En Cataluña y Aragón han existido varias familias de Altarriba, probablemente originarias de un mismo solar y tronco, como afirman algunos autores, a pesar de ser muy diferentes sus escudos. Se cree que el primitivo solar del linaje radicó en el lugar de Altarriba, del que tomó el nombre, ayuntamiento de Estarás, partido judicial de Cervera, en la provincia de Lérida, y que de ese solar dimanaron todas las casas del apellido. En Cataluña fueron dos, por lo menos, las familias o ramas de este linaje; una, de Altarriba, de Cervera, y otra, la de Altarriba, de Vic; y de los datos que se tienen de ellas se deduce que la primera terminó en la familia de Josa, y la segunda, en la casa de Clariana, condes de Múnter y, posteriormente, además, marqueses de Sentmenat. De la rama de Cervera fueron los siguientes individuos que vivieron en el siglo XVI: Lorenzo de Altarriba, casado con doña Aldonza Alemany-Descatllar; doña Angela Altarriba, hija de los anteriores, casada con un primo hermano suyo llamado Poncio Descatllar,, y doña Anastasia Alemany-Descatllar, casada con otro Altarriba. De la misma casa procedían N. de Altarribva y Saciera, que vivía por los años de 1575; Pablo de Altarriba, que asistió a las Cortes de 1599, y Aldonza de Altarriba, que a principios del mismo siglo profesó en San Pedro, de Barcelona. Las varias familias o ramas de Altarriba que hubo en Aragón debieron dimanar en su mayor parte de la mencionada casa de Cervera (Lérida), pues traen las mismás armas que ésta. En el siglo XIV ya florecían en Aragón individuos de ese linaje. Pedro de Altarriba sirvió al rey aragonés don Pedro IV en 1360, siendo capitán de una armada de galeras que envió contra el monarca de Castilla. Felipe y Rodrigo de Altarriba asistieron a la jura del rey de Aragón don Juan II. Mosén Juan de Altarriba asistió a las Cortes de 1515. Juan de Altarriba, hijo del anterior, concurrió a la jura del príncipe don Miguel, y fue padre de Francisco y Pedro de Altarriba. Guillermo de Altarriba figuró en las Cortes de 1515. Juan de Altarriba era diputado en 1552. Otro Pedro de Altarriba fue llamado en 1553, como caballero del reino de Aragón, para consultarle cierto negocio de Estado. Miguel Pedro de Altarriba Isarre desempeñó altos cargos y contrajo matrimonio en Santa María del Mar, de Barcelona, el 7 de junio de 1745, por poderes dados a don Antonio de Milans, tesorero real de la bailía de Barcelona, con doña Juana-Gyuilberto de Montero y Alós, hija de Baltasar de Montero y González de Soria, intendente del ejército, y de su mujer doña María de Alós y Ríus, hermana de los primeros marquesese de Alós y Puero Nuevo. A favor del mencionado don Miguel Pedro de Altarriba se despachó real ejecutoria de infanzonía en Zaragoza el 20 de febrero de 1747.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas del linaje y las que traen los de la casa de la villa de Cervera (Lérida), y los que de ella dimanaron en Cataluña, son: En campo de gules, tres bandas de plata. Estas mismás armas ostentan todas las casas de Aragón, lo cual acusa que proceden del citado solar de Cervera. Hay algunos autores que dicen que algunos Altarriba de esas casas y ramas, en Cataluña y Aragón, invierten los esmaltes de esas armas y traen el campo de plata y las tres basndas de gules, pero esto debe ser por error o confusión. Los de la casa de Vic (Barcelona), y los que de ella proceden en Cataluña, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata, con un león rampante de gules, coronado y lampasado de lo mismo, y 2º y 3º, de gules, con una banda de plata. Según Jerónimo de Villa, hay también una rama de Altarriba en Cataluña que ostenta: En campo de oro, cuatro bandas de gules, y bordura de azur. Los de Cervera y los de Aragón traen: en campo de gules, tres bandas de plata. Los de Vich traen escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, un león rampante, de gules, coronado y lampasado de lo mismo, y 2º y 3º, en campo de gules, una banda de plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
