Apellido toponímico procedente del lugar de su nombre en Cantabria, con casas importantes en Castro Urdíales, donde a mediados del siglo XVI, era Señor y mayor del apellido, Don Antonio de Ampuero. De esta casa, fue el Caballero de Santiago Don Pedro de Ampuero y Ajo, cruzado en 1688. Pasó a América con Don Fernando de la Riva-Agüero, Capitán General de Panamá. Regresó y se estableció en Sevilla; fue su hijo, el también Caballero de Santiago Pedro Ignacio de Ampuero, que recibió el hábito en 1696. De la casa de Ampuero en el lugar de su nombre, descendía Don Diego de Ampuero y Urbina, Rey de Armas cuyo expediente hecho en 1576, dice que fue su abuelo Don Pedro de Ampuero, "natural de Ampuero en la Montaña, que fue a vivir a Madrid, cuando tenía más de veinticinco años"... Una de sus ramas pasó a Vizcaya, quedando establecida en Durango, Bilbao y otros puntos.
Escudos de Armas del apellido:
La casa solar de Castro llevó por armas: En campo de sinople, un león de oro grifado de sable, diestrado de panela de plata y siniestrado de una lisonja de lo mismo. Debajo del león a cada flanco, una cabeza de moro con turbante afrontadas, y por lema: "Solo su virtud le ofende, fuerza ajena no le toca"'. Así nos las da Escagedo Salmón. Otros autores dicen que las primitivas son: En campo de azur, un árbol de sinople y dos osos de oro empinantes al tronco. Estas mismas usan los de Castilla. La casa de Ampuero en su lugar de origen lleva escudo con estas armas, y así las vemos en piedra, pero con el aditamento de cuatro calderas al pal a los dos flancos, y leyenda en el jefe que dice "Ampuero". Para los que se establecieron en León se les da: En campo de oro, un árbol de sinople y un oso de su color natural empinado al tronco. Los de Durango y Bilbao: De sinople, con un león rampante, de oro. En el cantón diestro del jefe, una panela de plata; en el cantón siniestro del mismo, un losanje de igual metal, y en cada cantón de la punta, una cabeza de moro con turbante afrontadas. Por lema: «Sólo su virtud le ofende: fuerza ajena no le toca.» Otros, en Vizcaya: Partido: 1º, de plata, con un pino de sinople y dos lobos de sable, pasantes, al pie del tronco y cebados de corderos blancos, y 2º, de gules, con otro pino de sinople y dos osos de oro empinados a su tronco. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
