuvo por hijos a D. RAMÓN ALVARADO OSORIO, quien casó con Dª Aurora Arias Mendoza, falleció en 1921, y a la hermana y heredera de éste, actual representante de la familia Dª MARIA DE LA SALETA ALVARADO OSORIO LOSADA Y PARDO, distinguidísima y virtuosísima dama lucense, viuda de Barrio, dueña actual del antiquísimo pazo del Tumbadoyro, así como de otras muchas casas y posesiones que fueron de sus mayores.
Escudos de Armas del apellido:

Los de Limpias, Laredo, Ogarrio y algunos de Castilla, Extremadura y Andalucía, traen: En campo de oro, cinco lises de azur, y en punta unas ondas de azur y plata. Algunos añaden bordura de azur, con ocho sotueres de oro. Las casas de Secadura traen tres o cuatro lises, y las de Viérnoles y la de la torre de Heras, llevan un cuartel con dos cabezas afrontadas (moro y cristiano), y una espada amenazante con leyenda que dice: "Jus est in Armas" (el derecho o la justicia está en las armas). Las armas que llevan los de Valencia son: Escudo de gules, con cuatro flores de lis de plata, y en punta, ondas de mar de azur y plata. Otros: En campo de azur, un castillo de oro, surmontado de un águila de oro. Otros: En campo de oro, una lis de gules, y en punta unas ondas de azur y plata que llegan hasta cubrir el pie de la flor de lis. Otros: En campo de oro, cinco lises de azur, en sotuer. Otros: Escudo cuartelado: 1º , 3º y 4º en campo de oro, cinco lises de azur, y 2º tres fajas de azur, en campo de plata. Otros: Escudo partido (otras veces cortado); 1º partición, de oro, con cinco flores de lis de azur, en sotuer, y 2º , de plata, con dos fajas ondeadas (y a veces tres), de azur. Los de Castilla traen: en campo de plata, tres flores de lis de gules, bien ordenadas; cortado de plata, con dos fajas ondeadas, de azur. Otros de Castilla traen: en campo de oro, seis flores de lis de azur, puestas de dos en dos. Los de Aragón traen: en campo de sable, cuatro flores de lis de oro. Los de Tauste traen: en campo de oro, seis flores de lis de sable, puestas de tres en tres.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
