En la villa de Amescoa (cuyo nombre tomó), del partido judicial de Estella (Navarra.) Señor de esta casa y de Abarzuza fue García Ximénez antes de subir al trono de Navarra, lo que prueba la antigüedad y el esplendor del linaje de Amescoa. Descendiente de este ilustre linaje fue don Diego de Amescua, cuya hija, Inés de Amescua, casó en Baeza, con el valiente y noble guerrero Garci Fernández de Navarrete, del esclarecido linaje de los Navarrete, del que ya hemos tratado en trabajos anteriores. Ellos fueron los progenitores de la noble rama de los Navarrete. Baste sólo decir que otros caballeros del linaje de los Amescua estuvieron con los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel en el sitio y posterior toma de la ciudad de Granada. Una rama del solar citado fundó nueva casa en la villa de Dicastillo, también del partido judicial de Estella; otra pasó a Álava y radicó en la villa de San Román de Campezo. De ésta fue I. Juan de Amescua, esposo de doña María de Oteo, y ambos padres de II. Pedro de Amescua Oteo, casado con doña Juliana de Atauri, a la que hizo madre de III. Juan de Amescua Atauri, bautizado el 21 de Junio de 16Z6 que contrajo matrimonio con doña María de Leorza, y de esta unión nació IV. Sebastián de Amescua y Leorza, bautizado el 27 de Enero de 1660, que tuvo por esposa a doña María Pérez, y en ella procreó a V. Juan de Amescua y Pérez, bautizado el 14 de Enero de 1680 y casado con doña Fausta de Valencia. Fueron sus hijos: 1.º, Pedro de Amescua y Valencia, bautizado el 10 de Julio de 1701, que casó con doña María Acedo, y fueron padres de a) Matías de Amescua y Acedo, bautizado el 27 de Febrero de 1746, que contrajo matrimonio con doña Águeda Gómez de Segura y Arriarán, de la que tuvo a Tiburcio de Amescua y Gómez de Segura, bautizado en Angostina (Álava), el 18 de Abril de 1773, y 2.º, Juan Nicolás de Amescua y Valencia, que sigue VI. Este Juan Nicolás de Amescua y Valencia, bautizado el 11 de Diciembre de 1710, se unió en matrimonio con doña Magdalena de Marauri, a la que hizo madre de 1.º, Manuel de Amescua y Marauri, que sigue, y 2.º, Francisco de Amescua y Marauri, bautizado el 6 de Octubre de 1743, y casado con doña Catalina Pérez de Mendiola. Tuvieron estos hijos: a) Pedro Julián de Amescua y Mendiola, bautizado el 31 de Enero de 1765, y b) Vicente de Amescua y Mendiola, bautizado el 7 de Octubre de 1769. VII. Manuel de Amescua y Marauri, bautizado el 7 de Enero de 1740, casó con doña Catalina Martínez de San Vicente, y fueron padres de 1.º, Juan de Amescua y Martínez, bautizado el 27 de Enero de 1771. 2.º, Manuel de Amescua y Martínez, bautizado el 2 de Junio de 1782, y 3.º, José María de Amescua y Martínez, bautizado el17de Abril de 1785. Esta familia obtuvo Real provisión de hidalguía en la Chancillería de Valladolid el 19 de Mayo de 1791. En las villas de Alcabón y Santa Olalla, del partido judicial de Torrijos (Toledo), radicaron casas del apellido de Amescoa.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de la villa de Amescoa: De gules, con un castillo de oro y bordura de plata, con una cadena de sable, de cuatro eslabones. Las casas de Dicastillo, Álava, Toledo y Andalucía: De gules, con cinco castillos de oro, puestos en sotuer. Bordura de plata, con ocho calderas de sable. Otros ponen los castillos de plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
